22 octubre, 2011

El infierno que nos creó

Chun gwong cha sit / Happy Together (Wong Kar-wai, 1997)


Entonces pensó que, por mucho que la vida sea incomprensible, probablemente la atravesamos con el único deseo de regresar al infierno que nos creó, y de habitar en el mismo junto a quien, en una ocasión, nos salvó de aquel infierno. Intentó preguntarse de dónde procedía esa absurda fidelidad al horror, pero descubrió que no tenía respuestas. Sólo comprendía que nada es más fuerte que ese instinto de volver donde nos desgarraron, y de seguir repitiendo ese instante años y años. Pensando tan sólo que quien nos salvó en una ocasión puede después hacerlo para siempre. En un largo infierno idéntico a aquel del que venimos. Pero, de pronto, clemente. Y sin sangre.

Alessandro Baricco
Sin sangre

19 octubre, 2011

Mi viaje de invierno

 Mon voyage d'hiver (Vincent Dieutre, 2003)

De Tübingen a Weimar, de Dresden a Berlin, cada etapa del itinerario había cubierto la anterior, bajo la urgencia de una helada inminente, de una glaciación general, como si detrás de cada imagen se escondieran a la vez los fantasmas friolentos de mi pasado íntimo (la memoria) y los del inconsciente colectivo (la historia); lo que hace funcionar a esta película es la amenaza de la amnesia, de la desaparición, de este exilio de uno mismo, que ninguna tecnología digital podrá evitar, y que sólo la transmisión y el testimonio amoroso podrán transferir.
Mi viaje, este invierno pasado, habrá sido para desafiar y llevar a término un olvido central, esta inquietud que yo retomo ahora de Celan: tiempo es de que se sepa, tiempo es de que la piedra pueda florecer, de que en la inquietud palpite un corazón. Tiempo es de que sea tiempo. Es tiempo.

Vincent Dieutre
 enero 2003

Itvan Kebadian y Vincent Dieutre

Corona

En mi mano el otoño come su hoja: somos amigos.
Extraemos el tiempo de las nueces y le enseñamos a caminar:
regresa el tiempo a la nuez.

En el espejo es domingo,
en el sueño se duerme,
la boca dice la verdad.

Mi ojo asciende al sexo de la amada:
nos miramos,
nos decimos palabras oscuras,
nos amamos como se aman amapola y memoria,
nos dormimos como el vino en los cuencos,
como el mar en el rayo sangriento de la luna.

Nos mantenemos abrazados en la ventana, nos ven desde la calle:
tiempo es de que se sepa,
tiempo es de que la piedra pueda florecer,
de que en la inquietud palpite un corazón.
Tiempo es de que sea tiempo.

Es tiempo.

Paul Celan

De "La arena de las urnas" 1948
Versión de José Ángel Valente



12 octubre, 2011

Fantasma

Henry Miller (Paris, 1969)  -  C.Bavagnoli

Sin embargo, quizás pueda dar una pista si digo que el hombre que ahora soy nació de una herida. Esa herida afectó al corazón. De acuerdo con cualquier lógica humana debería haber muerto. De hecho, todos los que me conocían en otro tiempo me dieron por muerto; caminaba como un fantasma entre ellos. 

Henry Miller
Trópico de Capricornio

04 octubre, 2011

Madurez

 Boynton Beach, Fla. (Joe Raedle / Getty Images)


Y entonces me iluminó de repente este pensamiento sencillo y santo: que no tenía que ser ni maduro ni inmaduro, sino así como soy..., que debía manifestarme y expresarme en mi forma propia y soberbiamente soberana, sin tener en cuenta nada que no fuera mi propia realidad interna.

Witold Gombrowicz
Ferdydurke

25 septiembre, 2011

Una voz o un eco

 Antonio Machado

Poema XXXVII 

¡Oh, dime, noche amiga, amada vieja,
que me traes el retablo de mis sueños
siempre desierto y desolado, y sólo
con mi fantasma dentro,
mi pobre sombra triste
sobre la estepa y bajo el sol de fuego,
o soñando amarguras
en las voces de todos los misterios,
dime, si sabes, vieja amada, dime
si son mías las lágrimas que vierto!
Me respondió la noche :
Jamás me revelaste tu secreto.
Yo nunca supe, amado,
si eras tú ese fantasma de tu sueño,
ni averigüé si era su voz la tuya
o era la voz de un histrión grotesco.
Dije a la noche: Amada mentirosa,
tú sabes mi secreto;
tú has visto la honda gruta
donde fabrica su cristal mi sueño,
y sabes que mis lágrimas son mías,
y sabes mi dolor, mi dolor viejo.
¡Oh! Yo no sé, dijo la noche, amado,
no sé tu secreto,
aunque he visto vagar ese que dices
desolado fantasma, por tu sueño.
Yo me asomo a las almas cuando lloran
y escucho su hondo rezo,
humilde y solitario,
ese que llamas salmo verdadero;
pero en las hondas bóvedas del alma
no sé si el llanto es una voz o un eco.
Para escuchar tu queja de tus labios
yo te busqué en tus sueño,
y allí te vi vagando en un borroso
laberinto de espejos.

