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03 octubre, 2020

Su corazón azul






AL CANTO DE UN CHALCHALERO BAJO LA LLUVIA

Ausente luz, cristal desmoronado,
inocente derrame del rocío,
temblor del aire, música del frío,
amor dolido, trino desolado.

Canto que anda perdido y olvidado,
espuma leve yéndose en el río,
rumor de acequia, joya del estío,
adiós muriéndose de enamorado.

¿En qué lugar alumbra su alegría?
¿A quién le duele su melancolía?
¿En qué luciérnaga se ha desvelado?

Él va entre alisos floreciendo en Yala
y llueve en miel y se convierte en ala
su corazón azul, despreocupado.

Manuel J. Castilla


18 mayo, 2016

Polo, el buscador

Extractos del libro Polo, el buscador. Vida y obra del periodista Fabián Polosecki de Hugo Montero  e Ignacio Portela 

Polo adolescente
  • Cuando la tarde se asomaba en la ventana, Fabián buscaba sin dificultad nuevos amigos en el barrio, un mundo de veredas angostas, decoradas por negocios de todo tipo, repletas de vecinos de todos los orígenes y colores: "De chico era un vagoneta, con una gran facilidad para hablar con la gente. Era amigo del vecino de al lado, del gallego, del ruso, de las gitanas de la vuelta, del almacenero". [Aída, madre de Polo].

  • "Cuando me tomaron la prueba para ingresar al programa de Pettinato, no tenía ninguna pauta de cómo iba a ser el ciclo, yo tenía un cagazo bárbaro, no preguntaba y el entrevistado hablaba. Quizás ahí se generó todo el estilo, en una cobardía mía frente a la cámara y que el tipo pudo llenar ese espacio que yo no llenaba. Fue buena suerte, surgió así y me gusta". [Polo]

  • "A mí me gusta escuchar, me parece que el día tiene 24 horas de inteligente silencio y hay que saber interrumpirlo con algo que pueda mejorarlo. Y no se logra casi nunca." [Polo]


  • Y una vez que aprendió a escuchar , tuvo que disponerse a aprender, sin demora, a manejar aquellos relatos implacables, imposibles de olvidar. Extraña paradoja: aquello que lo hacía diferente, lo iba lastimando despacio. Muy despacio. [H.Montero - I.Portela]

  • "Esperanza es una palabra que rara vez o casi nunca está en mi vocabulario personal. (...) Pero en el caso de la muerte de Polo, es la palabra que me llega. No sé si estaré equivocado, pero creo que el que se mata a los treinta, como Polo, perdió la esperanza, perdió el más mínimo destello de luz... [Tomás Abraham]


  • "Pero lo que a mí más me seduce no es precisamente el arquetipo de Marlowe oficiando de reportero -delirio compensatorio de un trabajo embrutecedor-, sino la fuerte presencia infantil que tenía Polosecki. Digamos que la televisión perdió con Polo una buena parte de su alma infantil, la de quien se preguntaba como preguntan los chicos, con la misma curiosidad, la misma insistencia y el mismo placer ante lo desconocido". [Tomás Abraham]

  • “Hay algo peor que la angustia de la página en blanco. Algo peor que no tener ninguna historia que contar: es haber oído demasiadas, y no poder olvidarlas." [Polo]



    *Publicado originalmente en mi otro blog, Apuntes de un Navegante en marzo de 2011.

    30 octubre, 2010

    Miguel Hernández - 100 años



    Y el rayo no cesa... 100 años tiene hoy pegándonos en la herida. Con sonrisa te fuiste de la tierra y del cielo...



    Me llamo barro aunque Miguel me llame.
    Barro es mi profesión y mi destino
    que mancha con su lengua cuanto lame.

    Soy un triste instrumento del camino.
    Soy una lengua dulcemente infame
    a los pies que idolatro desplegada.

    Como un nocturno buey de agua y barbecho
    que quiere ser criatura idolatrada,
    embisto a tus zapatos y a sus alrededores,
    y hecho de alfombras y de besos hecho
    tu talón que me injuria beso y siembro de flores.

