14 junio, 2015

Dos hombres solitarios


 Hasui Kawase - Templo de Tenno (1927)

-Soy un hombre solitario- volvió a repetir esa noche-, pero me pregunto si en cierto modo tú no serás también un solitario. Yo soy ya mayor, así que puedo tolerar la soledad más fácilmente, aunque en tu caso es diferente. Eres joven y tengo la impresión de que sientes la urgencia de actuar, de hacer cosas. Casi siempre me parece como si estuvieras deseando enfrentarte a algo…
-Yo no soy en absoluto un solitario.
-Oh, no hay época de mayor soledad que la juventud. Pero ¿por qué si no me visitas tan a menudo?
De nuevo la misma pregunta.
-Incluso aquí, conmigo, es probable que te sientas solo. Yo no tengo la fuerza suficiente para agarrar tu soledad y expulsarla de ti. Llegado el momento, sentirás el impulso de abrir tus brazos a otra persona. Antes o después tus pies dejarán de traerte a mi casa.
Después de eso sonrió triste.

Natsume Soseki
Kokoro

03 junio, 2015

Paz

Eva Green (Vanessa Ives) y Rory Kinnear (John Clare)
Penny Dreadful - T2E5: Above the vaulted sky (2015)
 
Vanessa: ¿Sabe que comparte el nombre con un poeta muerto?
John: Sí… ¿Le gusta la poesía?
Vanessa:  A toda la gente triste le gusta la poesía. A la gente feliz le gustan las canciones.
John: [ríe] Siempre me ha conmovido la historia de John Clare. Según todos los informes medía cinco pies de altura, así que era considerado extraño. Quizás por eso sentía afinidad con los marginados y los no amados, los animales feos, las cosas rotas. Aún así…  [empieza a recitar el poema “Yo Soy” de  John Clare*]
Vanessa:  [continúa el recitado, lo terminan juntos]

Vanessa: Me pregunto si alguna vez encontró su sitio en silencio con Dios…
John: El poema me dice que sí, como usted algún día.
Vanessa: Paz…
John: ¿Es ese el propósito de la religión?
Vanessa: ¿No lo es?
John:  Puede ser encontrada en los detalles más pequeños de la vida, el amable toque de una mano…

  


Vanessa: Lo ví hace un rato. Estaba tomando café con un amigo. Está enamorado de alguien aunque no sé si lo sabe. Pero ella tocó su mano y en su cara… algo que nunca había visto antes, un tipo de paz de algún modo…
John: El tipo más cruel. Es letal ese toque ya que deja tu corazón a merced del otro. Estás tan desprotegido…
Vanessa: Todos somos torpes en el amor. El mío siempre ha ido mal. Cuando me he abierto a él en el pasado me ha dejado… dañada. Las consecuencias son demasiado graves.
John: ¿Cuál es nuestra recompensa? Nosotros que no podemos echar nuestras embarcaciones al mar…
Vanessa: ¿Y cómo vamos a navegar por las aguas cuando son tan extrañas?
John: He… conocido a una mujer recientemente, de hecho, pero no sé sómo comportarme.
Vanessa: Como usted mismo.
John: O como todo lo contrario. ¡Soy tan torpe señorita Ives! Puedo recitar poesía hasta el fin de los días pero no puedo tomar sus mano con esta mano tan… pálida y fea. Todas las estratagemas de la batalla son desconocidas para mí. Cuándo reir, cómo reir, cómo ponerse de pie y sentarse, e inclinarme y bailar…


[Vanessa le enseña a bailar]


John Clare

*Yo Soy

Soy —pero a quién le importa, quién sabe lo que soy,
Como a un vago recuerdo me apartan mis amigos;
Soy el que se alimenta con sus propios pesares,
Que suben y se esfuman en multitud de olvidos,
Sombras en los ahogados espasmos del amor,
Y sin embargo soy, semejante a vapores

Lanzados a la nada del desprecio y del ruido,
Al océano vivo de los sueños despiertos,
Donde no hay ni sentido de la vida ni dichas,
Sólo el vasto naufragio de las cosas que estimo;
Y hasta lo más querido —aquello que más amo—
Extraño me es —por cierto, más extraño que todo.

Anhelo esas regiones no holladas por el hombre;
Un lugar en que nunca sonrió o lloró mujer;
Para vivir allí con Dios, mi Creador,
Y dormir dulcemente como dormí de niño:
Yacer sin molestar y sin ser molestado;
Hierba debajo —arriba, la bóveda del cielo.

John Clare

Versión de Carlos Cámara


30 mayo, 2015

El prójimo

Antonio Fillol - La gloria del pueblo (1895)

No éramos los más pobres. A nuestros vecinos más próximos, que tenían aún menos dinero que nosotros y una casa siempre sucia y mal atendida, los despreciaban mi madre y más personas. Como no tenían trabajo, pertenecían a esa fracción de vecinos de quienes se decía que eran unos holgazanes, unos individuos que viven de las ayudas sociales, que no pegan golpe. Voluntad, deseo desesperado y siempre reanudado de colocar a otras personas por debajo de uno, para no estar en lo más bajo de la escala social.


