31 mayo, 2007

Calma


Henri Cartier-Bresson
Domingo en la ribera del Marne (1938)


Paseo en el Río

El claro viento -¿qué es?
Algo para amar, no para ser nombrado.
Pasa como un príncipe
Entre los elogios de los árboles.
Dejemos que la barca nos conduzca
¡Vamos a ninguna parte!
Tendido boca arriba, saludo
A la brisa que anda por ahí,
Bebo a la salud del espacio.
Ni ella ni él piensan en mí
-Qué bueno: yo tampoco. Anochece:
Nubes brillantes sobre aguas luminosas.

Su Tung-P'O
(Versión de Octavio Paz)

26 mayo, 2007

Esos seres alados (4)

R.E.M. - Everybody Hurts





When the day is long and the night, the night is yours alone,
When you're sure you've had enough of this life, well hang on
Don't let yourself go, 'cause everybody cries and everybody hurts sometimes

Sometimes everything is wrong. Now it's time to sing along
When your day is night alone, (hold on, hold on)
If you feel like letting go, (hold on)
When you think you've had too much of this life, well hang on

'Cause everybody hurts. Take comfort in your friends
Everybody hurts. Don't throw your hand. Oh, no. Don't throw your hand
If you feel like you're alone, no, no, no, you are not alone

If you're on your own in this life, the days and nights are long,
When you think you've had too much of this life to hang on

Well, everybody hurts sometimes,
Everybody cries. And everybody hurts sometimes
And everybody hurts sometimes. So, hold on, hold on
Hold on, hold on, hold on, hold on, hold on, hold on
Everybody hurts. You are not alone

23 mayo, 2007

Tantalizing


Robert ParkeHarrison - Tree Sonata


Los sentimientos que más duelen, las emociones que más acucian, son los que resultan absurdos – el ansia de cosas imposibles, precisamente porque son imposibles, la nostalgia de lo que nunca hubo, el deseo de lo que podría haber sido, la pena de no ser otro, la insatisfacción de la existencia del mundo. Todos estos medios tonos de la conciencia del alma crean en nosotros un paisaje dolorido, un eterno poniente de lo que somos. El que podamos sentirnos es entonces un campo desierto que oscurece, triste de juncos a orillas de un río sin barcos, devorado claramente por una sola sombra, entre orillas distanciadas.
No sé si estos sentimientos son una locura lenta del desconsuelo, si son reminiscencias de algún otro mundo en que habríamos estado – reminiscencias cruzadas y mezcladas, como cosas vistas en sueños, absurdas en la figura que vemos pero no en su origen, si lo supiésemos. No sé si hubo otros seres que fuimos, cuya plenitud sentimos hoy, en la sombra que de ellos somos, de una manera incompleta – perdida la solidez y concibiéndola nosotros mal en las dos exclusivas dimensiones de la sombra en que vivimos.
Sé que estos pensamientos de la emoción duelen con rabia en el alma. La imposibilidad de figurarnos una cosa a la que correspondan, la imposibilidad de encontrar algo que sustituya eso a lo que se abrazan en visión – todo esto pesa como una condena dictada no se sabe dónde, o por quién, o por qué. Pero lo que nos queda de sentir todo esto es con seguridad un disgusto de la vida y de todos sus gestos, un cansancio anticipado de los deseos y de todos sus modos, un disgusto anónimo de todos los sentimientos. En estas horas de pena sutil, se nos hace imposible, hasta en sueño, ser amante, ser héroe, ser feliz. Todo está vacío, hasta en la idea de lo que es. Todo eso está dicho en otro lenguaje para nosotros incomprensible, meros sonidos de sílabas sin forma en el entendimiento. La vida es hueca, el alma es hueca, el mundo es hueco. Todos los dioses mueren de una muerte mayor que la muerte. Todo está más vacío que lo vacuo. Todo es un caótico amontonamiento de nada.
Si pienso esto y miro, para ver si la realidad apacigua mi sed, veo casas inexpresivas, caras inexpresivas, gestos inexpresivos. Piedras, cuerpos, ideales -- todo está muerto.
Todos los movimientos son parajes, el mismo paraje todos ellos. Nada me dice nada. Nada me es conocido, no porque me extrañe sino porque no sé qué es. Se perdió el mundo. Y en el fondo de mi alma – como única realidad de este momento – hay una pena intensa e invisible, una tristeza que es como el sonido de quien llora en una habitación oscura.

Fernando Pessoa
Libro del Desasosiego
No.196

22 mayo, 2007

Resistiré

Miguel Hernández en la cárcel (1939)

El Herido

II

Para la libertad sangro, lucho, pervivo,
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.

Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.

Miguel Hernández

18 mayo, 2007

Azuledades

Sebastián Spreng - El Angel

El azul no hace ruido

Es un color tímido, sin doble intención, presagio ni proyecto, que no se arroja bruscamente a la mirada como el amarillo o el rojo, sino que la atrae, la domestica poco a poco, le permite acercarse sin apremiarla, de modo que se sumerge en él, se encueguece y se ahoga sin darse cuenta. El azul es un color propicio a la desaparición. Un color donde morir, un color que libera, el color mismo del alma después de haberse desembarazado del cuerpo, después de haber salpicado toda la sangre y las visceras haberse vaciado, todas las entrañas, y el mobiliario de sus pensamientos haberse mudado para siempre. Indefinidamente, el azul se evade.
En realidad no es un color. Más bien una tonalidad, un clima, una resonancia especial del aire. Un amontonamiento de claridad, un tinte que nace del vacío agregado al vacío, tan cambiante y transparente en la cabeza del hombre como en el firmamento.
El aire que respiramos, la aparencia de vacío sobre la cual se agitan nuestras figuras, el espacio que atravesamos, no son otra cosa que ese azul terrestre, invisible, tan cerca está y se funde con nosotros, vistiendo nuestros gestos y nuestras voces. Presente aún en la recámara, todos los postigos cerrados y todas la lámparas apagadas, insensible atuendo de nuestra vida.