    Coloco relicarios de mi especie
    a tu talón mordiente, a tu pisada,
    y siempre a tu pisada me adelanto
    para que tu impasible pie desprecie
    todo el amor que hacia tu pie levanto.

    Más mojado que el rostro de mi llanto,
    cuando el vidrio lanar del hielo bala,
    cuando el invierno tu ventana cierra
    bajo a tus pies un gavilán de ala,
    de ala manchada y corazón de tierra
    Bajo a tus pies un ramo derretido
    de humilde miel pataleada y sola,
    un despreciado corazón caído
    en forma de alga y en figura de ola.

    Barro en vano me invisto de amapola,
    barro en vano vertiendo voy mis brazos,
    barro en vano te muerdo los talones,
    dándole a malheridos aletazos
    sapos como convulsos corazones.

    Apenas si me pisas, si me pones
    la imagen de tu huella sobre encima,
    se despedaza y rompe la armadura
    de arrope bipartido que me ciñe la boca
    en carne viva y pura,
    pidiéndote a pedazos que la oprima
    siempre tu pie de liebre libre y loca.

    Su taciturna nata se arracima,
    los sollozos agitan su arboleda
    de lana cerebral bajo tu paso.
    Y pasas, y se queda
    incendiando su cera de invierno ante el ocaso,
    mártir, alhaja y pasto de la rueda.

    Harto de someterse a los puñales
    circulantes del carro y la pezuña,
    teme del barro un parto de animales
    de corrosiva piel y vengativa uña.

    Teme que el barro crezca en un momento,
    teme que crezca y suba y cubra tierna,
    tierna y celosamente
    tu tobillo de junco, mi tormento,
    teme que inunde el nardo de tu pierna
    y crezca más y ascienda hasta tu frente.

    Teme que se levante huracanado
    del bando territorio del invierno
    y estalle y truene y caiga diluviado
    sobre tu sangre duramente tierno.

    Teme un asalto de ofendida espuma
    y teme un amoroso cataclismo.

    Antes que la sequía lo consuma
    el barro ha de volverte de lo mismo.

    Miguel Hernández



    03 noviembre, 2009

    Participar en apariencia

    Las alas del deseo (Der Himmel Über Berlin, 1987 - Wim Wenders)

    Damiel: ¿Y bien?

    Cassiel: Hace veinte años se estrelló un caza soviético cerca de Spandau, en el lago Stossen. Hace cincuenta años…

    Damiel: Fue la Olimpíada.

    Cassiel: Hace doscientos años Blanchard voló sobre la ciudad en un globo aerostático.

    Damiel: Como los refugiados del otro día. Y hoy, en el lago Lilienthal, alguien aminoró el paso y miró a sus espaldas, en el vacío…
    En el correo alguien quería acabar para siempre, pegó sellos especiales en sus cartas de despedida, uno en cada una; y luego en Mariannenplazt habló con un soldado americano en inglés, por vez primera desde el colegio y, además, con soltura. En Plotzenzee un preso antes de tirarse de cabeza contra el muro dijo «ahora». En el metro, el conductor en lugar del nombre de la estación, gritó de pronto «¡Tierra del Fuego!»…

    Cassiel (Otto Sander) y Damiel (Bruno Ganz)

    Damiel
    : ¡Qué bonito!

    Cassiel: En Renbergen un anciano leía La Odisea a un niño y el pequeño oyente había dejado de parpadear… Y tu, ¿tienes algo para contar?

    Damiel: Un transeúnte que cerró el paraguas en medio de la lluvia y se dejó empapar… Un colegial que describía a su profesor cómo crece el helecho de la tierra y sorprendió al profesor...

    Un ciego que palpó su reloj al sentir mi presencia...

    Es maravilloso vivir sólo en espíritu, día a día para la eternidad, atestiguar sólo lo espiritual de la gente. Pero a veces me hastía mi presencia de espíritu. Y ya no quisiera ese flotar eterno, quisiera sentir un peso que anulara en mí lo ilimitado y me atara a la tierra. Poder, a cada paso, a cada golpe de viento, decir «ahora» y «ahora» y «ahora»… Y ya no más «desde siempre» y «para siempre». Tomar el asiento libre de un partido de cartas, ser saludado aunque sea sólo con un gesto...

