28 marzo, 2007

Ser

Xul Solar


Cierto que soy una selva y una noche de oscuros árboles;
pero el que no tema mi oscuridad encontrará bajo mis cipreses
sendas de rosas.
 
Friederich Nietzsche
Así Habló Zaratustra

26 marzo, 2007

Abrazos gratis

El Gaucho Barralde estaría tan contento...

Video ganador del premio YouTube al más inspirador. Se trata de una campaña para que la gente se abrace. Suena pueril pero es interesante pensarlo cuando el mundo se dirige a polos tan fríos.

Más data en: http://www.freehugscampaign.org/

23 marzo, 2007

Retratos

Don Hong-Oai - Después de la plegaria (Vietnam, 1973)

Puede preguntarse: ¿Dónde están mis haberes y el fruto de mis merecimientos? Un vagabundo, un embustero, un criminal, un jugador, un petulante, un bufón, pero libre de malicia, de deudas, con don de amistad: así está él en su vejez y debe menos que le deben. Ha perdido en todos los campos, en el amor, en la felicidad y hasta en sus derechos más evidentes. El abuso de la suerte le perseguía; ninguna bendición; en todos los lugares dejaba ruinas, no obstante su dura actividad. ¡Cuánto había luchado! ¿Quién le vio desfallecer? Para él la vida no fue hecha para gozar, sino para resistir, todos los años y todos los días. Ahora su época ha terminado y él lo sabe, no habrá ningún cambio, no recibirá su paga, no confía en derechos ni tampoco en mercedes. Y sin embargo…

Knut Hansum
El Juego de la Vida

Wazzap doc?




20 marzo, 2007

Uno




UNO

Uno busca lleno de esperanzas
el camino que los sueños
prometieron a sus ansias.

Sabe que la lucha es cruel y es mucha
pero lucha y se desangra
por la fe que lo empecina...

Uno va arrastrándose entre espinas
y en su afán de dar su amor
sufre y se destroza hasta entender
que uno se ha quedao sin corazón...

Precio de castigo que uno entrega
por un beso que no llega
a un amor que lo engañó...
¡Vacío ya de amar y de llorar tanta traición!

Si yo tuviera el corazón...
(El corazón que di...)
Si yo pudiera como ayer
querer sin presentir...

Es posible que a tus ojos
que me gritan tu cariño
los cerrara con mis besos...

Sin pensar que eran como esos
otros ojos, los perversos,
los que hundieron mi vivir.

Si yo tuviera el corazón...
(El mismo que perdí...)
Si olvidara a la que ayer lo destrozó
y... pudiera amarte..
me abrazaría a tu ilusión para llorar
tu amor...

Pero, Dios te trajo a mi destino
sin pensar que ya es muy tarde
y no sabré cómo quererte...

Déjame que llore como aquel
que sufre en vida la tortura
de llorar su propia muerte...

Pura como sos habrías salvado
mi esperanza con tu amor...
Uno está tan solo en su dolor...
Uno está tan ciego en su penar....

Pero un frío cruel que es peor que el odio
-punto muerto de las almas, tumba horrenda de mi amor-
maldijo para siempre y me robó...
toda ilusión...

Enrique Santos Discépolo

15 marzo, 2007

Océano Mar (5)

Gregory Colbert - Ashes and Snow


Pero, antes de cualquier cosa, y en lo profundo de cada instante suyo, él era un hombre –inconsolable. Esto me ha enseñado el vientre del mar. Que quien ha visto la verdad permanecerá para siempre inconsolable.

Alessandro Baricco
Océano Mar

09 marzo, 2007

La vida al margen


Vincent (1982) es el tercer cortometraje realizado por Tim Burton en sus comienzos como director. Se trata de una película de animación filmada para la Disney, en blanco y negro, mediante el sistema de StopMotion, con una duración de alrededor de 6 minutos.
El relato en off lleva la voz de Vincent Price, actor admirado por Burton y homenajeado en este film.