Jean-Michel Maulpoix
extracto de Une histoire de bleu
(Traducido por Ignacio de la Serna)

15 mayo, 2007

Amigos (7)

Hefestión

He visto la paz y la guerra, he visto la miseria y la grandeza, te he visto cobarde y me he visto a mí mismo vanidoso, he visto la confrontación y el acuerdo. Pero en el fondo, quizás el último significado de nuestra vida haya sido esto: el lazo que nos mantuvo unidos a alguien, el lazo o la pasión, llámalo como quieras.

Sandor Marai
El último encuentro

10 mayo, 2007

Ah, el amor (8)


Rene Magritte - La reproduction interdite (1937)


Yo os amé: el amor no se ha extinguido
por entero en el alma todavía,
mas no temáis que vuelva a importunaros
ni que por causa alguna os aflija.
Yo os amé sin palabras ni esperanza,
presa de celos y de timidez;
os amé tan sincera y tiernamente

como Dios quiera os vuelvan a querer.

Alexander Pushkin

07 mayo, 2007

Paisaje interior


Isla de Grótta , Seltjarnarnes, Islandia - Maria Roff

Es extraño recordar cómo fue todo al principio, porque cuando pienso en los dos años que pasamos en las Cottages, aquel aturdido y asustado comienzo no parece casar bien con todo lo demás. Si alguien menciona hoy las Cottages, lo que me viene a la cabeza es una serie de días sin complicaciones, en los que entrábamos y salíamos de los cuartos de unos y otros, y en la languidez con que la tarde entraba en la noche; y mi montón de viejos libros de bolsillo, con las hojas blandas y combadas, como si alguna vez hubieran pertenecido al mar. Pienso en cómo solía leerlos, tendida boca abajo en la hierba en las tardes cálidas, con el pelo -en aquellos días me lo estaba dejando largo- siempre cayéndome por la cara y entorpeciéndome la visión. Pienso en mi despertar por las mañanas en lo alto del Granero Negro, mientras me llegaban las voces de los alumnos que discutían de poesía o filosofía en el campo. O en los largos inviernos, en los desayunos en las cocinas humeantes, alrededor de la mesa, entre conversaciones sobre Kafka o Picasso llenas de meandros. En el desayuno siempre manteníamos este tipo de debates; nunca con quién había tenido sexo alguien la noche anterior, o por qué Larry y Helen habían dejado de hablarse.
Pero, cuando pienso ahora en todo ello, la imagen de nuestro grupo aquel primer día, hechos una piña delante de la casa, no me resulta tan chocante, después de todo. Porque, en cierto modo, quizá no habíamos dejado atrás nuestro pasado de un modo tan rotundo como imaginábamos.Porque en algún rincón de nuestro interior, una parte de nosotros mismos seguía no sólo asustada ante el mundo que nos rodeaba, sino -por mucho que nos despreciáramos por ello- totalmente incapaz de liberarse de su dependencia de los demás.

Kazuo Ishiguro
Nunca me abandones

03 mayo, 2007

Emil Cioran (3)


Cuando uno ha comprobado que los hombres no pueden ofrecer nada y continúa tratándolos, es como si después de haber liquidado todas las supersticiones, siguiera creyendo en fantasmas. Dios, para obligar a los solitarios a la cobardía, ha creado la sonrisa, anémica y aérea en las vírgenes, concreta e inmediata en las mujeres de mala vida, tierna en los viejos e irresistible en los moribundos. Por otro lado, nada prueba más que los hombres son mortales que la sonrisa, expresión del equívoco desgarrado de lo efímero. Cada vez que sonreímos, ¿no es como un último encuentro, y no es la sonrisa el testamento aromatizado del individuo? La trémula luz del rostro y de los labios, la solemne humedad de los ojos transforman la vida en un puerto, del cual los barcos zarpan a alta mar sin destino, transportando no hombres sino separaciones. ¿Y qué es la vida sino el lugar de las separaciones?
Siempre que me dejo conmover por una sonrisa me alejo con la carga de lo irreparable, ya que nada descubre más atrozmente la ruina que espera al hombre como ese símbolo aparente de felicidad, el cual hace sentir con más crueldad a un corazón deshojado el temblor de lo pasajero de la vida, como el estertor clásico del fin. Y siempre que alguien me sonríe, descifro en su frente luminosa la desgarradora llamada: «¡Acércate, fíjate bien, que yo también soy mortal!». O cuando la negrura de mi noche vela mis ojos, la voz de la sonrisa aletea junto a mis oídos ávidos de lo implacable: «Mírame, es por última vez!».... Y por eso la sonrisa te aparta de la última soledad, y sea cual fuere el interés que tienes por tus compañeros de respiración y de putrefacción, te vuelves hacia ellos para sorberles el secreto, para anegarte en él y para que ellos no sepan, no sepan cuán pesada es su carga de temporalidad, qué mares transportan y a cuántos naufragios nos invita el tormento inconsciente e incurable de su sonrisa, a qué tentaciones de desaparición te someten, abriéndote su alma mientras tú levantas, temblando de aflicción, la lápida de la sonrisa.
Las sonrisas son una carga voluptuosa para el que las reparte y para el que las recibe. Un corazón tocado por la delicadeza difícilmente puede sobrevivir a una sonrisa tierna. De igual forma, hay miradas tras las que uno ya es incapaz de decidir nada.