Edouard Louis
Para acabar con Eddy Bellegueule


23 mayo, 2015

Tregua

 William Gedney - Crowd at O’Rourke’s Bar in Brooklyn, New York (1960)


Él mismo cargaría en sus brazos los despojos mortales de la Solveig ideal; y, a falta de tierra en que sepultarla, inventaría para ella una lujosa inhumación de literatura. Y lo haría esa noche, allá, en el cuarto de sus tormentos y en una soledad tajeada de sollozos. El Cuaderno de Tapas Azules tendría segunda parte: un funeral maldito y una liturgia de fantasmas que lloran desde los ojos a los pies.
En este punto Adán observó, como tantas otras veces, que las dos señales exteriores de su exaltación amenazaban con delatarlo: una inspiración profunda que le hacía doler el pecho y un afluir de lágrimas a sus ojos. En el temor de verse descubierto, recorrió la tertulia con una rápida mirada: junto al ventanal el trío de señoras departía otra vez animadamente; en lo alto de su escalera mister Chisholm trataba de fijar al muro una rebelde tira de papel; Marta Ruiz y el ingeniero tenían ahora la palabra en el diván celeste; por otra parte, la discusión arreciaba de nuevo en el sector metafísico a que pertenecía, y Samuel Tesler llevaba, como de costumbre, la voz cantante. Adán se tranquilizó: era visible que nadie reparaba en él. Pero sintió al mismo tiempo la necesidad urgente de unir su voz a tantas voces, de compartir aquel mundo sonoro, de fundirse todo él con la tertulia, siquiera para olvidarse de sí mismo y hacer a un lado los nuevos clamores de su alma. ¡Una tregua! Entonces, con más desesperación que sed, apuró su whisky de un solo trago. Y al volverse para dejar el vaso en el suelo, vio junto a sí la figura enigmática de Ramona que le tendía otro vaso lleno hasta los bordes, Hebe antigua, Hebe callada, Hebe piadosa en su piadoso ministerio.


Leopoldo Marechal
Adán Buenosayres

20 mayo, 2015

Un hombre bueno


John Steinbeck con su perro Charley

Alzó en brazos a Charley y lo sacó y lo puso en el asiento delantero del descapotable, y el rabo peludo cotorreó contra el cuero. Estaba contento y confiado, y yo también. Y ése fue el motivo de que me quedase unos días en Amarillo. Para completar el episodio diré que recogí a Charley cuatro días después, completamente bien. El veterinario me dio unas pastillas para que se las diera a intervalos durante el viaje para que no volviera a aparecer el trastorno. No hay absolutamente nada que pueda reemplazar a un hombre bueno.

John Steinbeck
Viajes con Charley
en busca de Estados Unidos

01 mayo, 2015

El desheredado


Fan Ho - El llanero solitario

EL  DESDICHADO

Soy el Tenebroso,-el Viudo,- el Desconsolado,
El Príncipe de Aquitania de la torre abolida:
Mi única Estrella ha muerto, - y mi laúd constelado
Lleva el Sol negro de la Melancolía.

En la noche de la Tumba, Tú que me consolaste,
Devuélveme el Pausilippo y el mar de Italia,
La flor que tanto gustaba a mi corazón asolado
Y la parra donde el pámpano a la Rosa se alía...

 ¿Soy Amor  o Febo?... ¿Lusignan o Biron?
Mi frente está roja todavía por el beso de La Reina
Soñé en la Cueva donde nada la Sirena.

Y dos veces vencedor, atravesé el Aqueronte
Modulando a su tiempo sobre la lira de Orfeo
Los suspiros de la Santa y los gritos del Hada.

Gérard De Nerval
(París,1808)

Versión de Claire Deloupy

26 abril, 2015

Lluvia


 Eduard Gordeev

La lluvia continuaba. Era una lluvia dura, una lluvia constante, una lluvia minuciosa y opresiva. Era un chisporroteo, una catarata, un latigazo en los ojos, una resaca en los tobillos. Era una lluvia que ahogaba todas las lluvias, y hasta el recuerdo de las otras lluvias. Caía a golpes, en toneladas; entraba como hachazos en la selva y seccionaba los árboles y cortaba las hierbas y horadaba los suelos y deshacía las zarzas. Encogía las manos de los hombres hasta convertirlas en arrugadas manos de mono. Era una lluvia sólida y vidriosa, y no dejaba de caer.

