
Alguien tiene que ceder (2003) Nancy Meyers
Erica: ¿No te gustan las mujeres de tu edad?
Julian: Sí, pero nunca encontré ninguna ante la cual haya reaccionado ... de esta manera. Y cuando te pasa algo que nunca te había pasado ¿no te gusta averiguar qué es?
Erica: No lo sé. Esa es un área un poco complicada para mí. Es que, no tengo muchas citas ni me va tan bien.
Julian: Vamos. Te los debés sacar de encima a garrotazos.
Erica: ¿Es una broma, no?
Julian: No.
Erica: ¡No! Los hombres de mi edad, o al menos con los que yo me crucé, en fin… No soy una persona muy simple, y a ellos en realidad les gustan simples.
Julian: Los hombres de tu edad deben ser realmente estúpidos. ¿Alguna vez lo pensaste?
Erica: Sí, lo pensé. Muchas veces.
Marin: ¿Estás llorando?
Erica: Sí. Es mi nuevo logro. Me he vuelto anormalmente brillante en esto.
Marin: ¿Por qué? ¿Por qué es así?
Erica: Estoy enamorada. ¿No es genial? Al parecer tengo que aprender cómo hacer eso de amarlos y dejarlos ¿sabés?
Marin: Oh, mamá, odio eso. ¿Ahora comprendés mi teoría al respecto? Tenés que protegerte a vos misma.
Erica: ¿Vos no creés de veras esto que estás diciendo, no? ¿En realidad no creés que podés evitar ser lastimada?
Marin: Creo que vale la pena intentarlo.
Erica: Escuchame. No podés esconderte del amor por el resto de tu vida porque es posible que no funcione… porque quizás termines mal. No es forma de vivir.
Marin: ¿Me estás diciendo que esto es bueno? ¿Qué te pasó?
Erica: Creo que deberías considerar la posibilidad de que vos y yo nos parezcamos más de lo que te das cuenta. Dejé entrar a alguien en mi vida y tuve lo mejor de mi vida.
Marin: Yo nunca tuve lo mejor de mi vida.
Erica: Lo sé, cariño. Y te lo digo desde el fondo de mi corazón: ¿qué estás esperando?














































