29 septiembre, 2013

Ingrid


Ingrid Pelicori como Ana en Farsantes

“Creo que muchas de estas cosas pasan también en la vida real. Mi personaje es una persona bastante desequilibrada por eso también toma alcohol y tiene la fantasía de una familia unida, que es un refugio para ella. Todo eso es lo que conoce y la protege de sus propias angustias”, explica Ingrid, y agrega: “En la vida también pasan estas cosas de quedarnos pegados a lo que no nos hace bien. Es el miedo a lo desconocido y al cambio. Esa complejidad que tenemos los humanos y que no obedece a algo racional, es la creadora del arte. No somos previsibles y en cada uno de nosotros pueden pasar cosas que ni uno mismo puede comprender”.



Con Mario Pasik


-¿Y vos qué aprendiste del amor?

-Creo que a lo largo del tiempo entendí que cuando uno es joven le pide todo al amor, pero cuando crecés sabés que no puede venir todo de ahí. ¡Y menos mal porque sino te quedás entrampado y no hay nada más para vos que eso! Pero eso no quiere decir que hay que pedir menos sino que hay que pedir hasta donde el otro puede dar. También aprendí que cuando uno está mal no siempre es por culpa del otro, que la vida tiene muchas cosas más. Pero lo que más me queda claro es que el amor es una construcción, que se cultiva de dos, que es un trabajo y hay que dedicarle tiempo y atención.



15 septiembre, 2013

La culpa del frío

Decisión - Lesley Oldaker 

¿Quién no ha sido defraudado? No pensemos sin embargo que el culpable es un sistema, o la sociedad, o el Estado, o una persona determinada. Son nuestras ilusiones las que nos van defraudando. Todo comienza en el vientre materno y el descubrimiento de que hace frío allá afuera. ¿Y acaso es culpa del frío que haga frío?

Anthony Burgess


  • Tomado de "El hombre que escribía demasiado" de Juan Forn en Página/12

10 septiembre, 2013

A la intemperie

Arai - Takahashi Hiroaki (ca.1930s)

A la intemperie,
se va infiltrando el viento
hasta mi alma.

Bashô

04 septiembre, 2013

El sufrimiento que te vas a perder



Frank (Steve Carell) y Dwayne (Paul Dano)
en Little Miss Sunshine (
2006)


Dwayne: Sólo desearía poder dormir hasta que cumpla dieciocho y saltearme toda esta mierda –la secundaria y todo- sólo saltearlo.
 

Frank: ¿Sabés quién es Marcel Proust?
 

Dwayne: El tipo sobre el que enseñás.
 

Frank: Sep. Escritor francés. Un total perdedor. Nunca tuvo un trabajo verdadero. Relaciones amorosas no correspondidas. Gay. Pasó 20 años escribiendo un libro que casi nadie lee. Pero probablemente sea también el más grande escritor después de Shakespeare. Como sea, él uh... cuando llega al final de su vida, mira hacia atrás y decide que todos esos años de sufrimiento, fueron los mejores años de su vida, porque lo convirtieron en lo que era. ¿Los años en que fue feliz? Ya sabés, todo un desperdicio. No aprendió nada. Así que, si dormís hasta tus 18... em, pensá en todo el sufrimiento que te vas a perder. Quiero decir ¿la secundaria? La secundaria-esos son tus principales años de sufrimiento. No vas a obtener mayor sufrimiento que ese en ningún otro lado.

31 agosto, 2013

Capitalismo

Detroit Photograph Company Street Mulberry entrada al barrio pequeña Italia
en Manhattan Nueva York (ca. 1900)


En el centro de la disertación estaba la crítica al capitalismo, considerado un sistema complejo, con gran capacidad de expansión y de renovación técnica. Sin entrar en la descripción sentimental de las desigualdades sociales, el Manifiesto definía el capitalismo como un organismo vivo que se reproducía sin cesar, un mutante darwiniano, «ya no un fantasma», alegaba con ironía, «más bien un alien» que en su transformación tecnológica anunciaba el advenimiento de formas culturales que ni siquiera respetaban las normas de la sociedad que las había producido.
La producción capitalista es ante todo expansión de nuevas relaciones sociales capitalistas. Por lo tanto, es imposible que este sistema mejore o se reforme ya que sólo busca reproducir la relación capitalista renovada y a escala ampliada. Los mercados financieros colapsan, las economías estallan como burbujas de aire y ése es el modo en que el capital crece. Analizaba el fracaso de la URSS y sus satélites y la dominación del capital en China y en los viejos territorios coloniales de Oriente como una nueva etapa del avance del capitalismo en busca de espacios vacíos. Esa expansión territorial (que los medios llaman La caída del muro) liberó nuevas energías y permitió una mutación científica y tecnológica sorprendente: inmensas regiones se abrieron, un ejército de consumidores y de mano de obra de reserva fue puesto a disposición del mercado.
El capitalismo, en su expansión tecnológica, no se detiene ante ningún límite: ni biológico, ni ético, ni económico, ni social. El desarrollo ha sido de tal magnitud que ha afectado radicalmente las certidumbres emocionales y hoy la sociedad enfrenta su última frontera: su borde –su no man’s land- lo que Recycler llamaba “la frontera psíquica”. 