Emil Cioran
El ocaso del pensamiento

27 abril, 2007

Espadas





Rey de Qin : ¡Acabo de darme cuenta! Este rollo de Espada Rota no trata acerca de la técnica de la espada sino que es el ideal último de su arte. El primer logro del arte de la espada es la unidad del hombre y la espada. Una vez lograda esta unidad, aun una hoja de pasto puede ser usada como arma. El segundo logro es cuando la espada se encuentra en el corazón, ausente de la mano. Uno puede golpear al enemigo a 100 pasos, aún con el puño desnudo. El logro final del arte de la espada es la ausencia de la espada tanto de la mano como del corazón. El espadachín está en paz con el resto del mundo. Se compromete a no matar y a llevar paz a la humanidad.


22 abril, 2007

Pestañas


No se hacía ilusiones, su tiempo había pasado hacía más de una generación, podía derrochar antigüedad sobre ella, y no abrigaba ningún propósito, ninguna intención. Pero tenía un afecto insensato en el pecho. La vejez había desplomado su corazón en los largos años vacíos, sin sentido, pero un día le conmovieron un par de ojos de largas pestañas, y un sentimiento se apoderó de él, un dulce deseo de ser alguien por ella.

Knut Hamsun
El Juego de la Vida

19 abril, 2007

Océano mar (6)

Tamara de Lempicka - Adán y Eva (1932)

... tal vez el mundo es una herida y alguien la está cosiendo en aquellos dos cuerpos que se mezclan... y ni siquiera es amor, esto es sorprendente, que es manos, y piel, labios, estupor, sexo, sabor... tristeza, quizá... incluso tristeza... deseo... cuando lo cuenten no dirán la palabra amor dirán mil palabras, callarán amor...

Alessandro Baricco
Océano mar

17 abril, 2007

Macedonio (4)



Puedo asegurar que estoy tan triste mientras escribo encerrado en habitación inadornada, sin nada que llame o acompañe, en esta pieza que nada me dice, solitario a estas horas del anteamanecer en que todo habla de extenuación, de la vida en muerte, del deseo cansado de no volver a la vida, de haber concluido, que siento miedo de saber que tengo un nombre, que soy humano y existo. ¡Qué soledad terrible! ¿Qué estas, Vida, tejiendo conmigo que tanto seguí y te comprendo?
Y tú, dulce criatura, pecho de todo amor, dolorida juventud, flor sin sol, niña que ya dejó sin sueños la vida, incomprendida por los malos, inadvertida por los buenos atareados, ¡qué soledad valerosa la tuya, Adriana, que no tienes siquiera la pluma para envanecerte de quejas como yo en mis cobardías! ¡Adónde voy cayendo!
Mis páginas serán siempre veraces. No habrá una de ellas sin el nombre de Adriana, que es mi verdad, sin mi sufrir, que no puedo vencer, sin las fábulas forzadas con que procuro defenderme, hacerme querer de la Vida optimista.
En esta desierta hora y abandono, tan débil, tan vencido soy que estoy escondiéndome de todo, porque cualquier cosa que me tocara, una mariposa que volara, un papel que cayera al suelo me derrotaría; si sólo viera escrito mi nombre en algún sobre... ¡Si es sólo el temor de caer más, solo aquí, que me contiene! ¿Hubiera imaginado yo ir cayendo así desde hace tres años, a esta tenuidad, a esta nada de cosa humana tan exangüe que el saber que tengo un nombre entre los sueños y los vivires es un miedo para mí...?

Macedonio Fernández
Una novela que comienza

13 abril, 2007

11 abril, 2007

A brillar mi amor

Arik Brauer - Schiess nicht auf die blaue Blume

EL PASADO DEL FUEGO


El enseña a las estrellas a ser mordaces
Duerme con su oscuridad por tenaz
Se enredó con el tiempo
Mezclando su ceniza con la frescura de la madrugada.

El brilla: lo que brilla es su vacío
Su debilidad iluminará nuestros caminos
El sol es el nombre de su violencia
El corazón humano esconde sus traiciones

El reconoció el norte
El en su vejez bendice el chillido
De los pájaros que se hace a sí mismo de pobreza
Lee el hielo de su mente.

De una manera cariñosa y horrible
Los días son distintos pero el brillo de la madrugada es el mismo
Fuego contaminado en la cabeza, ex palabra
Enseña a la futura madrugada qué es la crueldad.

Branko Miljkovic



06 abril, 2007

Ah, el amor (7)

Los amores sin esperanza no terminan nunca...

Sandor Marai
La Herencia de Eszter


Kate Winslet - The Holiday (El Descanso, 2006)

Miles: ¿Por qué siempre me enamoro de la persona inadecuada?

Iris: Por desgracia sé la respuesta: porque esperás estar equivocado. Y cada vez que hace algo que te hace ver que no es buena la ignorás, y cada vez que aparece y te sorprende te convence otra vez y perdés la discusión con vos mismo de que no es para vos.

Miles: ¡Exacto! Y por encima de todo eso está la vieja excusa: no puedo creer que una chica como ella esté con un tipo como yo.


Iris (Kate Winslet) y Miles (Jack Black)


Iris: Mirá: yo sé que es difícil de creer cuando alguien te dice “yo sé lo que sentís”, pero yo realmente sé lo que se siente. Yo estaba saliendo con alguien en Londres, trabajábamos en el mismo periódico y luego descubrí que estaba saliendo con esta otra chica, Sarah, del departamento de circulación en el piso 19. Resultó que no estaba enamorado de mí como yo pensaba. Lo que estoy tratando de decir es que entiendo lo que es sentirse tan pequeño e insignificante como es humanamente posible, y que verdaderamente te puede doler en lugares que ni sabías que tenías dentro tuyo, y no importa cuántas veces te cortes el pelo o de cuántos gimnasios te hagas socia o cuántos vasos de Chardonnay tomes con tus amigas… seguis yéndote a la cama teniendo en la mente cada detalle y preguntándote qué hiciste mal o cómo pudiste haberlo malinterpretado… y cómo diablos pudiste por ese breve instante pensar en ser tan feliz. Y algunas veces podés convencerte de que él verá la luz y aparecerá en tu puerta. Y después de todo eso, no importa qué tanto tiempo lleve, pasás a algún lugar nuevo y encontrás gente que te hace sentir que valés la pena otra vez. Y los pedacitos de tu alma finalmente volverán. Y todas esas cosas confusas, aquellos años de tu vida que desperdiciaste, todo empezará a desvanecerse.