Ray Bradbury
La Lluvia
en El hombre ilustrado

18 abril, 2015

Fosforescente al salir del mar

Foto incluida en My Buddy: World War II Laid Bare, de Dian Hanson

«... Era temprano. El mar corría y bajaba en olas. Se desprendía de su espuma y se iba, limpio, con su agua verde, en ondas calladas.
»-En el mar sólo me sé bañar desnuda -le dije. Y él me siguió el primer día, desnudo también, fosforescente al salir del mar. No había gaviotas; sólo esos pájaros que les dicen «picos feos», que gruñen como si roncaran y que después de que sale el sol desaparecen.
Él me siguió el primer día y se sintió solo, a pesar de estar yo allí.
»-Es como si fueras un «pico feo», uno más entre todos -me dijo-. Me gustas más en las noches, cuando estamos los dos en la misma almohada, bajo las sábanas, en la oscuridad.
»Y se fue.
»Volví yo. Volvería siempre. El mar moja mis tobillos y se va; moja mis rodillas, mis muslos: rodea mi cintura con su brazo suave, da vuelta sobre mis senos; se abraza de mi cuello; aprieta mis hombros. Entonces me hundo en él, entera. Me entrego a él en su fuerte batir, en su suave poseer, sin dejar pedazo.
»-Me gusta bañarme en el mar -le dije.
»Pero él no lo comprende.
»Y al otro día estaba otra vez en el mar, purificándome. Entregándome a sus olas.»


Juan Rulfo
Pedro Páramo

12 abril, 2015

Sin misericordia

Ivan Konstantinovich Aivazovsky - Barcos de la Costa del Cáucaso (1889)


Sin embargo, no sólo el mar es enemigo del hombre, que es ajeno a él, sino que es también enemigo de su propia progenie; como el anfitrión persa que asesinó a sus propios invitados sin perdonar la vida a las criaturas que él mismo había engendrado. Al igual que la salvaje tigresa que, agitándose en la selva, aplasta a sus cachorros, del mismo modo el mar pulveriza incluso a la más poderosa de las ballenas contra las rocas, y la deja allí, al lado de los divididos restos de los naufragios. Ninguna misericordia lo gobierna, sólo su propio poder. Jadeando y resoplando como un loco corcel de batalla que ha perdido a su jinete, el océano sin dueño se desborda sobre el globo. 

Herman Melville

Moby Dick

02 abril, 2015

Estado de gracia

Yann Faucher - In the Mood

El estado de gracia del que hablo no se usa para nada. Es como si viniera tan sólo para que se sepa que realmente se existe. En ese estado, además de la tranquila felicidad que irradia de personas y cosas, hay una lucidez que sólo puedo llamar leve porque en la gracia todo es tan, tan leve. Es la lucidez de quien no adivina más: sin esfuerzo, sabe. Sólo eso; sabe. No pregunten qué, porque sólo puedo responder del mismo modo infantil: sin esfuerzo, se sabe.
Y hay una bienaventuranza física que a nada se compara. El cuerpo se transforma en un don. Y se siente que es un don porque se está experimentando, en una fuente directa, la dádiva indudable de existir materialmente.


Clarice Lispector

Revelación de un mundo

23 marzo, 2015

Conmigo

L.A. Sanchez - San Francisco-Oakland Bay Bridge (1935)

No, todo desapareció, ahora ya ni joven, ni viejo, ni moderno, ni anticuado, ni alumno, ni muchacho, ni maduro, ni inmaduro, era nadie, era nulo... Alejarse andando, ir alejándose y no sentir ni un recuerdo. ¡Dulce indiferencia! ¡Sin recuerdo! Cuando murió todo en ti y nadie todavía pudo alumbrarte de nuevo. Oh, vale la pena vivir para la muerte, sólo para saber que todo murió en ti, que ya no hay nada... vacío y ayuno, silencio y limpieza; y cuando estaba alejándome me parecía que no iba solo sino conmigo, al lado mío o dentro de mí o alrededor de mí iba alguien idéntico conmigo, mío —en mí, mío— conmigo, y no había entre nosotros amor, odio, deseos, asco, fealdad, hermosura, risa, partes de cuerpo, ni ningún sentimiento, ningún mecanismo, nada, nada, nada...

Witold Gombrowicz
Ferdydurke

19 marzo, 2015

La ternura

Eugenio Hermoso Martínez - La Merendilla (1908)

La ternura nace en el momento en que el hombre es escupido hacia el umbral de la madurez y se da cuenta, angustiado, de las ventajas de la infancia que, como niño, no comprendía.
La ternura es el sobresalto que nos produce la edad adulta.
La ternura es un intento de crear un ámbito artificial en el que pueda tener validez el compromiso de comportarnos con nuestro prójimo como si fuera un niño.
La ternura es también el sobresalto que nos producen las consecuencias físicas del amor; es un intento de sustraer al amor del reino de la madurez (en donde es algo serio, traicionero, lleno de responsabilidad y de cuerpo) y considerar a la mujer como niña.