Ricardo Piglia
El camino de Ida

16 agosto, 2013

Porque te dicen poeta


EL POETA

Tú piensas que eres distinto,
porque te dicen poeta
y tienes un mundo aparte,
más allá de las estrellas

 De tanto mirar la luna,
 ya nada sabes mirar;
 eres como un pobre ciego,
 que no sabe a dónde va.

 Vete a mirar los mineros;
 los hombres en el trigal
 y cántale a los que luchan
 por un pedazo de pan.

Poeta de tiernas rimas:
vete a vivir a la selva
y aprenderás muchas cosas
del hachero y sus miserias.

 De tanto mirar la luna
 ya nada sabes mirar:
 eres como un pobre ciego,
 que no sabe a dónde va.

 Vete a mirar los mineros
 los hombres en el trigal
 y cántale a los que luchan
 por un pedazo de pan.

Vive junto con el pueblo;
no lo mires desde afuera;
que lo primero es ser hombre
y lo segundo, poeta

 De tanto mirar la luna
 ya nada sabes mirar:
 eres como un pobre ciego,
 que no sabe a dónde va.
 Vete a mirar los mineros
 los hombres en el trigal
 y cántale a los que luchan
 por un pedazo de pan.

Atahualpa Yupanqui

05 agosto, 2013

Hermosos efímeros momentos


 Chris Rock (Mingus) y July Delpy (Marion)
2 Days in New York (July Delpy, 2012)

Marion: Si vives tu vida con una persona solamente, un día se irá o tú te irás. Y uno de los dos quedará en el frío mundo. La familia en la cual nacimos con el tiempo se desvanecerá. Para entonces habrás creado tu propia familia si tienes suerte. Primero tienes que elegir la persona con la cual vas a construir tu familia y aferrarte a ella tanto como te sea posible. ¿Cuántos intentos podrás hacer antes de quedar eliminado? Cuando murió mi madre, unas pocas horas antes del final, me miró a los ojos con la expresión de una niña pequeña que no sabía lo que le estaba pasando. Lo mismo pasó cuando Lulu nació. Algo totalmente puro. De modo que creo que uno madura todo lo que puede. Al final, en la médula, seguimos siendo los mismos. Pero antes de ese triste final que nos aguarda a todos, quizás podamos compartir hermosos efímeros momentos con las personas que amamos.

01 agosto, 2013

Ardor


Bruce Davidson - Brooklyn Gang

Era como un ardor interno en la boca del estómago, que subía hacia el esternón, una tensión inmóvil y dolorosa de todo el ser, como cuando de un momento a otro puede suceder algo espantoso y permanecemos arqueados con el espasmo, la angustia, el ansia, la humillación, la necesidad desesperada, la debilidad, el deseo, la enfermedad, mezclados todos juntos formando un bloque, un sufrimiento total y compacto. Y comprender que se trataba de un asunto ridículo, insensato y ruinoso, de la clásica trampa en la que caían los paletos de provincias, que cualquiera lo habría considerado un imbécil y, por esa razón, de nadie podía esperar consuelo, ayuda ni piedad: el consuelo y la ayuda sólo podían proceder de ella, pero a ella la traía sin cuidado, no por maldad o gusto de hacer sufrir, sino porque para ella él era un cliente cualquiera; por lo demás, ¿cómo iba a saber Laide que Antonio estaba enamorado? No podía pasársele siquiera por la cabeza, un hombre de un ambiente tan distinto, un hombre de casi cincuenta años. ¿Y los otros? ¿Su madre? ¿Los amigos? ¡Ay, si lo hubieran sabido! Y, sin embargo, también con cincuenta años se puede ser como un niño, igual de débil, aturdido y asustado como un niño que se ha perdido en la obscuridad de la selva. La inquietud, la sed, el miedo, el desconcierto, los celos, la impaciencia, la desesperación: ¡el amor!