Miles: Mierrrda, creo que vos necesitás el trago más que yo.






Inmensa e inolvidable Kate...

03 abril, 2007

Sobre nosotros


Todo lo que he escrito sobre nosotros es mentira

Todo lo que he escrito sobre nosotros es mentira.
No es lo que fue sino lo que yo quise
mis nostalgias detenidas en inalcanzables ramas
mi sed extraída del pozo de mis sueños
bocetos alumbrados.
Todo lo que he escrito sobre nosotros es verdad
tu belleza
o sea una cesta de frutas una mesa en el campo
cuando me faltas tú
o sea cuando me convierto en la última farola de la calle
del último rincón de la ciudad
cuando tengo celos de ti
o sea cuando corro de noche entre los trenes con los ojos
vendados
mi felicidad
o sea río soleado que rompe sus diques.

Todo lo que he escrito sobre nosotros es mentira
todo lo que he escrito sobre nosotros es verdad.

Nazim Hikmet

28 marzo, 2007

Ser

Xul Solar


Cierto que soy una selva y una noche de oscuros árboles;
pero el que no tema mi oscuridad encontrará bajo mis cipreses
sendas de rosas.
 
Friederich Nietzsche
Así Habló Zaratustra

26 marzo, 2007

Abrazos gratis

El Gaucho Barralde estaría tan contento...

Video ganador del premio YouTube al más inspirador. Se trata de una campaña para que la gente se abrace. Suena pueril pero es interesante pensarlo cuando el mundo se dirige a polos tan fríos.

Más data en: http://www.freehugscampaign.org/

23 marzo, 2007

Retratos

Don Hong-Oai - Después de la plegaria (Vietnam, 1973)

Puede preguntarse: ¿Dónde están mis haberes y el fruto de mis merecimientos? Un vagabundo, un embustero, un criminal, un jugador, un petulante, un bufón, pero libre de malicia, de deudas, con don de amistad: así está él en su vejez y debe menos que le deben. Ha perdido en todos los campos, en el amor, en la felicidad y hasta en sus derechos más evidentes. El abuso de la suerte le perseguía; ninguna bendición; en todos los lugares dejaba ruinas, no obstante su dura actividad. ¡Cuánto había luchado! ¿Quién le vio desfallecer? Para él la vida no fue hecha para gozar, sino para resistir, todos los años y todos los días. Ahora su época ha terminado y él lo sabe, no habrá ningún cambio, no recibirá su paga, no confía en derechos ni tampoco en mercedes. Y sin embargo…

Knut Hamsun
El Juego de la Vida

Wazzap doc?




20 marzo, 2007

Uno




UNO

Uno busca lleno de esperanzas
el camino que los sueños
prometieron a sus ansias.

Sabe que la lucha es cruel y es mucha
pero lucha y se desangra
por la fe que lo empecina...

Uno va arrastrándose entre espinas
y en su afán de dar su amor
sufre y se destroza hasta entender
que uno se ha quedao sin corazón...

Precio de castigo que uno entrega
por un beso que no llega
a un amor que lo engañó...
¡Vacío ya de amar y de llorar tanta traición!

Si yo tuviera el corazón...
(El corazón que di...)
Si yo pudiera como ayer
querer sin presentir...

Es posible que a tus ojos
que me gritan tu cariño
los cerrara con mis besos...

Sin pensar que eran como esos
otros ojos, los perversos,
los que hundieron mi vivir.

Si yo tuviera el corazón...
(El mismo que perdí...)
Si olvidara a la que ayer lo destrozó
y... pudiera amarte..
me abrazaría a tu ilusión para llorar
tu amor...

Pero, Dios te trajo a mi destino
sin pensar que ya es muy tarde
y no sabré cómo quererte...

Déjame que llore como aquel
que sufre en vida la tortura
de llorar su propia muerte...

Pura como sos habrías salvado
mi esperanza con tu amor...
Uno está tan solo en su dolor...
Uno está tan ciego en su penar....

Pero un frío cruel que es peor que el odio
-punto muerto de las almas, tumba horrenda de mi amor-
maldijo para siempre y me robó...
toda ilusión...

Enrique Santos Discépolo

15 marzo, 2007

Océano Mar (5)

Gregory Colbert - Ashes and Snow


Pero, antes de cualquier cosa, y en lo profundo de cada instante suyo, él era un hombre –inconsolable. Esto me ha enseñado el vientre del mar. Que quien ha visto la verdad permanecerá para siempre inconsolable.

Alessandro Baricco
Océano Mar

09 marzo, 2007

La vida al margen


Vincent (1982) es el tercer cortometraje realizado por Tim Burton en sus comienzos como director. Se trata de una película de animación filmada para la Disney, en blanco y negro, mediante el sistema de StopMotion, con una duración de alrededor de 6 minutos.
El relato en off lleva la voz de Vincent Price, actor admirado por Burton y homenajeado en este film.




