22 noviembre, 2009

La infelicidad no es una razón



Paula Escobar Chavarría: Y usted, ¿qué ha aprendido sobre el matrimonio después de 50 años juntos?

Gay Talese: Bueno, no es que nos hayamos sentado en este sillón por 50 años... Hemos tenido una vida muy activa. Mi mujer no es de las que se quedan en la cocina haciendo sopa. Ella es una mujer de carrera. Cuando tenía 25 años, trabajaba y ahora, también. Siempre ha tenido una vida profesional muy rica, y yo también... Entonces somos dos personas en la misma casa pero no vinculados claustrofóbicamente. Eso no significa que tengamos seis amantes cada uno. No, eso significa que tenemos nuestras propias opciones, y no es nunca una trampa. El matrimonio no es una trampa. Ésa es una de las razones por las que yo creo que nuestro matrimonio ha funcionado. Quizás a otra gente le gustan las trampas, les gusta estar atados y quieren estar encadenados...

-¿Por qué cree que la gente se divorcia tanto hoy?

-Las razones son muy complejas. ¿Por qué la gente se divorcia? Porque no son felices. ¡Pero la infelicidad no es una razón para divorciarse! -exclama, abriendo mucho los ojos y moviendo las manos-. La infelicidad no es una razón para hacer nada. La vida no siempre es feliz y uno debe ser consciente de eso. Algunas personas no tienen suficiente educación, suficiente madurez, para ver que la infelicidad es parte de la vida. El miedo es parte de la vida, el error es parte de la vida. Y no llegas y arrancas de la falla, la infelicidad... Eso no significa que debas sufrir innecesariamente. Pero significa que a veces el sufrimiento es necesario y es bueno. A veces es una experiencia de aprendizaje.

-¿Qué mata a un matrimonio?

-Lo que mata a un matrimonio, o a una relación en general, es la falta de respeto. Lo que mantiene una relación es, de todas las cosas, el respeto. Y nunca es el sexo lo que mantiene una relación. ¡Es tan inmaduro pensar eso! Porque el sexo no es amor.

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20 noviembre, 2009

El camino a tomar


Doctor Yang: La señora Tate creía ser feliz. Pero observado más de cerca, su marido no era muy honesto, y ella no muy honesta consigo… creo que la señora Tate tiene una idea mejor de quién es que antes de acudir al señor Yang. De quiénes son sus amigos y quiénes no. Quién su marido, amante, hermana, madre. Cuáles son sus necesidades, sus límites, sus virtudes. Cuáles son sus sentimientos más íntimos. Quizás no tiene todas las respuestas pero lo entiende mejor. ¿No?
Alice: Si, si, es verdad.
Doctor Yang: Ahora debe decidir que camino tomará su vida.

Woody Allen
Alice

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14 noviembre, 2009

La inmensa noche avanza




RECOGIMIENTO

(Recueillement)

Cálmate, dolor mío, y tu angustia serena.
Anhelabas la noche. Ya desciende. Aquí está.
Una atmósfera oscura cubre a París. Traerá
a unos cuantos la paz, a otros muchos la pena.

Mientras la muchedumbre que se rinde al placer
su verdugo inclemente por las calles anhela
cazar remordimientos bajo la fiesta en vela,
tú, dolor, ven a mí. Dame la mano al ver

que es posible escaparse de los ya muertos años
con sus antiguos trajes en el balcón celeste.
Ya brotan, como salen del mar, los desengaños,

cuando el sol, bajo un arco, se muere en lontananza.
Ahora, tal un sudario que desciende del este.
Observa, mi dolor: la inmensa noche avanza.