Dino Buzzati
Un amor

27 julio, 2013

Un hombre salvado


 William Topley - 4th Earl of Minto

Y sucedió. Que el barón –el barón de Carewall- empezó a llorar, sin ni siquiera esconder su rostro entre las manos, sino sólo abandonándose contra el respaldo de su lujoso asiento, como vencido por el cansancio, pero también como descargado de un enorme peso. Como un hombre acabado, pero también como un hombre salvado. 

Alessandro Baricco
Océano Mar

24 julio, 2013

Lo inminente


 Jacques Henri Lartigue

Quizá porque nací a mediados del pasado siglo (que ya fue bastante veloz y revolucionario), a veces me pregunto cómo soportamos esta vida tan fugitiva, de aparente aceleración continua y creciente a la que no se vislumbra límite. Puede que las generaciones más jóvenes hayan nacido ya semiacostumbradas, y que ni siquiera su tiempo de infancia -el que transcurre más lento- haya sido pausado ni haya tenido un "presente" razonablemente duradero y sosegado.
[…]


Da la impresión de que a mucha gente le aterra asomarse a lo que no es rabiosamente novedoso, como si temieran "vivir a destiempo". Ocurre con todo: con las noticias, los acontecimientos, las películas, la música, los libros y los negocios. Como dije en un artículo que cuenta ya varios años, flotamos por una época en la que, paradójicamente, solo parece ser presente lo que no lo es todavía sino que se anuncia como inminente, y en cambio lo verdaderamente presente, por el mero hecho de existir o haber llegado, se convierte en pasado al instante.

Javier Marías
 

Fragmentos del artículo El vértigo de las novedades publicado en ADN Cultura

20 julio, 2013

Un buen día


 Mariano Blatt

Eterna Cadencia - ¿Qué hace que un día haya sido un buen día?

Mariano Blatt - Que me haya despertado temprano, que el mate me haya salido bien, que haya tomado varios termos, que me haya aparecido un globito de mensaje nuevo en el WhatsApp, que haya sido él, que me haya dicho de vernos más tarde, que nos hayamos visto más tarde, que no haya habido lugar para la ansiedad, que el corazón latía tranquilo pero con fe, que yo haya sentido que también le gusto, que hayamos dicho cosas nuevas y graciosas, que en un momento hayamos dicho cosas realmente nuevas y graciosas, increíbles, que de tan buenas las hayamos escrito en algún lado para no olvidarlas, que yo haya pensado que con todo eso tengo que escribir algo, que después haya dicho “tranquilo, Mariano, no vas a poder describir en este momento este momento”, que entonces haya vuelto a poner mi atención en lo que estaba pasando, que eso me haya renovado la energía y el entusiasmo, que le haya dicho de comprar más cervezas, que haya dicho que sí, que el camino al chino haya sido lindo, que me haya dicho cosas como “es re tranqui tu barrio”, que yo le haya dicho “sí” pero en realidad haya pensado en decirle “sí, ¿querés venir a vivir conmigo?”, que sin embargo no me haya sentido mal por no haber dicho lo que en realidad quería, porque que haya reflexionado que lo que creo que deseo a veces es una trampa, que me haya dado cuenta de que mi cabeza va a una velocidad y la vida a veces va a otra, que haya centrado la atención en mi corazón, que latía tranquilo pero con fe, que haya puesto mi vista en él, y que haya pensado “ojalá que nuestros corazones se encuentren algún día”, y que eso me haya dejado satisfecho: tener deseos sinceros, que no me hayan surgido ganas de exigirme más de lo que puedo, que en el chino la cajera me haya hecho quedar bien porque haya hecho algún comentario que demuestra que me aprecia, que de a poco su conciencia (la de él) se vaya puliendo, vaya cambiando lo que piensa sobre mí, que me haya perdonado por las cosas que hice mal, que hayamos vuelto a casa y yo haya querido destapar la cerveza con el encendedor y él me haya dicho “así no se hace”, que yo le haya dicho “es que no sé cómo se hace” y que eso le haya dado ternura y me haya enseñado y que yo me haya fijado en sus manos y haya sentido que es muy lindo que el chico que te gusta te haya enseñado algo nuevo hoy.

Fragmento del cuestionario a escritores del blog de la librería y editorial Eterna Cadencia.
Ver el artículo completo aquí.

16 julio, 2013

Nuevos mundos



Yo sólo soy un pastor; perdí mis ovejas y en su lugar escribo.

Si la ficción tiene un propósito, ese es crear un mundo nuevo, ampliar el mundo, crear un mundo paralelo, amplificar nuestras mentes y nuestras percepciones, demarcar nuevos territorios, y logras eso escribiendo sobre la naturaleza. Construyes un nuevo territorio, no sólo en la cabeza, también en el mapa.