Vincent Price

El personaje principal, Vincent Malloy, sueña obsesivamente con ser el actor Vincent Price y se pierde en extrañas ensoñaciones ante la preocupación de su madre. Su mente parece oscilar entre el mundo real y el mundo de estos sueños diurnos en donde encarna a su actor admirado en diversos papeles, especialmente en aquellos influenciados por la obra del escritor Edgar Allan Poe.
No sólo se limita a esta corporación obsesiva, sino que está inclinado hacia una visión de la vida oscura, solitaria y marginal, de la que parece no poder (o querer) escapar. Las dificultades de sentirse diferente en un mundo que no admite demasiados desajustes respecto de la “norma” le causa dolor y angustia al entender que ser él mismo provoca rechazo y pena aún en sus seres queridos. Tema que Burton trataría profusamente en su obra de largometraje, en mayor o menor medida.



Tim Burton y Vincent Price




Vincent - Una joyita del cortometraje.






Relato para la versión en inglés:

Vincent Malloy is seven years old,
He's always polite and does what he's told.
For a boy his age he's considerate and nice,
But he wants to be just like Vincent Price.

He doesn't mind living with his sister, dog and cat,
Though he'd rather share a home with spiders and bats.
There he could reflect on the horrors he's invented,
And wander dark hallways alone and tormented.

Vincent is nice when his aunt comes to see him,
But imagines dipping her in wax for his wax museum.
He likes to experiment on his dog Abacrombie,
In the hopes of creating a horrible zombie.

So he and his horrible zombie dog,
Could go searching for victims in the London fog.
His thoughts aren't only of ghoulish crime,
He likes to paint and read to pass the time.

While other kids read books like Go Jane Go,
Vincent's favorite author is Edgar Allen Poe.
One night while reading a gruesome tale,
He read a passage that made him turn pale.

Such horrible news he could not survive,
For his beautiful wife had been buried alive.
He dug out her grave to make sure she was dead,
Unaware that her grave was his mother's flower bed.

His mother sent Vincent off to his room,
He knew he'd been banished to the tower of doom.
Where he was sentenced to spend the rest of his life,
Alone with a portrait of his beautiful wife.

While alone and insane, encased in his tomb,
Vincent's mother suddenly burst into the room.
"If you want to you can go outside and play.
It's sunny outside and a beautiful day."

Vincent tried to talk, but he just couldn't speak,
The years of isolation had made him quite weak.
So he took out some paper, and scrawled with a pen,
"I am possessed by this house, and can never leave it again."

His mother said, "You're not possessed, and you're not almost dead.
These games that you play are all in your head.
You're not Vincent Price, you're Vincent Malloy.
You're not tormented or insane, you're just a young boy."

"You're seven years old, and you're my son,
I want you to get outside and have some real fun."
Her anger now spent, she walked out through the hall,
While Vincent backed slowly against the wall.

The room started to sway, to shiver and creak.
His horrid insanity had reached its peak.
He saw Abacrombie his zombie slave,
And heard his wife call from beyond the grave.

She spoke from her coffin, and made ghoulish demands.
While through cracking walls reached skeleton hands.
Every horror in his life that had crept through his dreams,
Swept his mad laugh to terrified screams.

To escape the madness, he reached for the door,
But fell limp and lifeless down on the floor.
His voice was soft and very slow,
As he quoted The Raven from Edgar Allen Poe,
"And my soul from out that shadow that lies floating on the floor,
Shall be lifted - Nevermore!"

05 marzo, 2007

La ciencia del sueño


Stéphane: ¿Por qué yo?

Stephanie: Porque todos los demás son aburridos. Y porque vos sos diferente.


Charlotte Gainsbourg (Stephanie) y Gael García Bernal (Stéphane)

El Sueño

Si el sueño fuera (como dicen) una
tregua, un puro reposo de la mente,
¿por qué, si te despiertan bruscamente,
sientes que te han robado una fortuna?
¿Por qué es tan triste madrugar? La hora
nos despoja de un don inconcebible,
tan íntimo que sólo es traducible
en un sopor que la vigilia dora
de sueños, que bien pueden ser reflejos
truncos de los tesoros de la sombra,
de un orbe intemporal que no se nombra
y que el día deforma en sus espejos.
¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño,
del otro lado de su muro?