Milan Kundera
La vida está en otra parte

15 marzo, 2015

Un hombre auténtico



Utagawa Kuniyoshi - Musashi


No era difícil encontrar espadachines capacitados, lo que resultaba difícil era dar con un hombre auténtico. Mientras que el mundo estaba lleno de gente, demasiado lleno, encontrar un ser humano auténtico no resultaba fácil. En sus viajes, Musashi había llegado a creer profundamente en eso, hasta el punto que le causaba dolor y le desalentaba. Pero su mente siempre volvía a Takuan, que sin duda era un individuo auténtico y único.

Eiji Yoshikawa
Musashi. I. La leyenda del samurai

13 marzo, 2015

Extraviados


Lisa Wu - Hiker Oregon

A Vito no le desagrada pensar que andan extraviados. De nuevo, como sobre el puente un rato antes, regresan los bosques de su infancia. En el recuerdo, el sabor de las zozobras, de los temores de entonces, le resulta placentero. Quisiera recuperarlos para este momento. Pero aquella posibilidad de excitación ha quedado atrás hace siglos. Ahora es un hombre adulto. Sus inquietudes, sus impaciencias, son de otra índole. O será que este hombre adulto ya no participa de nada, que está cerrado a todo. Que en su pobreza ya no hay cabida para nada, ni siquiera para los temores.

Antonio Dal Masetto
Imitación de la fábula

24 febrero, 2015

Un malestar

Edward Hopper - Jo dibujando en la playa de Good Harbor (1925–28)

Pero me despertó la felicidad o un malestar que tardé en comprender. Porque hay felicidades que sólo son un malestar que todavía no se comprende. Los días se viven, pasan, dejan su sedimento y el corazón los interpreta después con una sabiduría a veces más exacta que las meditaciones de una inteligencia preocupada. Se tarda tiempo en encontrar la razón de algunas tristezas. La vida no es directa ni va nunca por un solo camino.

Luis García Montero
Alguien dice tu nombre

02 febrero, 2015

El poder de la palabra


 Ed Ruscha  - Dennis Hopper (1964)


Ella había reído, llena de indulgencia, cuando me lo refirió, pues él era encantador, ¿no es cierto?, cuando quería serlo, cuando uno lo conocía, nadie sabía ser más exquisito, seductor que él en sus buenos momentos, y yo también había reído, lleno de indulgencia, no había reaccionado en absoluto, como suele suceder cuando ciertas palabras parecen resbalar sobre nosotros sin dejar huellas: las dejamos pasar, reímos, como hice yo, llenos de inconsciencia. Pero las palabras penetran en nosotros sin que lo sepamos, se implantan en nosotros profundamente, y luego, a veces mucho tiempo después, se alzan en nosotros bruscamente y nos fuerzan a detenernos de pronto en el medio de la calle, o nos hacen sobresaltarnos de noche y sentarnos, inquietos, en la cama. 

Nathalie Sarraute
Retrato de un desconocido


28 enero, 2015

La llamada de otro


Balthus - Passage du Commerce-Saint-André (1952-54)

En los diez meses anteriores, Erzsébet ha aprendido que uno no precisa palabras para comunicarse con la gente. En diez meses y en el caos de los últimos veinticuatro días y noches ha aprendido un modo de entrar en contacto más sensible y fiable que las palabras, hecho de miradas, silencios, gestos y mensajes aún más sutiles; es el modo en que lo íntimo de un ser humano reacciona a la llamada de otro, esa complicidad silenciosa que en momentos de peligro da a la mutua pregunta una respuesta más inequívoca que cualquier confesión o explicación y cuyo significado es: estoy contigo, pienso lo mismo que tú, me tortura el mismo problema, estamos de acuerdo...

Sándor Márai
Liberación

31 diciembre, 2014

La Famiglia

Francis Ford Coppola

The Talks: Para ser más concreto: ¿cuál era la máxima felicidad hace 30 años y cuál es hoy?

Francis Ford Coppola: Cuando era un niño pequeño, la felicidad era cuando mis tíos, mis tías, mis primos y todos los demás venían a casa. Cenábamos y tomábamos vino y jugo de manzana – eso era la felicidad. Yo siempre asocié la felicidad a la familia, a los vínculos entre todos, juntarnos. Y creo que todavía es eso la felicidad, ver a todos sanos, a los niños divertirse, nadie enojado con nadie.




30 diciembre, 2014

La Entrega



James Gandolfini (Marv) y Tom Hardy (Bob)
The Drop (Michaël R. Roskam, 2014)


Bob [a Nadia]:  Sabés, existen algunos pecados de los que no se puede volver. No importa la fuerza con que lo intentes. No podés, y ya. Es como si el Diablo estuviera esperando que tu cuerpo se agote porque sabe… él sabe que tu alma ya le pertenece. Entonces, pienso que quizás no exista el Diablo. Te morís y Dios dice: “No, no, no podés entrar. Te tenés que ir ya mismo. Te tenés que ir y desaparecer, y tenés que estar solo. Tenés que estar solo para siempre".