Jón Kalman Stefánsson

Fragmentos del videorreportaje de Sagenhaftes

13 julio, 2013

Reencuentro


 Hotel Boulevard Atlantic - Mar del Sud, Argentina

Cuando llegamos me maravilló que hubiera muchas cosas del pueblo que yo recordaba que siguieran allí, aunque sólo fuera para los ojos que supieran dónde mirar, es decir, los míos. Era como encontrar una antiguo amor tras cuyos rasgos abotargados por la edad aún se pueden discernir claramente los delicados rasgos que un antiguo yo amó tanto. Pasamos junto a la desierta estación de tren y llegamos como un bólido al pequeño puente —¡todavía intacto, todavía en su sitio!—, y mi estómago, al llegar a lo alto, hizo esa recordada y repentina subida y bajada, y ahí estaba todo delante de mí, la carretera de la colina, y la playa al fondo, y el mar. No me detuve en la casa, sino que apenas disminuí la velocidad al pasar por delante. Hay momentos en que el pasado posee una fuerza tan poderosa que parece que podría aniquilarte.

John Banville

El mar

04 julio, 2013

La existencia del pasado



 Lee Jeffries - Homeless

Imaginé al hombre cuando bajaba trotando hacia el hotel, después del abrazo; consciente de su estatura, de su cansancio, de que la existencia del pasado depende de la cantidad del presente que le demos, y que es posible darle poca, darle ninguna. 

Juan Carlos Onetti
Los adioses

21 junio, 2013

Hermetismos y dogmas



Filósofo meditando - Rembrandt Van Rijn


Diego Pietrafesa: Podríamos redimensionar, también, a la filosofía. ¿Cuándo cualquiera de nosotros, los que no somos filósofos, estamos filosofando sin saberlo?

Darío Sztajnszrajber: Cuando se colocan frente a las cosas desde un lugar que tiene como principal característica la desnaturalización. Hay que negar la idea de que sobre cualquier cosa hay una versión definitiva que corresponde a la naturaleza de esa cosa. Hacer filosofía es partir del axioma de que todo puede ser de otra manera. En la medida que cada uno pueda, con la única arma que contamos, nuestra mente, plantear perspectivas posibles frente a lo mismo, diferentes perspectivas que abran ese concepto hermético que se presenta como lo único, está dando un paso importante. Resta otro ejercicio, un pesimismo interesante: negarse a sí mismo. Se trata de entender que uno, antes que nada, debe poder transgredir sus propias limitaciones. Solemos aferrarnos a nuestras verdades, a nuestras certezas, a nuestras creencias, para convertirlas en dogmas. Desdogmatizar al otro es fácil, lo difícil es desdogmatizarse uno. Para que uno pueda entender que eso que piensa puede mañana ser de otra manera, tiene que poder conectarse con el otro. Y ese es un desafío fascinante. Y vale la pena intentarlo.


Fragmento de una entrevista al filósofo Darío Sztajnszrajber en Revista ACCION

18 junio, 2013

La mano en ademán de despedida




Los años de la infancia...
A mi memoria acude una escena que es como un símbolo de aquellos años. Tal como ahora soy, esa escena representa para mí la infancia en sí misma, perdida en el pasado e irrecuperable. Cuando presencié esa escena, percibí la mano en ademán de despedida con la que la infancia se alejó de mí. En aquel instante, tuve el presentimiento de que toda mi subjetiva concepción del tiempo, o de la intemporalidad, algún día manaría de mi interior para verterse en el molde formado por aquella escena, para transformarse en una exacta imitación de la gente, el movimiento y el sonido de ella; de que en el mismo instante en que la copia quedara terminada, la escena original se perdería en las distantes perspectivas del tiempo real y objetivo; y que yo quizá sólo me quedaría con la simple imitación, o, para decirlo de otra manera, con tan sólo el cuerpo perfectamente disecado de mi infancia.
Todos hemos vivido un incidente de esa naturaleza, en la infancia. Sin embargo, en la mayoría de los casos, adopta una forma tan leve que apenas merece la denominación de incidente, tan leve que suele pasar inadvertida...


Yukio Mishima

Confesiones de una máscara

15 junio, 2013

Afiches



AFICHES

Cruel en el cartel,
la propaganda manda cruel en el cartel,
y en el fetiche de un afiche de papel
se vende la ilusión,
se rifa el corazón...
Y apareces tú
vendiendo el último jirón de juventud,
cargándome otra vez la cruz.
¡Cruel en el cartel, te ríes, corazón!
¡Dan ganas de balearse en un rincón!