Vincent Price

El personaje principal, Vincent Malloy, sueña obsesivamente con ser el actor Vincent Price y se pierde en extrañas ensoñaciones ante la preocupación de su madre. Su mente parece oscilar entre el mundo real y el mundo de estos sueños diurnos en donde encarna a su actor admirado en diversos papeles, especialmente en aquellos influenciados por la obra del escritor Edgar Allan Poe.
No sólo se limita a esta corporación obsesiva, sino que está inclinado hacia una visión de la vida oscura, solitaria y marginal, de la que parece no poder (o querer) escapar. Las dificultades de sentirse diferente en un mundo que no admite demasiados desajustes respecto de la “norma” le causa dolor y angustia al entender que ser él mismo provoca rechazo y pena aún en sus seres queridos. Tema que Burton trataría profusamente en su obra de largometraje, en mayor o menor medida.



Tim Burton y Vincent Price




Vincent - Una joyita del cortometraje.






Relato para la versión en inglés:

Vincent Malloy is seven years old,
He's always polite and does what he's told.
For a boy his age he's considerate and nice,
But he wants to be just like Vincent Price.

He doesn't mind living with his sister, dog and cat,
Though he'd rather share a home with spiders and bats.
There he could reflect on the horrors he's invented,
And wander dark hallways alone and tormented.

Vincent is nice when his aunt comes to see him,
But imagines dipping her in wax for his wax museum.
He likes to experiment on his dog Abacrombie,
In the hopes of creating a horrible zombie.

So he and his horrible zombie dog,
Could go searching for victims in the London fog.
His thoughts aren't only of ghoulish crime,
He likes to paint and read to pass the time.

While other kids read books like Go Jane Go,
Vincent's favorite author is Edgar Allen Poe.
One night while reading a gruesome tale,
He read a passage that made him turn pale.

Such horrible news he could not survive,
For his beautiful wife had been buried alive.
He dug out her grave to make sure she was dead,
Unaware that her grave was his mother's flower bed.

His mother sent Vincent off to his room,
He knew he'd been banished to the tower of doom.
Where he was sentenced to spend the rest of his life,
Alone with a portrait of his beautiful wife.

While alone and insane, encased in his tomb,
Vincent's mother suddenly burst into the room.
"If you want to you can go outside and play.
It's sunny outside and a beautiful day."

Vincent tried to talk, but he just couldn't speak,
The years of isolation had made him quite weak.
So he took out some paper, and scrawled with a pen,
"I am possessed by this house, and can never leave it again."

His mother said, "You're not possessed, and you're not almost dead.
These games that you play are all in your head.
You're not Vincent Price, you're Vincent Malloy.
You're not tormented or insane, you're just a young boy."

"You're seven years old, and you're my son,
I want you to get outside and have some real fun."
Her anger now spent, she walked out through the hall,
While Vincent backed slowly against the wall.

The room started to sway, to shiver and creak.
His horrid insanity had reached its peak.
He saw Abacrombie his zombie slave,
And heard his wife call from beyond the grave.

She spoke from her coffin, and made ghoulish demands.
While through cracking walls reached skeleton hands.
Every horror in his life that had crept through his dreams,
Swept his mad laugh to terrified screams.

To escape the madness, he reached for the door,
But fell limp and lifeless down on the floor.
His voice was soft and very slow,
As he quoted The Raven from Edgar Allen Poe,
"And my soul from out that shadow that lies floating on the floor,
Shall be lifted - Nevermore!"

05 marzo, 2007

La ciencia del sueño


Stéphane: ¿Por qué yo?

Stephanie: Porque todos los demás son aburridos. Y porque vos sos diferente.


Charlotte Gainsbourg (Stephanie) y Gael García Bernal (Stéphane)

El Sueño

Si el sueño fuera (como dicen) una
tregua, un puro reposo de la mente,
¿por qué, si te despiertan bruscamente,
sientes que te han robado una fortuna?
¿Por qué es tan triste madrugar? La hora
nos despoja de un don inconcebible,
tan íntimo que sólo es traducible
en un sopor que la vigilia dora
de sueños, que bien pueden ser reflejos
truncos de los tesoros de la sombra,
de un orbe intemporal que no se nombra
y que el día deforma en sus espejos.
¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño,
del otro lado de su muro?


Jorge Luis Borges

02 marzo, 2007

Amigos (6)

Egon Schiele - Doble retrato de Heinrich y Otto (1913)

No eran hermanos, ni amantes. Existe algo diferente de todos esos lazos, y ellos lo intuían de una manera poco precisa. Existe una especie de hermandad, más fuerte y más densa que la que une a los gemelos que salen del mismo útero. La vida había mezclado sus días y sus noches, lo sabían todo del cuerpo del otro, de los sueños del otro...

Sandor Marai
El último encuentro


La amistad en la obra de Marai

Hay tres temas que insisten en su obra. La amistad, el ser burgués, y la Historia. Dos amigos compartiendo la memoria y tensando el hilo del secreto como en El último encuentro, una amistad entre un escritor, testigo y mentor, con el protagonista de la historia como en La mujer justa, o el encuentro entre el juez y el inesperado personaje que lo devuelve a una vida sellada en Divorcio en Buda, siempre son dos los hombres que entablan una relación que para Marai supera al amor.

Hay un quiebre en Marai. Su pensamiento discute consigo mismo. No es un ensayista, pero sus memorias trasmiten la dinámica de una visión que recorre toda su vida hasta los cuarenta y ocho años. La otras memorias, las del exilio, aún duermen en el sueño calculado de editores y herederos, si es que no han desaparecido. No hay en su obra una teoría de la amistad. Pero los encuentros intensos entre varones son parte de sus relatos. Los amigos se juntan para recomponer trozos de memoria. Volver a verse después de décadas despliega un juego de silencios y palabras medidas, de expectativas y evocaciones que se aclaran a tientas, de comparaciones fisionómicas e imágenes que reaparecen y despiertan un rayo largamente dormido, de sentimientos que intentan hallar un nuevo lugar, aire fresco, una revancha esperada. A un amigo no se lo quiere, se lo tiene. A veces, un amigo integra una familia sub generis, es algo asi como un primo idiota. Son amistades mediocres, inevitables, y necesarias.