    Damiel (Bruno Ganz)

    Siempre que hemos participado ha sido sólo en apariencia: nos hemos dejado dislocar la cadera en peleas nocturnas, en apariencia. Hemos capturado un pez, en apariencia. Nos hemos sentado a las mesas, hemos comido y hemos bebido, en apariencia. Nos hicimos asar corderos y servir vino allá en las tiendas, sólo en apariencia. No pido engendrar un niño o plantar un árbol, pero ya sería algo, de vuelta a casa tras un largo día, dar de comer al gato como Philip Marlowe. Tener fiebre, tener los dedos negros de leer el periódico. Fascinarme no sólo por el espíritu, si no, al fin, por una comida, por la curva de una nuca, por una oreja...

    ¡Mentir como respirar! Sentir que al andar, tu esqueleto anda contigo. Intuír, por fin, en vez de saberlo todo. Poder decir «Ay» y «Tss» y «Ah» y «Aj», en vez de «Si» y «Amén»...

    Sentir al fin lo que es quitarse los zapatos debajo de la mesa y estirar los dedos de los pies así descalzo...

    Cassiel: ¡Quedarse solo! ¡Dejar que las cosas ocurran! ¡Permanecer serios! Sólo podemos ser salvajes mientras permanezcamos serios. ¡No hacer otra cosa que mirar, recolectar, testimoniar, preservar! ¡Permanecer espíritu! ¡Mantener la distancia! ¡Mantener la palabra!

    04 octubre, 2009

    Y te vas hacia allá como en sueños

    Mercedes Sosa (1935 - 2009)


    Alfonsina y el mar


    Por la blanda arena que lame el mar
    Su pequeña huella no vuelve más,
    Un sendero solo de pena y silencio llegó
    Hasta el agua profunda,
    Un sendero solo de penas mudas llegó
    Hasta la espuma.

    Sabe Dios que angustia te acompañó
    Que dolores viejos calló tu voz
    Para recostarte arrullada en el canto
    De las caracolas marinas
    La canción que canta en el fondo oscuro del mar
    La caracola...

    Te vas Alfonsina con tu soledad
    ¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
    Una voz antigua de viento y de sal
    Te requiebra el alma y la está llevando
    Y te vas hacia allá como en sueños
    Dormida, Alfonsina, vestida de mar.

    Cinco sirenitas te llevarán
    Por caminos de algas y de coral.
    Y fosforecentes caballos marinos harán
    Una ronda a tu lado
    Y los habitantes del agua van a jugar
    Pronto a tu lado.

    Bájame la lámpara un poco más
    Déjame que duerma, nodriza, en paz
    Y si llama él no le digas que estoy
    Dile que Alfonsina no vuelve ...
    Y si llama él no le digas nunca que estoy,
    Di que me he ido ...

    Te vas Alfonsina con tu soledad
    ¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
    Una voz antigua de viento y de sal
    Te requiebra el alma y la esta llevando
    Y te vas hacia allá como en sueños,
    Dormida, Alfonsina, vestida de mar.

    Música: Ariel Ramirez
    Letra: Félix Luna

    y el espíritu de Alfonsina Storni...

    ¡Buen viaje, Negra!

    20 marzo, 2008

    Una armonía insensata

    Egon Schiele - Autorretrato con planta de lámpara china (1912)

    Después de lo que acababa de hacer Traveler, todo era como un maravilloso sentimiento de conciliación y no se podía violar esa armonía insensata pero vívida y presente, ya no se la podía falsear, en el fondo Traveler era lo que él hubiera debido ser con un poco menos de maldita imaginación, era el hombre del territorio, el incurable error de la especie descaminada, pero cuánta hermosura en el error y en los cinco mil años de territorio falso y precario, cuánta hermosura en esos ojos que se habían llenado de lágrimas y en esa voz que le había aconsejado...