Charles Baudelaire

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03 noviembre, 2009

Participar en apariencia

Las alas del deseo (Der Himmel Über Berlin, 1987 - Wim Wenders)

Damiel: ¿Y bien?
Cassiel: Hace veinte años se estrelló un caza soviético cerca de Spandau, en el lago Stossen. Hace cincuenta años…
Damiel: Fue la Olimpíada.
Cassiel: Hace doscientos años Blanchard voló sobre la ciudad en un globo aerostático.
Damiel: Como los refugiados del otro día. Y hoy, en el lago Lilienthal, alguien aminoró el paso y miró a sus espaldas, en el vacío…
En el correo alguien quería acabar para siempre, pegó sellos especiales en sus cartas de despedida, uno en cada una; y luego en Mariannenplazt habló con un soldado americano en inglés, por vez primera desde el colegio y, además, con soltura. En Plotzenzee un preso antes de tirarse de cabeza contra el muro dijo «ahora». En el metro, el conductor en lugar del nombre de la estación, gritó de pronto «¡Tierra del Fuego!»…

Cassiel (Otto Sander) y Damiel (Bruno Ganz)

Damiel
: ¡Qué bonito!
Cassiel: En Renbergen un anciano leía La Odisea a un niño y el pequeño oyente había dejado de parpadear… Y tu, ¿tienes algo para contar?
Damiel: Un transeúnte que cerró el paraguas en medio de la lluvia y se dejó empapar… Un colegial que describía a su profesor cómo crece el helecho de la tierra y sorprendió al profesor...

Un ciego que palpó su reloj al sentir mi presencia...

Es maravilloso vivir sólo en espíritu, día a día para la eternidad, atestiguar sólo lo espiritual de la gente. Pero a veces me hastía mi presencia de espíritu. Y ya no quisiera ese flotar eterno, quisiera sentir un peso que anulara en mí lo ilimitado y me atara a la tierra. Poder, a cada paso, a cada golpe de viento, decir «ahora» y «ahora» y «ahora»… Y ya no más «desde siempre» y «para siempre». Tomar el asiento libre de un partido de cartas, ser saludado aunque sea sólo con un gesto...

Damiel (Bruno Ganz)

Siempre que hemos participado ha sido sólo en apariencia: nos hemos dejado dislocar la cadera en peleas nocturnas, en apariencia. Hemos capturado un pez, en apariencia. Nos hemos sentado a las mesas, hemos comido y hemos bebido, en apariencia. Nos hicimos asar corderos y servir vino allá en las tiendas, sólo en apariencia. No pido engendrar un niño o plantar un árbol, pero ya sería algo, de vuelta a casa tras un largo día, dar de comer al gato como Philip Marlowe. Tener fiebre, tener los dedos negros de leer el periódico. Fascinarme no sólo por el espíritu, si no, al fin, por una comida, por la curva de una nuca, por una oreja...

¡Mentir como respirar! Sentir que al andar, tu esqueleto anda contigo. Intuír, por fin, en vez de saberlo todo. Poder decir «Ay» y «Tss» y «Ah» y «Aj», en vez de «Si» y «Amén»...

Sentir al fin lo que es quitarse los zapatos debajo de la mesa y estirar los dedos de los pies así descalzo...

Cassiel: ¡Quedarse solo! ¡Dejar que las cosas ocurran! ¡Permanecer serios! Sólo podemos ser salvajes mientras permanezcamos serios. ¡No hacer otra cosa que mirar, recolectar, testimoniar, preservar! ¡Permanecer espíritu! ¡Mantener la distancia! ¡Mantener la palabra!

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27 octubre, 2009

La parte más tierna y secreta

Marion Post Wolcott - Niños pescando en el bayou

De la magia al consumo


La idea original del Catálogo de los juguetes era escribir una historia de mi infancia, una infancia de la década de 1950. Yo tenía un hijo chico, Guido, a quien el libro está dedicado, y observando su modo de jugar y su relación con los juguetes, me pareció entender que se había originado una gran fractura en el mundo infantil. Yo, que pertenecía a la generación del baby-boom (era una babyboomer con todas las de la ley), de las manifestaciones estudiantiles, de la revolución sexual, etcétera, había sido una chica mucho más parecida a los chicos que me habían precedido que a aquellos que habían venido después. Quiero decir que si bien los nacidos después del final de la última Guerra Mundial encontraron un mundo totalmente distinto del anterior, en lo que respecta al mundo de los juguetes la revolución debe fecharse uno o dos decenios después. Yo nací en 1952; mi hijo, en 1983. Entre él y yo los juguetes han perdido (casi) completamente el "aura", es decir, su sustancia mágica. De algún modo se convirtieron en objetos equivalentes a los demás, parte del gran sistema de consumo.[...]