Ya da la noche a la cancel
su piel de ojera...
Ya moja el aire su pincel
y hace con él la primavera...
¿Pero qué?
si están tus cosas pero tú no estás,
porque eres algo para todos,
como un desnudo de vidriera...
¡Luché a tu lado, para ti,
por Dios, y te perdí!

Yo te di un hogar...
¡Siempre fui pobre, pero yo te di un hogar!
Se me gastaron las sonrisas de luchar,
luchando para ti,
sangrando para ti...
Luego la verdad,
que es restregarse con arena el paladar
y ahogarse sin poder gritar.
Yo te di un hogar...
-¡fue culpa del amor!-
¡Dan ganas de balearse en un rincón!


letra: Homero Espósito
música: Atilio Stampone 

datos: TodoTango

29 mayo, 2013

Las botellas de los náufragos


 Diego Lema

Apagué la luz y estuve un rato inmóvil. Tengo la sensación de que hace ya muchas horas que terminaron los ruidos de la noche; tantas, que debía estar ya el sol alto. El cansancio me trae pensamientos sin esperanza. Hubo un mensaje que lanzara mi juventud a la vida; estaba hecho con palabras de desafío y confianza. Se lo debe haber tragado el agua como a las botellas de los náufragos. Hace un par de años que creí haber encontrado la felicidad. Pensaba haber llegado a un escepticismo casi absoluto y estaba seguro de que me bastaría comer todos los días, no andar desnudo, fumar y leer algún libro de vez en cuando para ser feliz. Esto y lo que pudiera soñar despierto, abriendo los ojos a la noche retinta. Hasta me asombraba haber demorado tanto tiempo para descubrirlo. Pero ahora siento que m¡ vida no es más que el paso de fracciones de tiempo, una y otra, como el ruido de un reloj, el agua que corre, moneda que se cuenta. Estoy tirado y el tiempo pasa. Estoy frente a la cara peluda de Lázaro, sobre el patio de ladrillos, las gordas mujeres que lavan la pileta, los malevos que fuman con el pucho en los labios. Yo estoy tirado y el tiempo se arrastra, indiferente, a mi derecha y a mi izquierda.

Juan Carlos Onetti

El pozo

21 mayo, 2013

Reptiles de marismas


 Egon Schiele - Cuatro árboles (1917)

Así, sin saberlo, heredamos la incapacidad para la tragedia y la predisposición hacia la forma menor del drama: porque en nuestras casas no se acepta la realidad del mal, y esto pospone hasta el infinito cualquier forma de desarrollo trágico, liberando la amplia ola de un drama mesurado y permanente –la marisma en la que hemos crecido. Es un hábitat absurdo, hecho de dolor reprimido y de censuras cotidianas. Pero nosotros no podemos darnos cuenta de lo absurdo que es porque como reptiles de marismas tan sólo conocemos ese mundo, y la marisma es para nosotros la normalidad. Por eso somos capaces de metabolizar increíbles dosis de infelicidad tomándola como el curso obligado de las cosas; no nos alcanza la sospecha de que escondan heridas que hay que curar, ni fracturas que recomponer. 

Alessandro Baricco

Emaús

16 mayo, 2013

El hombre soberano



El hombre soberano

Mi maestro dijo:
“Aquello que actúa sobre todo y no interfiere con nada, es el cielo…
El hombre soberano se da cuenta de esto, lo oculta en su corazón, crece sin límite, con amplia mentalidad, lo atrae todo a sí.
Y así deja que el oro yazca en la montaña, deja la perla descansando en las profundidades. Los bienes y las propiedades no suponen ganancia ante sus ojos, se mantiene alejado de la riqueza y los honores. Una larga vida no es motivo de regocijo, ni una muerte temprana, de pena.
El éxito es algo de lo que no tiene porque enorgullecerse, el fracaso no es una vergüenza. 

Si tuviera todo el poder del mundo, no lo consideraría como propio; si lo conquistara todo, no se lo apropiaría.
Su gloria está en saber que todas las cosas se funden en Una, y que la vida y la muerte son iguales…”
 

Thomas Merton

El camino de Chuang-Tzu

12 mayo, 2013

Dormir en el mar

Bateson Mason -  Sleeping Fishermen

No se duerme de la misma manera en mar abierto que aquí, en Lugar, en pleno fiordo, entre altas montañas, en realidad en el fondo del mundo, y donde el mar es a veces tan manso que bajamos a la playa a acariciarlo, pero nunca es manso cuando estamos lejos de las cabañas, nada parece capaz de calmar el oleaje, ni siquiera las noches tranquilas, el cielo cuajado de estrellas. El mar entra en los sueños de quienes duermen en mar abierto, la conciencia se llena de peces y de compañeros ahogados que saludan tristemente con aletas en vez de manos. 
 