27 noviembre, 2014

La simple verdad del momento

Río Sumida de noche - Kobayashi Kiyochika  (1881)

Todo momento es frágil y huidizo.
Por hermosos que sean, no pueden conservarse los momentos del pasado.
Por gozosos que sean, no pueden guardarse los momentos del presente.
Por deseables que sean, no pueden atraparse los momentos del futuro.
Pero la mente se desespera por fijar el río en un lugar: poseída por las ideas del pasado, preocupada por las imágenes del futuro, pasa por alto la simple verdad del momento.
Quien pueda disolver su mente descubrirá de repente el Tao a sus pies, y tendrá la claridad a mano.

Hua Hu Ching

18 octubre, 2014

Lilting


Pei-Pei Cheng (Junn) y Ben Whishaw (Richard)
Lilting (Hong Khaou, 2014)

Junn: A través de mucho llanto, aprendí a aceptar que no siempre estaré contenta, segura en mi soledad, con esperanzas de poder sobrellevarlo. Todos los años en Navidad me quedo muy sola. Un sentimiento de soledad increíble.  Ese día, todo se detiene, aun los árboles dejan de mecerse, pero yo aun me muevo, quiero moverme, pero no tengo nada hacia donde moverme, y ningún lugar al que ir. Las cicatrices debajo de mi piel emergen de repente y siento miedo. Miedo de estar sola.

08 octubre, 2014

Un niño en la calle

ilustración de El Tomi Müller

Hay un niño en la calle

A esta hora, exactamente,
hay un niño en la calle.

Le digo amor, me digo, recuerdo que yo andaba
con las primeras luces de mi sangre, vendiendo
un oscura vergüenza, la historia, el tiempo,
diarios,
porque es cuando recuerdo también las presidencias,
urgentes abogados, conservadores, asco,
cuando subo a la vida juntando la inocencia,
mi niñez triturada por escasos centavos,
por la cantidad mínima de pagar la estadía
como un vagón de carga
y saber que a esta hora mi madre está esperando,
quiero decir, la madre del niño innumerable
que sale y nos pregunta con su rostro de madre:
qué han hecho de la vida,
dónde pondré la sangre,
qué haré con mi semilla si hay un niño en la calle.

Es honra de los hombres proteger lo que crece,
cuidar que no haya infancia dispersa por las calles,
evitar que naufrague su corazón de barco,
su increíble aventura de pan y chocolate,
transitar sus países de bandidos y tesoros
poniéndole una estrella en el sitio del hambre,
de otro modo es inútil ensayar en la tierra
la alegría y el canto,
de otro modo es absurdo
porque de nada vale si hay un niño en la calle.

Dónde andarán los niños que venían conmigo
ganándose la vida por los cuatro costados,
porque en este camino de lo hostil ferozmente

cayó el Toto de frente con su poquita sangre,
con sus ropas de fe, su dolor a pedazos
y ahora necesito saber cuáles sonríen
mi canción necesita saber si se han salvado,
porque si no es inútil mi juventud de música
y ha de dolerme mucho la primavera este año.

Importan dos maneras de concebir el mundo,
Una, salvarse solo,
arrojar ciegamente los demás de la balsa
y la otra,
un destino de salvarse con todos,
comprometer la vida hasta el último náufrago,
no dormir esta noche si hay un niño en la calle.

Exactamente ahora, si llueve en las ciudades,
si desciende la niebla como un sapo del aire
y el viento no es ninguna canción en las ventanas,
no debe andar el mundo con el amor descalzo
enarbolando un diario como un ala en la mano,
trepándose a los trenes, canjeándonos la risa,
golpeándonos el pecho con un ala cansada,
no debe andar la vida, recién nacida, a precio,
la niñez, arriesgada a una estrecha ganancia,
porque entonces las manos son dos fardos inútiles
y el corazón, apenas una mala palabra.

Cuando uno anda en los pueblos del país
o va en trenes por su geografía de silencio,
la patria
sale a mirar al hombre con los niños desnudos
y a preguntar qué fecha corresponde a su hambre
que historia les concierne, qué lugar en el mapa,
porque uno Norte adentro y Sur adentro encuentra

la espalda escandalosa de las grandes ciudades
nutriéndose de trigo, vides, cañaverales
donde el azúcar sube como un junco en el aire,
uno encuentra la gente, los jornales escasos,
una sorda tarea de madres con horarios
y padres silenciosos molidos en la fábricas,
hay días que uno andando de madrugada encuentra
la intemperie dormida con un niño en los brazos.