Confrontando luego aquellas emociones mías con el mundo en que vivía mi hijo, entendía que yo había alcanzado a vivir la infancia con una ingenuidad y una libertad que a los chicos de hoy no se les conceden casi nunca, al menos en las sociedades del bienestar. Por ejemplo, me daba cuenta de hasta qué punto los chicos de entonces formábamos una banda, de distintas edades y hasta de clases sociales distintas. Jugábamos libres, en la calle, en las plazas, sin el control continuo de la mirada adulta sobre nosotros. No estábamos cargados de ocupaciones como los chicos de hoy: lecciones de natación, de inglés, de esto y de aquello. Vigilados siempre por madres, abuelas o baby-sitters , porque se mueven en un mundo mucho más peligroso que lo que era el nuestro.

Creo haber reconocido dos elementos que trastornaron definitivamente el mundo de los juguetes: la irrupción de la electrónica y el negocio de la infancia. En ambos casos el juguete se convirtió en algo complejo. Nosotros podíamos jugar durante horas lanzando piedritas hacia arriba y atajándolas con las palmas o con el dorso de las manos; un chico de hoy, en cambio, se aburriría en cinco minutos. Los chicos son más solitarios y necesitan aparatos para hacerse compañía: TV, computadora, PlayStation. Tienen con los juguetes una relación de propiedad coleccionista, más que afectiva. Ya no existe esa muñeca precisa, aquel único osito, sino una serie de muñecas, de ositos, en una multiplicación sin fin, creada y estimulada por la industria y la publicidad, que logran hacer del chico un consumidor esclavo de necesidades inducidas.

De todas formas, éstos son discursos sociológicos, reflexiones a las que inevitablemente me ha conducido la escritura de este libro, pero que no explican lo esencial, ni la suerte del libro en Italia y en el exterior. Creo que lo atractivo es justamente el uso que hice del juguete como médium, el proponerlo como objeto especial, mágico, sagrado. Es una manera de entrar en contacto con la parte infantil del ser humano, porque el comportamiento de los chicos puede cambiar y el mundo cambia en torno a ellos, pero lo que no cambia es la parte más tierna y secreta que resiste dentro de nosotros y que, en la edad infantil, estuvo más cerca del gran misterio del que todos venimos y al que todos estamos destinados a volver.

Sandra Petrignani

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Reportaje interesante en Revista Ñ.

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25 octubre, 2009

Que no se bestialice

Théodore Gericault - La balsa de Medusa (1819)

Cada vez que vi un cuadro o escuché un par de compases: todo lo que se logra es que el mundo no se hunda por entero, por lo tanto se le pone atención a algo, a lo sumo se le pone atención a la catástrofe. Toda la cultura ha existido siempre para que uno permanezca por lo menos en un estamento de hombres medio tolerable, ninguna otra cosa. Nunca pienso en un paraíso. Todas las obras de arte no han logrado otra cosa sino que no se bestialice por completo, nada más.
Que la gran bestialidad que existe en todos nosotros se mantenga sofrenada, que una grieta abierta en el bestiario sea taponada en todas partes, la grieta vuelve a abrirse en cualquier parte y se la tapona de nuevo. Eso es la cultura, ninguna otra cosa. Jamás será otra cosa, jamás. Y esto ya es algo bastante grande.

Peter Handke
Pero yo vivo solamente de los intersticios

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13 octubre, 2009

Cenizas del tiempo

Dung Che Sai Duk (Cenizas del tiempo / Ashes of time , 1994, Wong Kar-Wai)

Ou-yang Feng: La gente dice que si no podés tener lo que deseas, lo mejor que podés hacer es no olvidar...