La amistad no es una posesión segura, como no lo es la pasión amorosa, pero la incertidumbre que produce no es colmable. El vacío de la amistad no puede llenarse. La compañía de un amigo coexiste con la soledad, y a veces, con la mediocridad.

La lealtad entre amigos no excluye la traición. Requiere, eso sí, un momento en que no hay nadie más que ellos en un duelo sin testigos.

Pero esa amistad, la de Henrik y Konrad en El último encuentro, se forja respecto de una mujer, Cristina. Ambos la aman, uno es su propietario conyugal, el otro su amante. Este amor compartido es el sentido de sus vidas, es el único acuerdo al que llegan. Hay un crimen frustrado. La pasión asesina a la amistad. El reencuentro cuarenta años después, muerta Cristina de decepción infinita, los deja en una soledad en la que cada uno espera del otro una palabra no dicha.

Konrad, el esposo, sabía que su amigo en la partida de caza le había apuntado con el rifle, y sólo un incidente de cacería impidió el disparo. Estaba seguro de que su mujer era cómplice del asesinato. Lo que no conocía eran los detalles, e insiste en que son los detalles los que visten a la verdad porque desnuda no existe.

Los silencios, las no respuestas, los momentos de suspenso, el incremento de la tensión de la intriga, reune el acontecimiento con la voluntad de saber.

Lo doloroso de la verdad es que no es más que lo que se sabe. Y el saber nos deja en la inevitable soledad. La amistad y la soledad se necesitan una a la otra. Se quiere a un amigo, sin captura, a pesar de sus defectos, que incluye sus traiciones. Sólo la cobardía es un fantasma que todo lo aleja. Es lo intolerable. La pérdida del amor propio. Nada queda en el cobarde.

Konrad sabe que su esposa quería que Henrik lo matara, pero todo ese saber es una deducción. Una decisión sin pruebas. No sabe por qué su amigo huye luego del intento frustrado y abandona a su esposa. El tiempo otorga una densidad especial al relato. Cuarenta años de ausencia, un silencio eterno, la espera y la soledad, hacen al hombre vigoroso, y viejo. Marai dice que la vejez es el realismo puro. Ls percepción cruda que hace que un vaso sea un vaso, un hombre no es más que un hombre.

La vida de un hombre o una mujer en la soledad de una casa con la única compañía de una ama de llaves anciana, es una escena repetida. El velo de la ilusión ha caído. La amistad es una de las formas de la soledad. Soporta la decepción. Un amigo se tiene a la distancia. Está fuera de alcance aunque esté cerca, incluso si se lo ve con frecuencia. La convivencia no convierte la relación en un entramado de furias atadas y desatadas. Ni en una rutina agobiante. La amistad no sólo es diferente al amor sino su enemigo. En el amor, se ve en La mujer justa, hay una captura de alma. Se quiere todo. La esposa no entiende que su marido no desee ser amado, y que no soporte grandes dosis de cariño. Se ahoga en el amor, siente que se lo despoja del alma. No se trata de fobia, sino de la aceptación de que no todos necesitan el abrigo o el bozal del amor.

En el amor la individualidad y la supuesta independencia de personalidades descansa sobre un pacto contra la muerte. Hay un deseo de inmortalidad compartida en el amor, la amistad es mortal durante todo el tiempo de su existencia.

Konrad confiesa que lo que amaba por sobre todas las cosas en Cristina, era su soberanía. No dice egoísmo, acusación moral que ignora la belleza de la arbitrariedad y del cerrado narcisismo que encanta a quien no sabe cerrarse sobre sí mismo. Para que exista un soberano, se necesita un súbdito, es la ley de todas las monarquías. Pero la belleza resplandece más aún en la visión de una Reina Solar, la que reina en el desierto, la que ignora la partida de su grey, la monarca que apenas toma en cuenta a sus adoradores.

La amistad no luce esta sublime crueldad. Su poder es otro. Requiere un mínimo factor de poder que hace del amigo una mirada imprescindible y no domesticable. El amigo es un testigo. Una vida sin amistad es desconsoladora. Necesitamos una mirada que nos devuelva a nosotros mismos. Pero que no nos repita. Alguien que hable por nosotros si ya no estamos. Pero no se trata de velarse unos a otros. El amigo es el que sabe. No nos pide algo más, no nos alienta ni nos consuela, su mirada nos calma, mitiga el temor de que en la vida sólo nos acompañe nuestra propia sombra. Es el cuerpo extraño que nos sigue y al que seguimos. Por eso no es imprescindible la comunicación permanente , y a veces también es necesario callar algo.

Necesitamos el amigo que nos conozca, que nos sepa. El erotismo de la amistad tiene sus secretos, pero no juega con el misterio. Su lealtad no es la fidelidad del pacto amoroso. Por otra parte, Marai en sus relatos y en sus memorias se desdice. Aleja fortalezas y virilidades. Denuncia el falso orgullo. Dice que necesitamos la ternura que nos ofrece el prójimo. Somos carentes, y toda la cartonería de supuesta autosuficiencia nos deja inermes y fracasados por ocultar nuestros flancos y mentirnos a nosotros mismos.

Tomás Abraham

"Marai, la destrucción de un escritor"
ver artículo completo en : La Caja Digital, año 1 nº2


Sandor Marai

Convivieron con naturalidad desde el primer momento, como gemelos en el útero de su madre. Para ello no tuvieron que hacer ningún «pacto de amistad», como suelen los muchachos de su edad, cuando organizan solemnes ritos ridículos, llenos de pasión exagerada, al aparecer la primera pasión en ellos —de una forma inconsciente y desfigurada—, al pretender por primera vez apropiarse del cuerpo y del alma del otro, sacándole del mundo para poseerlo en exclusiva. Esto y sólo esto es el sentido del amor y de la amistad. La amistad entre los dos muchachos era tan seria y tan callada como cualquier sentimiento importante que dura toda una vida. Y como todos los sentimientos grandiosos, también contenía elementos de pudor y de culpa. Uno no puede apropiarse de una persona y alejarla de todos los demás sin tener remordimientos.