Y uno recuerda nombres, anécdotas, señores
que en París han bebido
por la antigua belleza de Dios, sobre la balsa
en donde han sorprendido la soledad de frente
y la índole triste del hombre solitario,
en tanto, sus señoras, tienen angustia y cambian
de amantes esta noche, de médico esta tarde,
porque el tedio que llevan ya no cabe en el mundo
y ellos son los accionistas de los niños descalzos.

Ellos han olvidado
que hay un niño en la calle,
que hay millones de niños
que viven en la calle
y multitud de niños
que crecen en la calle.

A esta hora, exactamente,
hay un niño creciendo.

Yo lo veo apretando su corazón pequeño,
mirándonos a todos con sus ojos de fábula,
viene, sube hacia el hombre acumulando cosas,
un relámpago trunco le cruza la mirada,
porque nadie protege esa vida que crece
y el amor se ha perdido
como un niño en la calle...


Armando Tejada Gómez

25 septiembre, 2014

Toda una vida

Evening (Lajos Koltai, 2007)

Meryl Streep (Lila) y Toni Collette (Nina)

Lila [a Nina]: Tu madre tuvo toda una vida. Cantó en mi boda… crió dos hijas… no podemos saber todo lo que hizo. Somos criaturas misteriosas, ¿no? Y al final resulta que mucho de todo eso carece de importancia.


Natasha Richardson (Connie) y Vanessa Redgrave (Ann)


Connie [a Ann]:  Hola, mamá. Encontré tu vestido. Todavía es bonito. Está tal como lo recordaba. Realmente te odiaba cuando te ponías ese vestido. Y no lo entendí verdaderamente hasta que tuve a Ethan y Chloe. Sobre… bueno, como parece que le rompés el corazón a tus hijos no importa lo que hagas. Sea que cantes en bares por la noche o te quedes en casa. Y empezás a pensar cuáles de tus errores van a olvidar y de cuáles todavía estarán hablando años después de que te hayas ido. Um… Tenía la intención de contarte lo que he aprendido acerca de lo que debe haber sido para vos. Y ahora temo haber esperado demasiado tiempo. Así que, ¿crees que podrías volver a ser quien eras?

22 septiembre, 2014

Fronteras

Nacio Jan Brown - Berkeley, California (1973)

En este mundo, compañeros, el pecado que paga su viaje puede viajar libremente y sin pasaporte; mientras que la Virtud, si es pobre, es detenida en todas las fronteras.

Herman Melville
Moby Dick

07 septiembre, 2014

Un mundo de zombies

  
Tom Hiddleston (Adam) y Tilda Swinton (Eve)
Only lovers left alive (Jim Jarmusch, 2013)


Eve: ¿Que te pasa? Te ves cansado.
Adam: ¿Sí? Supongo que lo estoy...
Eve: ¿Algún problema con el suministro?
Adam: No.
Eve:  ¿Entonces, qué es? ¿No le podés contar a tu mujer cuál es el problema?
Adam: Es la zombiedad. La forma en que tratan al mundo. Me siento como si fuera la arena en el fondo de un reloj de arena, o algo así.
Eve:  Es hora de darlo vuelta, entonces.


Tom Hiddleston (Adam) y Alton Yelchin (Ian)

05 septiembre, 2014




La piel de no rozarla con la piel,
se va agrietando.

Los labios de no tocarlos con los labios,
se van secando.

Los ojos de no cruzarlos con los ojos,
se van cerrando.

El cuerpo de no sentirlo con el cuerpo,
se va olvidando.

El alma de no entregarla con el alma,
se va muriendo.

Bertolt Brecht

02 septiembre, 2014

Flotar en el tiempo


Takahashi Hiroaki - Ayasegawa en la nieve (Shotei) (1915)

El tiempo pasó. Pero el tiempo se divide en muchas corrientes. Como en un río, hay una corriente central rápida en algunos sectores y lenta, hasta inmóvil, en otros. El tiempo cósmico es igual para todos, pero el tiempo humano difiere con cada persona. El tiempo corre de la misma manera para todos los seres humanos; pero todo ser humano flota de distinta manera en el tiempo. 

Yasunari Kawabata
Lo bello y lo triste

27 agosto, 2014

Levedad


 Bill Murray

The Talks: ¿Sentís a veces la presión de divertir en el set?

Bill Murray:Siento esa presión en la vida. En realidad, no la siento como una presión, es una suerte de obligación, no de entretener y ser gracioso sino de tener cierta levedad. No me refiero en términos de ser simplemente chistoso, me refiero a que tiene que haber cierta levedad en tu camino. Tiene que haber levedad; tenés que ser tan leve como puedas serlo y no caer por el peso y quedar atascado en tu emoción, atascado en tu cuerpo, atascado en tu cabeza. Simplemente siempre querés tratar de elevarte en alguna medida.