La mujer (Maggie Cheung)

Ou-yang Feng: Cuanto más tratás de olvidar algo, más fuerte se aferra a tu memoria. Una vez oí decir a alguien que si vas a perder algo la mejor manera es retenerlo en tu memoria.

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04 octubre, 2009

Y te vas hacia allá como en sueños

Mercedes Sosa (1935 - 2009)


Alfonsina y el mar


Por la blanda arena que lame el mar
Su pequeña huella no vuelve más,
Un sendero solo de pena y silencio llegó
Hasta el agua profunda,
Un sendero solo de penas mudas llegó
Hasta la espuma.

Sabe Dios que angustia te acompañó
Que dolores viejos calló tu voz
Para recostarte arrullada en el canto
De las caracolas marinas
La canción que canta en el fondo oscuro del mar
La caracola...

Te vas Alfonsina con tu soledad
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
Te requiebra el alma y la está llevando
Y te vas hacia allá como en sueños
Dormida, Alfonsina, vestida de mar.

Cinco sirenitas te llevarán
Por caminos de algas y de coral.
Y fosforecentes caballos marinos harán
Una ronda a tu lado
Y los habitantes del agua van a jugar
Pronto a tu lado.

Bájame la lámpara un poco más
Déjame que duerma, nodriza, en paz
Y si llama él no le digas que estoy
Dile que Alfonsina no vuelve ...
Y si llama él no le digas nunca que estoy,
Di que me he ido ...

Te vas Alfonsina con tu soledad
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
Te requiebra el alma y la esta llevando
Y te vas hacia allá como en sueños,
Dormida, Alfonsina, vestida de mar.

Música: Ariel Ramirez
Letra: Félix Luna

y el espíritu de Alfonsina Storni...

¡Buen viaje, Negra!

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30 septiembre, 2009

Casualidad inconcebible

Andrew Wyeth - Christina’s World

DEL MONTÓN

Soy la que soy,
casualidad inconcebible
como todas las casualidades.
Otros antepasados
podrían haber sido los míos
y yo habría abandonado
otro nido,
o me habría arrastrado cubierta de escamas
de debajo de algún árbol.
En el vestuario de la naturaleza
hay muchos trajes.
Traje de araña, de gaviota, de ratón de monte.
Cada uno, como hecho a medida,
se lleva dócilmente
hasta que se hace tiras.
Yo tampoco he elegido,
pero no me quejo.
Pude haber sido alguien
mucho menos personal.
Parte de un banco de peces, de un hormiguero, de un enjambre,
partícula del paisaje sacudido por el viento.
Alguien mucho menos feliz
criado para un abrigo de pieles
o para una mesa navideña,
algo que se mueve bajo un cristal de microscopio.
Árbol clavado en la tierra,
al que se aproxima un incendio.
Hierba arrollada
por el correr de incomprensibles sucesos.
Un tipo de mala estrella
que para algunos brilla.
¿Y si despertara miedo en la gente,
o solo asco,
o sólo compasión?
¿Y si hubiera nacido no en la tribu debida
y se cerraran ante mí los caminos?
El destino hasta ahora ,
ha sido benévolo conmigo.
Pudo no haberme sido dado
recordar buenos momentos.
Se me pudo haber privado
de la tendencia a comparar.
Pude haber sido yo misma, pero sin que me sorprendiera,
lo que habría significado
ser alguien totalmente diferente.

Wislawa Szymborska

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28 septiembre, 2009

Something's gotta give

Alguien tiene que ceder (2003) Nancy Meyers

Erica: ¿No te gustan las mujeres de tu edad?
Julian: Sí, pero nunca encontré ninguna ante la cual haya reaccionado ... de esta manera. Y cuando te pasa algo que nunca te había pasado ¿no te gusta averiguar qué es?
Erica: No lo sé. Esa es un área un poco complicada para mí. Es que, no tengo muchas citas ni me va tan bien.
Julian: Vamos. Te los debés sacar de encima a garrotazos.
Erica: ¿Es una broma, no?
Julian: No.
Erica: ¡No! Los hombres de mi edad, o al menos con los que yo me crucé, en fin… No soy una persona muy simple, y a ellos en realidad les gustan simples.
Julian: Los hombres de tu edad deben ser realmente estúpidos. ¿Alguna vez lo pensaste?
Erica: Sí, lo pensé. Muchas veces.