Jón Kalman Stefánsson
Entre cielo y tierra

09 mayo, 2013

Por qué no estás aquí para despertarme

 Man Sleeping - Dan Andros

A medianoche

Se abren puertas se descubren ventanas
Un fuego se enciende y me deslumbra
Todo se decide encuentro
Criaturas que yo no he deseado.

He aquí el idiota que recibía cartas del exterior
He aquí el anillo precioso que él creía de plata
He aquí la mujer charlatana de cabellos blancos
He aquí la muchacha inmaterial
Incompleta y fea bañada de noche y de miseria
Cargada de absurdas plantas silvestres
Su desnudez su castidad sensibles de cualquier parte
He aquí el mar y barcos sobre mesas de juego
Un hombre libre otro hombre libre y es el mismo
Animales exaltados ante el miedo con máscara de barro
Muertos prisioneros locos todos los ausentes.

Pero tú por qué no estás aquí tú para despertarme


Paul Eluard
La vie immédiate (1932)




05 mayo, 2013

No es fácil quedarse tranquilo


 Cesare Pavese

Nos hace falta un país, aunque sólo fuera por el placer de abandonarlo. Un país quiere decir no estar solos, saber que en la gente, en las plantas, en la tierra hay algo tuyo, que aun cuando no estés te sigue esperando. Pero no es fácil quedarse tranquilo. Hace un año que lo tengo a la vista y cuando puedo me escapo a Génova, se me va de las manos. Estas cosas se comprenden con el tiempo y la experiencia. ¿Es posible que a los cuarenta años y habiendo visto tanto mundo todavía no sepa cuál es mi país? 

Cesare Pavese
La luna y las fogatas

01 mayo, 2013

Un hombre afortunado


 Qian li zou dan qi (Un largo y doloroso camino, Zhang Yimou, 2005)

Takata: Lo envidio. Sin importarle lo que piensen los demás puede llorar y decir lo que quiera en público. Es un hombre afortunado. Si yo tuviera tanto valor como él, la relación con mi hijo sería distinta.





27 abril, 2013

Subir a la buhardilla

Jack Delano -  Chopping cotton on rented land near White Plains

Eso que consiste en ganar dinero dedicando la mejor parte de su vida para tal menester, con objeto de disfrutar, luego, de una libertad cuestionable durante la peor parte de aquella, me recuerda a aquel inglés que viajó a la India para hacer fortuna para, luego, volver a Inglaterra y hacer una vida de poeta. Primero, debería haber subido a la buhardilla.

Henry David Thoreau
Walden. La vida en los bosques

15 abril, 2013

Torcidos


Pareja de moteros - Dennis Hopper (1961)



—¿A ti también te gustaba Kizuki?
—Por supuesto —respondí.
—¿Y Reiko?
—Me encanta. Es una buena persona.
—¿Por qué te gusta siempre este tipo de gente? —preguntó Naoko—. Todos somos personas que nos hemos doblado en algún punto, que nos hemos torcido, que no hemos podido mantenernos a flote y nos hemos hundido deprisa. Yo, Kizuki, Reiko. A todos nos ha ocurrido lo mismo. ¿Por qué no te gusta la gente corriente?
—A mí no me da esta impresión —respondí tras reflexionar unos instantes—. No me parece que ni tú, ni Kizuki, ni Reiko estéis «torcidos». La gente que a mí me parece «torcida» pasea por la calle tan campante.
—Pero nosotros estamos torcidos. Yo misma me doy cuenta —replicó Naoko.
Anduvimos un rato en silencio.


Haruki Murakami
Tokio Blues

07 abril, 2013

Otra mano

Oleg Videnin - Vitja y Julia (2010)

El capitán ve al muchacho, que sigue con la mano en la barandilla de la escalera, pues muchas veces tenemos que agarrarnos a algo para no perdernos ni caernos de cabeza, puede ser una barandilla, pero mucho mejor otra mano. 

Jón Kalman Stefánsson
Entre cielo y tierra

04 abril, 2013

Una verdad


Jim Sturgess en la versión fílmica (Cloud Atlas, 2012)

Hay tantas verdades como hombres. De vez en cuando alcanzo a vislumbrar una Verdad más verdadera, escondida entre simulacros imperfectos de sí misma, pero en cuanto me acerco, se agita y se hunde más, si cabe, en la espesa ciénaga del disenso.