Fragmento del reportaje en The Talks


26 agosto, 2014

100 años - Cortázar

Julio Cortázar por El Tomi Müller

Demasiado tarde, siempre, porque aunque hiciéramos tantas veces el amor la felicidad tenía que ser otra cosa, algo quizá más triste que esta paz y este placer, un aire como de unicornio o isla, una caída interminable en la inmovilidad.

Julio Cortázar
Rayuela

24 agosto, 2014

Otro cine

Steven Soderbergh
  • "Mi sentimiento de desidia para con el cine no surge del hecho de que mi cine haya cerrado un ciclo. Primero, y lo vi venir cuando no conseguía dinero para hacer Traffic (su película ganadora del Oscar a Mejor Director, Mejor Actor de Reparto, Mejor Guión Adaptado y Mejor Edición), entendí que el paradigma económico bajo el cual yo hacía películas estaba en extinción. Y así fue. Tomá como ejemplo los años ’70, no mi cine: las películas más vistas de esa década eran también las mejores que se filmaban. Yo crecí a la sombra de directores como Coppola, que cuando tenían dinero hacían películas como El padrino. Hoy claramente no es así. Ni va a serlo de vuelta. Ya no hay películas que quieran ser audaces, que quieran ser complejas, que nazcan de las dudas e inquietudes de los directores. Al menos en los términos del Hollywood grande. Y encima, por cómo funcionan hoy en el mercado global, las películas se salvan de sus propios errores: los errores de su cine elefantiásico; sólo contribuye al bullicio actual”.
  • “Un mundo donde las películas prácticamente no se diferencian entre sí es aterrador. Y ahí vivimos. Hollywood hace películas en masa y la gente las consume así. Si la gente quisiera otra cosa, se la pediría. Pero esa otra cosa ahora la buscan en la TV."

Fragmentos del reportaje a Steven Soderbergh en el suplemento Radar de Página/12

26 julio, 2014

Lejos

escena de la versión cinematográfica de Valerio Zurlini

Poco a poco la fe se debilitaba. Es difícil creer en una cosa cuando se está solo, y no se puede hablar de ella con nadie. En aquellos días Drogo comprendió cómo los hombres, aun cuando se quieran, siempre están lejos unos de otros; si uno sufre un dolor, es completamente suyo, nadie más puede tomar de ese dolor la más mínima parte; si uno sufre, los otros no necesitan sentir ningún mal, aun cuando el amor sea grande, y esto provoca la soledad de la vida.

Dino Buzzati
El desierto de los tártaros

28 junio, 2014

Demasiado

 Kyle MacLachlan (Cooper) y Michael Ontkean (Truman)
Twin Peaks (David Lynch, 1990-1191)
Temp.2 Ep.17


Michael Horse (Hawk) y Kyle MacLachlan (Cooper)


Hawk [hablando sobre Truman]: Nunca lo vi así. Es como ir de paseo a tu lugar favorito y encontrar un hueco donde solía haber un lago... Josie tenía poder.

Cooper [a Hawk, sobre Truman]: Un hombre que no ama fácilmente, ama demasiado... Un buen hombre.

Hawk: El mejor.


14 junio, 2014

Sonreírse a sí mismo

Suizan Kurokawa - El peregrino (1906)

Un poema

Sí, es verdad, soy un tonto...
viviendo entre árboles y plantas.
Por favor, no me pregunten sobre ilusiones e iluminación.
Este viejo sólo busca sonreírse a sí mismo.
Cruzando los torrentes con mis piernas descarnadas,
y portando mi morral en el buen tiempo de la primavera.
Ésa es mi vida, y el mundo no me debe nada.
 

Daigu Ryokan

08 junio, 2014

El corazón normal

Mark Ruffalo (Ned) y Matt Bomer (Félix)
The Normal Heart (Ryan Murphy, 2014)

Félix: No es por naturaleza que los hombres no amen. Aprenden a no hacerlo.

01 junio, 2014

Ilusiones

Ben Shahn

Te he dicho más de una vez, de un modo sin duda demasiado enfático o cómico, que la historia es la que para mí arma estas tramas. No debemos desconfiar, por otro lado, de la resistencia de lo real o de su opacidad. La paloma que siente la resistencia del aire, dice mi amigo Tardewski citando a Kant: La paloma que siente la resistencia del aire piensa que podría volar mejor en el vacío.
En el telar de esas falsas ilusiones se tejen nuestras desdichas.


Ricardo Piglia
Respiración artificial

27 mayo, 2014

Miradas

Katsukawa Shunsho - Puente Ryôgoku

Mi propia madre se había cansado de mí tres días antes de morir… mi padre no paraba de encontrarme defectos… y todos nuestros vecinos pensaban que yo era un botarate y no querían ni verme… Kiyo, en cambio, sólo veía cosas buenas en mí. Por mi parte, yo había acabado resignándome al hecho de que no despertaba ninguna simpatía en los demás, y por eso aceptaba que me trataran con la mayor indiferencia. Esto hacía que desconfiara de las personas que me trataban bien, y eso incluía a Kiyo.