Julian (Keanu Reeves) y Erica (Diane Keaton)

Marin: ¿Estás llorando?
Erica: Sí. Es mi nuevo logro. Me he vuelto anormalmente brillante en esto.
Marin: ¿Por qué? ¿Por qué es así?
Erica: Estoy enamorada. ¿No es genial? Al parecer tengo que aprender cómo hacer eso de amarlos y dejarlos ¿sabés?
Marin: Oh, mamá, odio eso. ¿Ahora comprendés mi teoría al respecto? Tenés que protegerte a vos misma.
Erica: ¿Vos no creés de veras esto que estás diciendo, no? ¿En realidad no creés que podés evitar ser lastimada?
Marin: Creo que vale la pena intentarlo.
Erica: Escuchame. No podés esconderte del amor por el resto de tu vida porque es posible que no funcione… porque quizás termines mal. No es forma de vivir.
Marin: ¿Me estás diciendo que esto es bueno? ¿Qué te pasó?
Erica: Creo que deberías considerar la posibilidad de que vos y yo nos parezcamos más de lo que te das cuenta. Dejé entrar a alguien en mi vida y tuve lo mejor de mi vida.
Marin: Yo nunca tuve lo mejor de mi vida.
Erica: Lo sé, cariño. Y te lo digo desde el fondo de mi corazón: ¿qué estás esperando?

Marin (Amanda Peet)

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22 septiembre, 2009

Sleep

Sleep, sleep tonight
And may your dreams be realised.
If the thundercloud passes rain
So let it rain - rain down on he.
So let it be, so let it be.

Sleep, sleep tonight
And may your dreams be realised.
If the thundercloud passes rain
So let it rain
Let it rain - rain on he.

U2
The unforgetable fire

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18 septiembre, 2009

Un fenómeno prehistórico

Jean-Louis Meissonier - Le liseur en blanc (1857)

1985. 17 de julio.

Lecturas: las memorias del duque de Sully. El libro fue impreso alrededor de 1760 en Londres. Un regalo.
En los tiempos de los libros tipo pocket book, este volumen parece un fenómeno prehistórico. La letra, el papel, la composición, todo está religiosamente cuidado. En esa época el libro era un objeto litúrgico, tanto como la pila bautismal o el tabernáculo, y como tal iba dirigido a la persona, al lector, no a un hipotético consumidor.

Sandor Marai

Diarios (1984-1989)

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28 agosto, 2009

Jodidamente profunda

Caravaggio - San Giovanni Battista

Nunca en mi vida tuve problemas dándole a los demás lo que quieren. Pero nunca nadie parece ser capaz de hacer lo mismo por mí. Nadie me toca, nadie se acerca a mí. Pero ahora me tocaste en alguna parte de esa forma tan jodidamente profunda que no puedo creer que yo no sea eso para vos. Porque no puedo encontrarte.

Sarah Kane
4:48 Psicosis

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26 agosto, 2009

La hipótesis favorita

Friedensreich Hundertwasser - ¿Quién se está comiendo mis ventanas?