Antonio Machado
Soledades

17 septiembre, 2011

Batallas de amor

Cándido López - Después de la batalla
de Curupaytí (1893) [detalle]


En la escuela nos enseñan a memorizar
fechas de batallas.
Pero qué poco nos enseñan de amor.

Flavio Cianciarullo 
Los Fabulosos Cadillac
Mal Bicho (fragm.)

03 septiembre, 2011

Red Cliff / Chi Bi

Chi Bi / Red Cliff (John Woo, 2008)

Xiao Qiao: Creo que ustedes dos pueden ser grandes compañeros.
Zhou Yu: Su música me dice que él necesita amigos.
Xiao Qiao: Tu música me dice que necesitas pelear esta guerra...


 Zhou Yu (Tony Leung) y Xiao Qiao (Chi-Ling Lin)


Zhou Yu: Si odias la guerra, ¿por qué citas "El Arte de la Guerra"?
Xiao Qiao: Porque para conocerte debo leer tus libros.


Zhuge Liang (Takeshi Kaneshiro)

01 septiembre, 2011

La felicidad es una gran hazaña

Vicentico

Denise TemponeEn sus últimas entrevistas y en muchas de sus canciones usted habla de la felicidad, ¿es una suerte de obsesión íntima?

Vicentico –(Risas.) Parece una pelotudez pero la felicidad es una gran hazaña, una pelea, una misión. La gente sufre, todos sufrimos, estamos demasiado acostumbrados. Yo lo veo alrededor, todo pasa por ahí. Pasan muchas cosas pero la gente no lo nota, dale con sufrir. No hablo del gran sufrimiento sino lo cotidiano, el cansancio, el fastidio, el no darse cuenta de las cosas. Uno está tan absorbido en esa vorágine que no se da cuenta de que hoy el día está buenísimo, que las plantitas están creciendo, que el sol está hermoso. Cuando uno empieza con la mentira del sufrimiento, se adormece, se vuelve un imbécil. Cuando te despertás de eso –si es que alguna vez te despertás– porque la mayoría de la gente no se despierta, notás que te estás perdiendo el paso por la vida de un modo tremendo. Con solo mirar caras por la calle te das cuenta de que hay gente a la que se le pasa, que se la está perdiendo.

Denise Tempone Lo suyo es una especie de reivindicación a la sencillez...

Vicentico  –Es que no pasa porque tengas guita o no tengas guita, porque tengas laburo o no tengas laburo. No tiene que ver con eso y para nada tiene que ver con eso. Puedo dar ejemplos estúpidos sobre el tema, pero no quiero entrar en polémicas. 


Resto del interesante reportaje a Vicentico en 7 Días.

28 agosto, 2011

Hay otras vidas que no son la nuestra

 John Singer Sargent - Hombre leyendo

Hay ciertos libros capaces de producir lo mismo que nos hace la desgracia, la enfermedad, la muerte, cuando nos pasa cerca, cuando nos semblantea. En ambos casos hacen que nos importe más lo que nos asemeja a las demás personas que lo que nos distingue de ellas. Quizá sea imposible vivir ahí siempre, o incluso estar ahí seguido, pero cuando ocurre es estremecedor, nos queda grabado en el adn. Lo que nos asemeja a los demás por encima de lo que nos distingue de ellos. Lo que aprendemos entre todos es lo más valioso que se puede aprender, porque no lo sabemos solos: sabemos que otro lo sabe también. Esa ceremonia logra Carrère que ocurra en su libro. El juez, la jueza, su viudo con tres hijas pequeñas, la pareja que perdió a su hijita, el aleteo de esa mariposa negra que es la desgracia, y nosotros, los demás. Hay otras vidas que no son la nuestra. 

Juan Forn
Que sea éste

Artículo en Página12

27 agosto, 2011

Avril

 Avril (Sophie Quinton) y David (Clément Sibony)
Avril (Gérald Hustache-Mathieu, 2006)


Avril [a David]: Es curioso, la única vez que estuvimos juntos fue en el vientre de una mujer que nunca conocimos




David: Dos que pescan, una que reza... ¡Gracias por estas vacaciones!


Avril (Sophie Quinton), Pierre (Nicolas Duvauchelle,
Jim (Richaud Valls) y David (Clément Sibony)


25 agosto, 2011

En la sombra


Cuando llega el momento del mundo al revés y preguntar por qué te asesinan es estar loco, resulta evidente que no hace falta gran cosa para que te tomen por loco. Hace falta que cuele, claro está, pero, cuando de lo que se trata es de evitar el gran descuartizamiento, algunos cerebros hacen esfuerzos de imaginación magníficos.
Todo lo interesante ocurre en la sombra, no cabe duda. No se sabe nada de la historia auténtica de los hombres.

Louis-Ferdinand Céline
Viaje al fin de la noche

20 agosto, 2011

Lili Marlene


... sí... déjeme pensar... Yo y mi hermana cantábamos "Lili Marlene", yo era chico, de pantalón corto. Pero después la empezó a cantar todo el mundo y nos hartó escucharla tanto...
... sí, tengo que admitirlo, es poco democrático, pero me irrita que algo que a mí me guste mucho se haga popular...