David Mitchell
El atlas de las nubes

31 marzo, 2013

El tiempo les va a decepcionar

Goodhue Livingston & Mrs. Oren Root LC-B2- 3539-11

En caso de que el tiempo desempeñe una función concreta en la vida, esta función presenta, en mi opinión, una doble vertiente: despojar a las personas de algún elemento (si es que puede decirse que se han llevado de mi lado a Halldór y Anna) y darles algo a cambio (por ejemplo, el premio que me ha tocado en la lotería), algo que no sustituye lo anterior pero les ayuda a olvidar lo que se les ha escapado de las manos. Y así como, por un lado, el tiempo siempre cumplirá de alguna manera con su doble cometido, por otro lado no nos permitirá nunca manipularlo a nuestro antojo. Por ejemplo, acaba de empezar un nuevo siglo -el que nos enterrará- y de repente me veo con más de treinta años; y, ahora mismo, cuando está a punto de ser medianoche en mi día de regreso del extranjero, me encuentro debajo de mi cama mientras en el salón hay gente que espera que el tiempo me haga aparecer. Y creo que el tiempo les va a decepcionar.

Bragi Olafsson
Las Mascotas

23 marzo, 2013

Nadie supo de mí

 The Temple Bar - Dublin
www.thetemplebarpub.com

Dublín bajo la lluvia

Ni Molly, ni Bloom, ni Dedalus
supieron nunca que yo estuve allí,
calle de por medio, bajo el aguacero
que cercenaba mis cigarrillos y mi cabeza,
la mirada fija en la ventana de ella, esperando
ver pasar su silueta o quizás esperando
no verla, sometido por las tenebrosas imágenes
que ese día de dieciocho horas el demonio
jugó a desparramar por la ciudad, ingrávidas
pero cortantes y que te dejan sin escapatoria.
Ellos no supieron de mí y nadie supo de mí
y tampoco supe yo de mí mismo, perdido
en esa insensata búsqueda comenzada
no sé dónde, quizás en los hoscos páramos
del lago Arán, sólo para escuchar su voz
una vez más, una sola. ¿Quién no ha querido
escuchar una querida voz al menos una última vez,
y que después se extinga todo, el cielo
y la tierra, y las llamas de un incendio final
lo consuman a uno para siempre y que su huella,
la huella de un pie rodeado de cenizas, se perpetúe
cien siglos en una calle triste, con deseos
sin hueso ni carne, ni ningún esplendor ni sentido?
Alguien podría perderse por allí otra noche
de otro día y quizás preguntarse el motivo de que las cosas
carezcan de explicación mientras la lluvia y un recuerdo
cercenan su cabeza y decirse, entonces, que es hora
de volver al hogar original y no ser ya más devastado
en medio de una partida final, disputada
sin nadie del otro lado de la mesa.

Willy G. Bouillon

08 marzo, 2013

Estar condenados

 Ernest Hemingway y su esposa Hadley (1922)

La gente que interfería en tu vida siempre lo hacía por tu bien, y finalmente me di cuenta de que lo que querían era que te sometieras por completo, que no te diferenciaras del modelo superficial comúnmente aceptado y que después te difuminaras como lo haría un viajante en una convención, del modo más aburrido y estúpido que se pueda imaginar. Nada sabían de nuestros placeres, ni de lo mucho que nos divertía estar condenados, no lo sabrían ni podrían saberlo jamás. Nuestros placeres, que eran los de estar enamorados, eran tan sencillos y a la vez tan misteriosos y complicados como una simple fórmula matemática que puede representar toda la felicidad o bien el fin del mundo.
Esa clase de felicidad no se debería manipular, aunque casi todas las personas a las que conocía intentaban ajustarla. Cuando volvimos de Canadá, lo hice decidido a no volver a trabajar para un periódico aunque me muriera de hambre y tuviéramos que vivir como salvajes, según nuestras propias normas tribales, con nuestras costumbres, principios, secretos, tabúes y placeres.


Ernest Hemingway
París era una fiesta

24 febrero, 2013

Bendición



Jim Sturgess

El muchacho duerme profundamente, inconsciente de sí mismo.
Sueña con la vida y sueña con la muerte.
Algunos muertos viven en un sueño y puede ser muy doloroso despertar. Se remueve en la oscuridad y tarda en orientarse, en distinguir realidad y sueño, vida y muerte, está acostado en una cama y gimotea como un animal herido, vuelve a dormirse, se hunde como una piedra en el mar de sueños.

A veces, dormir es una bendición, estás protegido, el mundo no te alcanza. Sueñas con terrones de azúcar cande y con días soleados.

Jón Kalman Stefánsson
Entre cielo y tierra

12 febrero, 2013

Vivir sin respuestas


Justin (Lou Taylor Pucci) y Dr. Lyman (Keanu Reeves) en
 Thumbsucker (Mike Mills, 2005)

Dr. Perry Lyman: No tenías nada de malo.