    Julio Cortázar
    Rayuela

    14 agosto, 2007

    Stooges


    Los Tres Chiflados - Crush goes the hash

    Mayordomo
    : Ustedes me recuerdan a Los 3 Chiflados

    Los 3 Chiflados: ¡Oiga, eso es un insulto!

    Moe: Un día de estos te sacaré las anginas y te las colgaré de las orejas.


    Moe en su vejez.

    Reportaje en el Mike Douglas Show - Moe habla de Curly

    Especial de la NBC Nightly News de EE.UU. que incluye el último reportaje que se le hizo a Moe Howard poco antes de morir.

    Una rareza: Curly actuando solo

    Swinging the alphabet para muestra bien vale un botón.


    algunos links:
    www.threestooges.com
    www.threestooges.net
    www.3-stooges.com 


    26 mayo, 2007

    Esos seres alados (4)

    R.E.M. - Everybody Hurts





    When the day is long and the night, the night is yours alone,
    When you're sure you've had enough of this life, well hang on
    Don't let yourself go, 'cause everybody cries and everybody hurts sometimes

    Sometimes everything is wrong. Now it's time to sing along
    When your day is night alone, (hold on, hold on)
    If you feel like letting go, (hold on)
    When you think you've had too much of this life, well hang on

    'Cause everybody hurts. Take comfort in your friends
    Everybody hurts. Don't throw your hand. Oh, no. Don't throw your hand
    If you feel like you're alone, no, no, no, you are not alone

    If you're on your own in this life, the days and nights are long,
    When you think you've had too much of this life to hang on

    Well, everybody hurts sometimes,
    Everybody cries. And everybody hurts sometimes
    And everybody hurts sometimes. So, hold on, hold on
    Hold on, hold on, hold on, hold on, hold on, hold on
    Everybody hurts. You are not alone

    27 octubre, 2006

    Esos seres alados (3)


    "Porque más allá de tu personaje
    de quien quise saber fue de ti
    yo quería que fueras feliz
    un agua calma inundará tu
    pecho de cariño..."


    Milton Nascimento


    Trece años ya...

    26 agosto, 2006

    Esos seres alados (2)


    Angels, answer me,
    are you near if rain should fall?
    Am I to believe
    you will rise to calm the storm?
    For so great a treasure, words will never do.
    Surely, if this is, promises are mine to give you.
    Mine to give...

    Here, all too soon the day!
    Wish the moon to fall and alter tomorrow.
    I should know
    heaven has her way
    Each one given memories to own.

    Angeles, all could be
    should you move both earth and sea
    Angeles, I could feel
    all those dark clouds disappearing...

    Even, as I breathe
    comes an angel to their keep.
    Surely, if this is
    promises are mine to give you.
    Mine to give...


    Enya

    09 mayo, 2006

    Esos seres alados




    Gravodar

    Dirán que he venido por otros tiempos, convocado
    por señales que quedaron en la tierra para ser descifradas
    sólo el día en que se junten las tres estrellas
    del amanecer. Dirán que no soy el mismo que se fue
    y que me deshago, ahora, en la fácil estratagema
    de buscar mi propia identidad entre los dólmenes,
    aquellos puestos al acecho de la eternidad,
    juego tenaz de muertes y revelaciones.
    Dirán que finjo la palabra primordial para
    confundir al sediento de verdad, como un oráculo
    de inversa práctica, o que pretendo
    apaciguarme vistiendo el ropaje del verdugo.
    Pero he venido sólo por ti, impaciente y temeroso,
    como antes de lanzarme a herir de muerte a la Bestia
    en medio de su sueño. He venido sólo por ti,
    profanando el remordimiento del ciego, dándole
    al perro más fiel esta carne envenenada, llamándote
    por el nombre que te asignamos cuando se multiplicaron
    los peces y hubo otro fulgor entre las zarzas.
    Voy por mis puñales, al asalto terminal.
    Puedes entenderlo o no. Es parte de la historia.
    Sé que estás allí, aunque la penumbra ciña
    tu flanco alado. Y aunque el resto se confunda
    otra vez, cerca del fin.


    Willy G. Bouillon