Sandor Márai
 El último encuentro

20 febrero, 2007

Abismos

Alvin Coburn - Portland Place, Londres (1906)

De pronto era un hombre sin ambiciones. Y, al perder mis ambiciones, me encontré de golpe al margen del mundo. Peor aún: no tenía ningunas ganas de encontrarme en otra parte. Tanto más cuanto que no me sentía amenazado por la miseria. Pero, si no tienes ambiciones, si no te sientes ávido de éxitos, de reconocimiento, te instalas al borde del abismo.

Milan KunderaLa Identidad

15 febrero, 2007

Ah, el amor (6)

Pareja abrazada, Mantua, Italia

¿El amor no sirve para garantizar los vínculos?
-El amor ayuda, pero no puede garantizar nada. Es más: ayuda si está acompañado por cierto trabajo sobre uno mismo. El amor es un impulso, un sentimiento decisivo, pero eso no asegura nada, porque uno puede amar de manera equivocada. Uno puede amar mal. ¿Cuándo? Cuando ama con un amor que es más un reflejo de uno mismo que un puente tendido hacia el otro para saber cómo es el otro y qué es lo que el otro necesita. Entonces, si no hay un trabajo sobre uno mismo, ese amor no va a conducir a nada. Uno carga el amor con tantas apetencias, con tantas ansiedades y temores que ese sentimiento que parece invencible se desgasta a los pocos meses.
¿Cómo sería ese trabajo primero con uno mismo para después amar al otro? 
-Correrse del centro de la escena, me parece. Hay que poder mirar al otro, ver cómo es y advertir que es una persona distinta, no simplemente el objeto de nuestro deseo o de nuestro amor. Hay que aceptarlo. Sobre todo, peleando con uno mismo, porque siempre nuestros deseos nos parecen los más importantes. Siempre creemos que nuestros gustos, nuestras elecciones son las que deben primar. Y no es así. En una relación amorosa -en una pareja o entre padres e hijos- no es así. En mi obra, Leticia le dice en un momento a la madre: No sos como te imaginé, no soy como me imaginaste. Probablemente, porque nunca somos como el otro espera o necesita, y porque no hemos mirado suficientemente al otro, ni nos han mirado lo suficiente. Todo vínculo encierra insatisfacción. En Escritos inocentes hay también una idea muy dura: Aun en la relación más profunda, nunca se vive la misma historia de amor. Se viven fragmentos comunes de dos historias diferentes. El amor nos motoriza de manera distinta a unos y a otros, y el otro no nos ve como somos, sino como quisiera que fuéramos. La clave de un buen amor está, creo, en conservar la autonomía, pero mantener el segundo lugar.
¿Cómo es eso? 
-Saber que uno es distinto del otro, y que tiene que ser distinto. Pero, al mismo tiempo, no priorizar nuestro Yo, no sobrevalorarlo en desmedro del otro.
Reportaje de Analía Roffo a Griselda Gambaro [fragm.]
Fuente: diario Clarín

10 febrero, 2007

Meditaciones

China

Escrito en el muro de la ermita de Chang

Es primavera en las montañas.
Vine sólo en tu busca.
Entre las crestas silenciosas
El eco de las hachas: talan árboles.
Los arroyos helados todavía.
Hay nieve en el sendero.
Bajo un sol indeciso
Llego a tu choza, entre dos rocas
Colgada. Nada pides, nada esperas.
No ves siquiera el halo que te envuelve,
Vaga luz oro y plata. Manso
Como los ciervos que has domado.
¡Olvidar el camino de regreso,
Ser como tú, flotar,
Barca sin remo, a la deriva!

Tu Fu

09 febrero, 2007

El arte

Convergence - Jackson Pollock

La creación artística es un acto casi invariablemente antagónico, un acto de fuga o rebeldía.
Se crea lo que no se tiene, lo que en cierto modo es objeto de nuestra ansiedad y nuestra esperanza, lo que mágicamente nos permite evadir de la dura realidad cotidiana.
Y en esto el arte se parece al sueño.

Ernesto Sabato

Jackson Pollock, Clement Greenberg, Helen
Frankenthaler y Lee Krasner en la playa, ca. 1952.


07 febrero, 2007

Amigos (5)

Patroclo - Jacques Louis David (1780)

Desde la muerte del amigo que había llenado el mundo y lo había reemplazado, Aquiles no abandonaba su tienda alfombrada de sombras: desnudo, acostado en el suelo como si se esforzara por imitar al cadáver, se dejaba roer por los piojos del recuerdo.
Cada vez con más frecuencia, la muerte le parecía un sacramento del que sólo son dignos los más puros: muchos hombres se deshacen, pero pocos hombres mueren.
Todas las particularidades que recordaba al pensar en Patroclo —su palidez, sus hombros rígidos, más bien altos, sus manos que siempre estaban algo frías, el peso de su cuerpo desplomándose en el sueño con densidad de piedra— adquirían por fin su pleno sentido de atributos póstumos, como si Patroclo hubiera sido, estando vivo, un esbozo de cadáver.

Marguerite Yourcenar
Fuegos (Patroclo o el destino)


Aquiles venda las heridas de Patroclo

05 febrero, 2007

Cambios



Metamorfosis

De vez en cuando la muerte y yo somos uno
y a cada frase creerás
que pierdes un trozo de vida.
Déjalo todo. En la calle
hace una tarde tranquila
Camina. Está la gente
para hacerte compañía
No te niegues a ningún horizonte que te llama
Cuando vuelvas todo será, más sensato i digno
No habrás olvidado nada
-no es más libre el que olvida-
pero llevarás las manos llenas de luz fresquísima.