En nuestros tiempos aprendimos a someter la amistad a lo que suele llamarse las convicciones. Y lo hacíamos con el orgullo de actuar con rectitud moral. Es necesaria una gran madurez para comprender que la opinión que defendemos no es más que nuestra hipótesis favorita, a la fuerza imperfecta, probablemente pasajera, que sólo los muy cortos de entendederas pueden tomar por una certeza o una verdad. Contrariamente a la pueril fidelidad a una convicción, la fidelidad a un amigo es una virtud, tal vez la única, la última.
Milan Kundera
Une rencontre

texto completo en ADN-Cultura

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21 agosto, 2009

Jirones de la neblina



VENTISCA
Tumulto, llanto, nuevos espíritus.
Desconsolado, envejecido, solo,
canto para mí mismo. Los jirones de la
neblina se asientan en la noche
que cae. La nieve corre arrastrada por
las volutas del viento. La copa
se vuelca y se derrama el vino. La
botella está vacía. El fuego se
ha apagado en la estufa. Los hombres se
expresan por doquier con susurros.
Yo cavilo sobre la inutilidad de las letras.

Tu Fu

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20 agosto, 2009

Orgullo y prejuicio

Pride and Prejudice (Orgullo y Prejuicio, 2005 - Joe Wright)
Keira Knightley (Elizabeth) y Matthew MacFadyen (Mr.Darcy)

Mr. Darcy: ¿Y cómo se encuentra esta tarde, mi querida?
Elizabeth Bennet: Muy bien... aunque desearía que no me llamara "mi querida."
Mr. Darcy: ¿Por qué?
Elizabeth Bennet: Porque es como mi padre llama a mi madre cuando está cruzado por algo.
Mr. Darcy: ¿Qué expresiones de cariño me son permitidas?
Elizabeth Bennet: Bueno, déjeme pensar...”Lizzie" en todo momento, "Mi Perla" para los domingos, y...”Diosa de la Divinidad"... pero sólo en muy especiales ocasiones.
Mr. Darcy: Y... ¿Cómo debo llamarla cuando yo estoy cruzado? ¿Mrs. Darcy...?
Elizabeth Bennet: ¡No! No. Sólo puede llamarme "Mrs. Darcy"... cuando usted esté completa y perfecta y radiantemente feliz.
Mr. Darcy: Entonces… ¿Cómo se encuentra esta tarde... Mrs. Darcy? [la besa en la frente] Mrs. Darcy... [la besa en la mejilla derecha] Mrs. Darcy... [la besa en la nariz] Mrs. Darcy... [la besa en la mejilla izquierda] Mrs. Darcy... [finalmente la besa en la boca]





Mr. Darcy: How are you this evening, my dear?
Elizabeth Bennet: Very well... although I wish you would not call me "my dear."
Mr. Darcy: Why?
Elizabeth Bennet: Because it's what my father always calls my mother when he's cross about something.
Mr. Darcy: What endearments am I allowed?
Elizabeth Bennet: Well let me think...”Lizzie" for every day, "My Pearl" for Sundays, and...”Goddess Divine"... but only on very special occasions.
Mr. Darcy: And... what should I call you when I am cross? Mrs. Darcy...?
Elizabeth Bennet: No! No. You may only call me "Mrs. Darcy"... when you are completely, and perfectly, and incandescently happy.
Mr. Darcy: Then how are you this evening... Mrs. Darcy? [kisses her on the forehead] Mrs. Darcy... [kisses her on the right cheek] Mrs. Darcy... [kisses her on the nose] Mrs. Darcy... [kisses her on the left cheek] Mrs. Darcy... [finally kisses her on the mouth]

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16 agosto, 2009

Woodstock 15-17 de agosto de 1969

Bill Eppridge - Woodstock '69



Sólo se puede iluminar
a costa de arder.


Victor Frankl



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13 agosto, 2009

Saber desistir

Fields of frost, Grundy County, Tennessee pictures


Más vida

Es bueno saber retroceder cuando todo incita a desistir

Cerremos si hace falta las puertas
y convertiremos la casa en un reducto
donde cada cosa, poco a poco, recupere
dimensiones comprensibles y amigas.

Nada limita fuera del rechazo
de este espacio. En la incerteza granan
voces y más voces y a lo lejos el mar propone
el impulso del viento y la luz de las rutas.

Siempre el poniente convoca fuegos y auroras.

Saber desistir, ya ves...esa es la consigna,
y preservar cada uno el pequeñísimo
terreno en que proclama, altivo, más vida.