Natsume Soseki
Botchan



10 mayo, 2014

Protegerte el corazón

Ragnar Axelsson - Iceland

Þorvaldur estaba muy contento de tener a su amigo en la casa de al lado, es realmente estupendo tener un amigo en este mundo, así no estás tan indefenso, puedes hablar con alguien y escuchar sin tener que protegerte el corazón al mismo tiempo.

Jón Kalman Stéfansson
Entre cielo y tierra

20 abril, 2014

Her

Her (Spike Jonze, 2013)

Theodore: Bueno, el cuarto da vueltas porque tomé demasiado, porque quería emborracharme y tener sexo. No hay nada sexy sobre esa mujer… porque me sentía solo… quizás justamente porque me sentía solo. Quería que alguien me cogiera. Quiero alguien que quiera que yo la coja. Quizás eso hubiera llenado este diminuto agujerito en mi corazón, pero probablemente no… y a veces creo que he sentido todo lo que alguna vez vaya a sentir, y de ahora en más no voy a sentir nada nuevo, sólo versiones menores de lo que ya he sentido.


Amy Adams (Amy) y Joaquin Phoenix (Theodore)


Amy: Sabés que puedo pensar todo exhaustivamente y encontrar un millón de maneras de dudar de mí misma. Y desde que Charlie se fue he estado pensando realmente en esa parte de mí y, he llegado a darme cuenta de que sólo estamos aquí brevemente. Y mientras estoy aquí quiero permitirme la alegría. Así que, a la mierda.



Samantha: Sabés, puedo sentir el miedo que llevás con vos y quisiera que hubiera algo que pudiera hacer para ayudarte a dejarlo ir porque, si pudieras, no creo que volvieras a sentirte solo nunca más.
Theodore: Sos Hermosa.
Samantha: Gracias, Theodore.

17 abril, 2014

Tomar la mano

Moonrise Kingdom (Wes Anderson, 2012)

 

No quiero que vayan a creer que Jane era un témpano, porque nunca nos abrazábamos. No lo era. Por ejemplo, le tomaba la mano todo el tiempo. Comprendo que no parecerá mucho; pero era una chica formidable para tomarle la mano. Cuando se le toma la mano a la mayoría de las chicas, su maldita mano queda como muerta o creen que deben estar moviéndola todo el tiempo, como si temiesen aburrirlo a uno o algo por el estilo. Jane era distinta. Entrábamos en un cine y en seguida nos tomábamos las manos y no las soltábamos hasta que terminaba la película. Y eso sin cambiar de postura ni darle excesiva importancia. Con Jane ni siquiera me preocupaba si tenía la mano sudada o no. Sólo me daba cuenta de que yo era feliz. Verdaderamente feliz.

J.D. Salinger
El cazador oculto

29 marzo, 2014

La buena fortuna

Yōshū Chikanobu - Atrapando luciérnagas

Siempre supe que en el mundo existían "personas afortunadas", pero nunca me había detenido a pensar cuál era el verdadero significado de esas palabras. Los muchos años vividos cerca de las familias Shigemitsu, Saegusa y Utagawa me permitieron comprenderlo. Y a través de ellos, de su mundo, pude entenderme mejor a mí misma y a mi propia historia familiar. Creo que todos tenemos un destino, una personalidad, algún talento, pero hay momentos en los que la buena fortuna es decisiva.

Minae Mizumura
Una novela real

24 marzo, 2014

Futuro

Julia Roberts (Barbara)
August: Osage County (John Wells, 2013)


Barbara: Gracias a Dios que no podemos predecir el futuro, o nunca saldríamos de la cama

14 marzo, 2014

Hace frío sin ti


 escena de Inside Llewyn Davis

Hora de la ceniza

Finaliza Septiembre. Es hora de decirte
lo difícil que ha sido no morir.

Por ejemplo, esta tarde
tengo en las manos grises
libros hermosos que no entiendo,
no podría cantar aunque ha cesado ya la lluvia
y me cae sin motivo el recuerdo
del primer perro a quien amé cuando niño.

Desde ayer que te fuiste
hay humedad y frío hasta en la música.

Cuando yo muera,
sólo recordarán mi júbilo matutino y palpable,
mi bandera sin derecho a cansarse,
la concreta verdad que repartí desde el fuego,
el puño que hice unánime
con el clamor de piedra que eligió la esperanza.

Hace frío sin ti. Cuando yo muera,
cuando yo muera
dirán con buenas intenciones
que no supe llorar.

Ahora llueve de nuevo.
Nunca ha sido tan tarde a las siete menos cuarto
como hoy.

Siento unas ganas locas de reír
o de matarme.

Roque Dalton

La ventana en el rostro