Miquel Martí i Pol

02 febrero, 2007

Los Otros

Gandalf (Ian McKellen) - El Señor de los Anillos (2001-2003)

... estamos indeciblemente solos y, para que uno pueda aconsejar o ayudar a otro, tienen que ocurrir muchas cosas, muchas cosas han de producirse, toda una constelación de acontecimientos ha de suceder para que por una sola vez el consejo llegue a buen puerto.

Rainer Maria RilkeCartas a Un Joven Poeta

25 enero, 2007

La Vida

Pablo Picasso - Durmiendo


La vida, pensaba Michel, tenía que ser algo sencillo...
... una cosa era segura: nadie sabía ya cómo vivir.

Michel Houellebecq
Las Partículas Elementales

19 enero, 2007

Luces


En aquel momento pensé y comprendí o creí comprender muchas cosas. Comprendí y pensé lo que había ocurrido aquel día; que mi vida se había partido en dos, como un paisaje fracturado por un terremoto: a un lado había quedado la infancia, la juventud, tú, con todo lo que la vida pasada significaba, y al otro lado empezaba el espacio poco definido, poco abarcable, que me tocaría recorrer el resto de mi vida. Y las dos partes de mi vida ya no estaban unidas. ¿Qué había ocurrido? No sabía qué responder.

Sándor Márai
El Ultimo Encuentro

31 diciembre, 2006

Océano Mar (4)

Mar del Sur - Argentina - enero 2006 - (C) Veroka

Pero hay algo que agrieta este purgatorio. Y es algo de lo que no puedes escaparte. El mar. El mar hechiza, el mar mata, conmueve, asusta, da risa también, a veces, desaparece, por momentos, se disfraza de lago, o construye tempestades, devora barcos, regala riquezas, no da respuestas, es sabio, es dulce, es poderoso, es imprevisible. Pero sobre todo: el mar llama. Lo descubrirás, Elisewin.
En el fondo no hace otra cosa que esta: llamar. Nunca deja de hacerlo, entra dentro de ti, lo tienes encima, es a ti a quien quiere. Puedes mostrarte indiferente, pero no sirve. Seguirá llamándote. Este mar que estás viendo y todos los otros que no llegarás a ver, pero que estarán siempre al acecho, pacientes, un paso más allá de tu vida. Sentirás que te llaman, incansablemente. Ocurre en este purgatorio de arena. Ocurriría en cualquier paraíso, y en cualquier infierno. Sin explicar nada, sin decirte dónde, siempre habrá un mar llamándote.
Alessandro Baricco
Océano Mar

No llores más


Ne Pleure Pas

si lentement
arrivé à ce point
sans personne
j'ai tracé mon chemin
toi sorti de ma vi
le temps passe si vite
tu n'sais pas mes prières chaque jour

chanson aux mémoires
chanson à l'oubli
sans adieu tu partais
tous mes efforts
pour te rendre si fier
jamais tu ne les voyais

toi parti d'ici
oh, les ombres du passé
ton souvenir me consolait

ne pleure pas
ni souffre pour moi
un jour on se trouvera

ne pleure pas
les anges nous protégeront
je te garde dans mon coeur
à jamais

homme maintenant
je te sens près de moi
étais-tu avec moi malgré tout
le temps de se rendre
le temps du pardon consolé
je te donne ma chanson

toi parti d'ici
oh, les ombres du passé
dans mes rêves enfin il y a ta voix

ne pleure pas
ni souffre pour moi
un jour on se trouvera
ne pleure pas
les anges nous protégeront
je te garde dans mon coeur

je te revois ce soir
dans la pâleur d'hiver
père et fils ensemble
les liens du sang
tiendront toujours

Kamelot

27 diciembre, 2006

Karaoke (2)


Rufus Wainwright, Moby y Sean Lennon



Across the Universe

Words are flowing out like endless rain into a paper cup,
They slither while they pass, they slip away across the universe
Pools of sorrow, waves of joy are drifting through my open mind,
Possessing and caressing me.
Jai guru de va om
Nothing's gonna change my world,
Nothing's gonna change my world.

Images of broken light which dance before me like a million eyes,
That call me on and on across the universe,
Thoughts meander like a restless wind inside a letter box they
Tumble blindly as they make their way
Across the universe
Jai guru de va om
Nothing's gonna change my world,
Nothing's gonna change my world.

Sounds of laughter shades of earth are ringing
Through my open views inviting and inciting me
Limitless undying love which shines around me like a million suns,
it calls me on and on across the universe
Jai guru de va om
Nothing's gonna change my world,
Nothing's gonna change my world

John Lennon

18 diciembre, 2006

Algo a que aferrarse



Frank Towns: ¿Por qué dar a la gente falsas esperanzas?

Liddle: Vamos… La mayoría de las personas pasan toda la vida aferrándose a esperanzas y sueños que nunca se harán realidad pero se aferran a ellos. ¿Por qué te vas a rendir ahora cuando más los necesitás?

Frank Towns: Das por sentado que soy una de esas personas que tienen esperanzas y sueños.

Liddle: Encuentro difícil de creer que un hombre que aprende a volar nunca tenga un sueño.

Frank Towns: Mirá, ¿cómo puedo dejar que esas personas construyan el avión cuando no creo que funcione? Y todos los días que gastan en construirlo los acerca cada vez más hacia la muerte.

Liddle: Yo creo que un hombre sólo necesita una cosa en la vida. Sólo necesita a alguien a quien amar. Si no le podés dar eso, entonces dale algo por lo que tener esperanzas. Y si no podés darle eso, sólo dale algo que hacer.