Miquel Martí i Pol

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09 agosto, 2009

Contemplar un día de lluvia

Egon Schiele - Autorretrato


Era, por lo demás, uno de esos hombres que prefieren asistir a su propia vida y consideran improcedente cualquier aspiración a vivirla. Habrán observado que son personas que contemplan su destino de la misma forma que la mayoría acostumbra contemplar un día de lluvia.

Alessandro Baricco
Seda

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05 agosto, 2009

Paraíso

Hyeronimus Bosch (El Bosco) - El jardín de las delicias [frgm.]

¿Se comprenderá alguna vez el drama de un hombre que en ningún momento de su vida ha podido olvidar el Paraíso?
Emile M. Cioran
Cuadernos 1957-1972

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01 agosto, 2009

Lo que no fue


Endless Love (Amor Eterno, 1981, Franco Zefirelli)


Anne (Shirley Knight): Lo único que lamentamos son los caminos no recorridos, la piel que no tocamos.



Franco Zeffirelli, Martin Hewitt, Shirley Knight,
Brooke Shields y Don Murray.

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30 julio, 2009

El tiempo



Gabriel Lerman: ¿Cómo te afectó en lo emocional la experiencia radical del paso del tiempo, que es el tema principal de la película?

Brad Pitt: Hay muchos temas que se ponen en juego en este film. Algo que me fascina es descubrir que todos tenemos algo en común, y eso muchas veces me sucede cuando estoy con una persona que no conozco y que no me conoce y, de repente, algo me hace tomar conciencia de esas coincidencias: todos llevamos a cuestas un gran cúmulo de experiencias y varias historias increíbles.
Siempre sentí fascinación por descubrir las historias que se encuentran detrás de cada persona, incluso las pérdidas que arrastran tras de sí. Y esto me lleva a pensar en el paso del tiempo y en la fragilidad de todo lo que constituye nuestra vida, así como en el modo en que la estoy viviendo. Entonces, me pregunto: ¿Estaré en la mitad de mi vida? ¿Habré recorrido ya la mitad del camino? ¿O será un poco más de la mitad?
¿Estaré, en realidad, casi en el final? Y la verdad es que no tengo idea, pero hay una cosa que sí sé y es que no quiero pasar el tiempo que me queda, no importa cuán largo sea, enojado con las personas que amo.
Quiero que todo mi tiempo en este mundo sea tiempo de calidad, quiero hacer cosas que valgan la pena.

Fragmento del reportaje de la revista Acción.

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25 julio, 2009

Muchas cosas valiosas


-Lo que está haciendo es, tal vez, recuperar el tiempo perdido.
La señora Saeki reflexiona unos instantes sobre ello.
-Quizás si –dice-. Pero ¿cómo lo sabes?
-Porque yo tal vez esté haciendo lo mismo.
-¿Recuperar el tiempo perdido?
-Sí –digo-. A mí, desde que era pequeño, me han ido robando muchas cosas. Muchas cosas valiosas. Y ahora tengo que recuperarlas, aunque sólo sea una parte de ellas.

Haruki Murakami
Kafka en la orilla

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18 julio, 2009

Lo fulminante y lo glorioso



Por un lado, pues, cargamos el sexo con una pesadumbre que tal vez no le corresponda. Pero, por otro lado, banalizamos lo que la sexualidad tiene de fulminante y de glorioso. De fuerza elemental, de terremoto íntimo. En el sexo quedamos desprovisto de lo accidental. Es un momento que nos devuelve a la animalidad, sin duda, a la piel fiera y ciega. Pero además en cada acto sexual hay un estallido de vida y un vislumbre de muerte: esto es, un barrunto de la esencia de lo humano. Y por eso nos podemos seguir reconociendo en ese instante a través del tiempo y del espacio.