Jorge Luis Borges

02 marzo, 2007

Amigos (6)

Egon Schiele - Doble retrato de Heinrich y Otto (1913)

No eran hermanos, ni amantes. Existe algo diferente de todos esos lazos, y ellos lo intuían de una manera poco precisa. Existe una especie de hermandad, más fuerte y más densa que la que une a los gemelos que salen del mismo útero. La vida había mezclado sus días y sus noches, lo sabían todo del cuerpo del otro, de los sueños del otro...

Sandor Marai
El último encuentro


La amistad en la obra de Marai

Hay tres temas que insisten en su obra. La amistad, el ser burgués, y la Historia. Dos amigos compartiendo la memoria y tensando el hilo del secreto como en El último encuentro, una amistad entre un escritor, testigo y mentor, con el protagonista de la historia como en La mujer justa, o el encuentro entre el juez y el inesperado personaje que lo devuelve a una vida sellada en Divorcio en Buda, siempre son dos los hombres que entablan una relación que para Marai supera al amor.

Hay un quiebre en Marai. Su pensamiento discute consigo mismo. No es un ensayista, pero sus memorias trasmiten la dinámica de una visión que recorre toda su vida hasta los cuarenta y ocho años. La otras memorias, las del exilio, aún duermen en el sueño calculado de editores y herederos, si es que no han desaparecido. No hay en su obra una teoría de la amistad. Pero los encuentros intensos entre varones son parte de sus relatos. Los amigos se juntan para recomponer trozos de memoria. Volver a verse después de décadas despliega un juego de silencios y palabras medidas, de expectativas y evocaciones que se aclaran a tientas, de comparaciones fisionómicas e imágenes que reaparecen y despiertan un rayo largamente dormido, de sentimientos que intentan hallar un nuevo lugar, aire fresco, una revancha esperada. A un amigo no se lo quiere, se lo tiene. A veces, un amigo integra una familia sub generis, es algo asi como un primo idiota. Son amistades mediocres, inevitables, y necesarias.

La amistad no es una posesión segura, como no lo es la pasión amorosa, pero la incertidumbre que produce no es colmable. El vacío de la amistad no puede llenarse. La compañía de un amigo coexiste con la soledad, y a veces, con la mediocridad.

La lealtad entre amigos no excluye la traición. Requiere, eso sí, un momento en que no hay nadie más que ellos en un duelo sin testigos.

Pero esa amistad, la de Henrik y Konrad en El último encuentro, se forja respecto de una mujer, Cristina. Ambos la aman, uno es su propietario conyugal, el otro su amante. Este amor compartido es el sentido de sus vidas, es el único acuerdo al que llegan. Hay un crimen frustrado. La pasión asesina a la amistad. El reencuentro cuarenta años después, muerta Cristina de decepción infinita, los deja en una soledad en la que cada uno espera del otro una palabra no dicha.

Konrad, el esposo, sabía que su amigo en la partida de caza le había apuntado con el rifle, y sólo un incidente de cacería impidió el disparo. Estaba seguro de que su mujer era cómplice del asesinato. Lo que no conocía eran los detalles, e insiste en que son los detalles los que visten a la verdad porque desnuda no existe.

Los silencios, las no respuestas, los momentos de suspenso, el incremento de la tensión de la intriga, reune el acontecimiento con la voluntad de saber.

Lo doloroso de la verdad es que no es más que lo que se sabe. Y el saber nos deja en la inevitable soledad. La amistad y la soledad se necesitan una a la otra. Se quiere a un amigo, sin captura, a pesar de sus defectos, que incluye sus traiciones. Sólo la cobardía es un fantasma que todo lo aleja. Es lo intolerable. La pérdida del amor propio. Nada queda en el cobarde.

Konrad sabe que su esposa quería que Henrik lo matara, pero todo ese saber es una deducción. Una decisión sin pruebas. No sabe por qué su amigo huye luego del intento frustrado y abandona a su esposa. El tiempo otorga una densidad especial al relato. Cuarenta años de ausencia, un silencio eterno, la espera y la soledad, hacen al hombre vigoroso, y viejo. Marai dice que la vejez es el realismo puro. Ls percepción cruda que hace que un vaso sea un vaso, un hombre no es más que un hombre.