Justin: Parecía que todo estaba mal conmigo.

Dr. Perry Lyman:  Eso pasa porque nadie quiere tener problemas. Queremos arreglarnos a nosotros mismos. Buscamos alguna solución mágica que nos haga mejores, pero en realidad ninguno de nosotros sabe lo que hace. ¿Y por qué eso es tan malo?  Eso es todo lo que los seres humanos podemos hacer. Adivinar. Tratar. Esperar. Pero, Justin, resá para que no te engañes a vos mismo creyendo que tenés la respuesta. Porque eso es una tontería. El truco es vivir sin respuestas. Creo.


31 enero, 2013

Nunca somos lo bastante...

 Luca Finotti

Quizá tú nunca llegues a saber que no es posible ayudar a nadie. No hay cosa más difícil en este mundo que ayudar a alguien. Ves únicamente que una persona que quieres o que es importante para ti se dirige a un precipicio, que actúa en contra de sus intereses, que se vuelve loca o triste, que se atormenta, que no puede más, que está a punto de caerse..., y tú corres hacia ella, te gustaría ayudarla y de golpe te das cuenta de que no es posible. ¿Acaso eres débil? ¿No sirves para ello? ¿No eres lo bastante bueno, lo bastante sincero, lo bastante abnegado, apasionado y humilde? Claro, nunca somos lo bastante... Pero aunque fueras un profeta con poderes sobrenaturales y hablaras el idioma de los apóstoles, tampoco bastaría... No se puede ayudar a nadie porque el «interés» de los hombres no es lo mismo que lo que es bueno o es lógico. Quizá necesitemos el dolor. Quizá necesitemos aquello que, según todos los síntomas, es contrario a nuestros intereses. No existe nada más complicado que determinar los intereses de un ser humano...

Sándor Márai
Divorcio en Buda

27 enero, 2013

Abrir el corazón

Perhaps love (Ru guo . Ai, 2005)

Hay dos tipos de personas: los que son capaces de abrir su corazón a los demás y los que no. Tú te cuentas entre los primeros. Puedes abrir tu corazón siempre y cuando quieras hacerlo.
—¿Y qué sucede cuando lo abres?
Reiko, con el cigarrillo entre los labios, juntó las palmas de las manos con aire divertido.
—Que te curas —afirmó.
La ceniza del cigarrillo cayó sobre la mesa, pero a ella no pareció importarle.


Haruki Murakami
Tokio Blues

25 enero, 2013

Juventud

 foto de Germán García (AFP/Getty Images)

En Berlín empezaba para mí una aventura inesperada: la aventura de la juventud... Ahora ya sé que la juventud no puede medirse en términos temporales porque se trata de un estado cuyo principio y cuyo final no pueden ser determinados por fechas concretas. La juventud no comienza con la pubertad ni termina un día en concreto, por ejemplo, cuando cumplimos cuarenta años o cualquier tarde de domingo a las seis. La juventud es una percepción singular de la vida, en absoluto «tormentosa», que llega cuando menos lo esperamos, cuando no estamos preparados, ni siquiera avisados. Es un estado triste, puro y altruista. Te arrastran unas fuerzas que no desafías. Sufres, te avergüenzas, desearías que se acabase pronto, desearías ser «adulto», llevar barba y bigote tupidos, tener tus propios principios y tus propios recuerdos, crueles e inequívocos. Un día te despiertas y te das cuenta de que las luces que te rodean han cambiado y los objetos y las palabras han adquirido un significado diferente. Según los datos reflejados en tu pasaporte y las reservas energéticas de tu cuerpo sigues siendo joven, quizá aún no te hayas convertido en hombre en el verdadero sentido de la palabra, en un hombre lleno de desengaños. Sin embargo, la primera juventud, ese adormecimiento, ese estado inocente y malhumorado, ya se ha acabado. Ha empezado algo nuevo, ha terminado una etapa importante de tu vida. Te despiertas de un hechizo y te sorprendes. Es un sentimiento de après que no se parece a ninguna otra experiencia corporal previa, un sentimiento con un fuerte componente de amargura y desilusión. Mientras dura, la juventud es una época en la que casi nadie puede hacernos daño. 

Sándor Márai
Confesiones de un burgués

03 enero, 2013

El mar no tiene explicaciones

 Mar del Sur, enero 2011  -  (c) Marxe

Y todos instintivamente levantaron los ojos, por un momento, buscando en la superficie del océano el perfil de una iglesia, idea comprensible pero también irrazonable idea, no había iglesias, no había cruces, no había senderos, el mar no tiene caminos, el mar no tiene explicaciones.

Alessandro Baricco
Océano Mar