Rosa Montero
Revista Viva

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27 junio, 2009

Con tanto ruido dentro de nosotros



Pero creo que una cosa de la que no se habla es que nadie escucha. Sabemos opinar, pero no sabemos escuchar. Me refiero a todos. No sabemos escuchar. Y el no saber escuchar es no saber cómo es el otro, es no conocerlo, porque para conocerlo tengo que escucharlo y tengo que comprenderlo, pero para eso tengo que hacer un espacio, para que algo del otro entre en mí. Nadie es mejor, nadie es peor. Lo que realmente es importante es el vínculo y para que ese vínculo tenga un significado tiene que haber una comprensión mutua, tiene que haber un espacio para que deje entrar el otro y saber cuál es la necesidad común. Pero para eso hace falta escuchar, y es algo que no sabemos. Somos un país sumamente fragmentado porque nadie escucha a nadie, no conocemos al otro, no sabemos nada del otro, no conocemos al otro, no sabemos qué hay en el otro, el porqué de un montón de cosas. No es algo que se comprenda leyendo la tapa de un diario, escuchando las noticias. Se comprende abriéndose al otro, escuchándolo. Pero es difícil porque nos sentamos a hablar con el otro con un diálogo interno tan intenso y tan poderoso con tanto ruido dentro de nosotros, que no hay lugar para ninguna otra cosa más que para nuestro propio rollo.

Chango Spasiuk

Ver nota completa en Crítica.

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24 junio, 2009

Tenemos que rimar ese silencio




VESPERAL


No hagas ruido, a ver,
si no se va la tarde.
Dile a tu alma que haga
un silencio absoluto.
Acalla ese ruido de pensamientos,
rompe ese hondo clamor de recuerdos,
ahoga ese sordo rumor de ensueños.
No seas imprudente, no hagas ruidos,
que le molestan a la tarde.
Ante ella hay que estar como una esfinge jovial,
ungida de serenos éxtasis
florecidos de silencios blancos.
Tenemos que rimar ese silencio
con el blanco silencio de la tarde.
Pero, ¿ya ves?, se va la tarde.
No pudiste amordazar el grito desbocado de tus nostalgias
y has espantado a la tarde.
Mira como huye despavorida a otro lugar donde comprendan
el silencio blanco de su alma. Y nos deja las sombras
-gran silencio negro-
para el negro silencio de nuestros ruidos.

Ángel Augier

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13 junio, 2009

Tu propio cuento



No es un cuento feliz. La vida no es un cuento feliz, Guinzburg. Uno tiene que hacer su propio cuento. Pero no esperes que te lo den. Porque si esperás te vas a hacer viejo y no vas a ser feliz, y cuando querés ya no se te para.

Ana María Campoy reporteada por Jorge Guinzburg en la Revista Viva.

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30 mayo, 2009

Caminar sobre la Tierra



La ciencia logró que el hombre nade bajo el agua, como los peces, y que vuele por el aire, mejor que las aves. Y hasta que se aventure en el espacio sideral, imitando a los semidioses de la mitología griega. ¿Conseguirá alguna vez enseñarnos a caminar sobre la Tierra y comportarnos como si fuéramos hombres?

Henry Margenau

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29 mayo, 2009

Trasciende la tristeza


Greystoke: the legend of Tarzan, lord of the apes
(Greystoke: La leyenda de Tarzán, 1984 - Hugh Hudson)

Capitaine Phillippe D'Arnot: Trasciende la tristeza… crea algo nuevo.

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28 mayo, 2009

La creación entera




Mira: tengo en las manos un jarro de ternura,
ya no sé si es alegre o es triste estar contigo;
siento la lengua como a una chepa y no te digo
nada que signifique lo que nuestra aventura;

y estar juntos parece la creación entera,
cuánta creación debajo de nuestras cuatro sienes;
a ti y al tiempo tengo, a mí y al tiempo tienes:
somos ricos y pobres, como lengua sincera;

como lengua sincera destruimos, levantamos,
vivimos densamente y nos enamoramos
densamente, en silencio, sufriendo de emoción;

estar juntos parece morir juntos, parece
un jarro de ternura, muy frágil, que estremece
de noción de principio y de fin a la creación.

Félix Grande

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