La vida de un hombre o una mujer en la soledad de una casa con la única compañía de una ama de llaves anciana, es una escena repetida. El velo de la ilusión ha caído. La amistad es una de las formas de la soledad. Soporta la decepción. Un amigo se tiene a la distancia. Está fuera de alcance aunque esté cerca, incluso si se lo ve con frecuencia. La convivencia no convierte la relación en un entramado de furias atadas y desatadas. Ni en una rutina agobiante. La amistad no sólo es diferente al amor sino su enemigo. En el amor, se ve en La mujer justa, hay una captura de alma. Se quiere todo. La esposa no entiende que su marido no desee ser amado, y que no soporte grandes dosis de cariño. Se ahoga en el amor, siente que se lo despoja del alma. No se trata de fobia, sino de la aceptación de que no todos necesitan el abrigo o el bozal del amor.

En el amor la individualidad y la supuesta independencia de personalidades descansa sobre un pacto contra la muerte. Hay un deseo de inmortalidad compartida en el amor, la amistad es mortal durante todo el tiempo de su existencia.

Konrad confiesa que lo que amaba por sobre todas las cosas en Cristina, era su soberanía. No dice egoísmo, acusación moral que ignora la belleza de la arbitrariedad y del cerrado narcisismo que encanta a quien no sabe cerrarse sobre sí mismo. Para que exista un soberano, se necesita un súbdito, es la ley de todas las monarquías. Pero la belleza resplandece más aún en la visión de una Reina Solar, la que reina en el desierto, la que ignora la partida de su grey, la monarca que apenas toma en cuenta a sus adoradores.

La amistad no luce esta sublime crueldad. Su poder es otro. Requiere un mínimo factor de poder que hace del amigo una mirada imprescindible y no domesticable. El amigo es un testigo. Una vida sin amistad es desconsoladora. Necesitamos una mirada que nos devuelva a nosotros mismos. Pero que no nos repita. Alguien que hable por nosotros si ya no estamos. Pero no se trata de velarse unos a otros. El amigo es el que sabe. No nos pide algo más, no nos alienta ni nos consuela, su mirada nos calma, mitiga el temor de que en la vida sólo nos acompañe nuestra propia sombra. Es el cuerpo extraño que nos sigue y al que seguimos. Por eso no es imprescindible la comunicación permanente , y a veces también es necesario callar algo.

Necesitamos el amigo que nos conozca, que nos sepa. El erotismo de la amistad tiene sus secretos, pero no juega con el misterio. Su lealtad no es la fidelidad del pacto amoroso. Por otra parte, Marai en sus relatos y en sus memorias se desdice. Aleja fortalezas y virilidades. Denuncia el falso orgullo. Dice que necesitamos la ternura que nos ofrece el prójimo. Somos carentes, y toda la cartonería de supuesta autosuficiencia nos deja inermes y fracasados por ocultar nuestros flancos y mentirnos a nosotros mismos.

Tomás Abraham

"Marai, la destrucción de un escritor"
ver artículo completo en : La Caja Digital, año 1 nº2


Sandor Marai

Convivieron con naturalidad desde el primer momento, como gemelos en el útero de su madre. Para ello no tuvieron que hacer ningún «pacto de amistad», como suelen los muchachos de su edad, cuando organizan solemnes ritos ridículos, llenos de pasión exagerada, al aparecer la primera pasión en ellos —de una forma inconsciente y desfigurada—, al pretender por primera vez apropiarse del cuerpo y del alma del otro, sacándole del mundo para poseerlo en exclusiva. Esto y sólo esto es el sentido del amor y de la amistad. La amistad entre los dos muchachos era tan seria y tan callada como cualquier sentimiento importante que dura toda una vida. Y como todos los sentimientos grandiosos, también contenía elementos de pudor y de culpa. Uno no puede apropiarse de una persona y alejarla de todos los demás sin tener remordimientos.

Sandor Márai
 El último encuentro