Manuel Puig
The Buenos Aires Affair

14 agosto, 2011

Toast

 Victoria Hamilton (Madre) y Oscar Kennedy (Nigel)
Toast (S.J.Clarkson, 2010)

Nigel:  No importa que tan mal vayan las cosas, es imposible no querer a alguien que te hace una tostada. Una vez que has mordido la crujiente superficie llegando a la suave masa del interior, y saboreas la manteca caliente y salada, estás perdido.


Ken Stott (padre) y Oscar Kennedy (Nigel)


Nigel: Es asqueroso.
Padre: Ni siquiera lo has probado.
Nigel: Está crudo.
Padre: Mira, Nigel, come y punto. Hay niños en Biafra que darían su brazo derecho por tu plato de pastel de carne.


Helena Bonham-Carter (Joan Potter) y Freddie Highmore (Nigel)

Joan: Nunca jamás en la vida has probado un lemon pie como éste, y nunca probarás uno mejor.

11 agosto, 2011

Estereotipos

 Antonio Berni - Manifestación (1934)

En un extremo de la jerarquía global emergente están los que pueden componer y descomponer sus identidades más o menos a voluntad, tirando del fondo de ofertas extraordinariamente grande de alcance planetario. El otro extremo está abarrotado por aquellos a los que se les ha vedado al acceso de elección de identidad, gente a la que no se le da ni voz ni voto para decidir sus preferencias y que, al final, cargan con el lastre de identidades que otros les imponen y obligan a acatar; identidades de las que se resienten pero de las que no se les permite despojarse y que no consiguen quitarse de encima. Identidades que estereotipan, que humillan, que deshumanizan, que estigmatizan…
La mayoría de nosotros estamos desairadamente en suspenso entre estos dos extremos, jamás seguros de cuánto durará nuestra libertad para elegir lo que deseamos ni para renunciar a lo que nos molesta, ni de si seremos capaces de mantener la situación de la que disfrutamos normalmente, siempre y cuando consideremos que es cómoda y deseemos conservarla.

Zygmunt Bauman
Identidad

02 agosto, 2011

Los motivos de tus afectos

 Steve McCurry - Korea

Imitación de la alegría

Donde los árboles aumentan
el abandono de la tarde,
como indolente
se ha desvanecido tu último paso.
Apenas se muestra la flor
en los tilos e insiste en su suerte.

Un motivo buscas a tus afectos,
intentas el silencio en tu vida.
Otra ventura me revela a mí
el tiempo espejado. Como la muerte
me entristece ahora la belleza
que como un relámpago veo en otros rostros.
He perdido todo rastro de inocencia,
hasta en esta voz, que sobrevive
para imitar la alegría.

Salvatore Quasimodo


30 julio, 2011

Sólo un sueño (Revolutionary Road)

Leonardo Di Caprio (Frank) y Kate Winslet (April)
Revolutionary Road (Sam Mendes, 2008)

April:  Decir la verdad, Frank ¿te acordás de eso? Solíamos apoyarnos en eso. ¿Y sabés qué es lo grandioso de la verdad? Todos saben qué es sin importar cuánto tiempo hayan vivido sin ella. Nadie olvida la verdad, Frank, tan sólo se vuelven mejores mentirosos.


 John (Michael Shannon)

Frank: Nos estamos escapando del vacío sin esperanza de toda la vida, ¿verdad? 

John:  El vacío sin esperanza... por fín lo dijiste. Mucha gente habla sobre el vacío, pero se necesitan verdaderas agallas para ver la falta de esperanza.

13 julio, 2011

Una historia preciosa


Se había desvelado. Y eso que ante la tele los ojos se le cerraban... Emitían un documental sobre la migración de las ballenas. A Teresa le encantaban los documentales sobre la naturaleza, en especial sobre ballenas y delfines, como aquel. Le gustaban los cetáceos porque, como ella decía, con lo mucho que les costó abandonar el mar, una vez en tierra firme decidieron regresar al agua. Millones de años tardaron en transformarse en cuadrúpedos, y otros tantos en volver a ser peces. Danilo encontraba la historia preciosa, sin saber por qué. "Pues porque cuando uno se equivoca -le explicó ella un día-, hay que saber dar marcha atrás." Y Danilo no supo si lo decía por ellos.

Niccolò Ammaniti
Como Dios manda

17 junio, 2011

No te amarán como te amaba yo

Youssef Nabil -  Autorretrato de noche en París (2005)


Al perderte yo a ti, tú y yo hemos perdido:
yo porque tú eras lo que yo más amaba
y tú porque yo era el que te amaba más.
Pero de nosotros dos, tú pierdes más que yo:
porque yo podré amar a otras como te amaba a ti
pero a ti no te amarán como te amaba yo.

Ernesto Cardenal
Epigramas

11 junio, 2011

La lenta búsqueda de la lucidez

Li Zijian

Con cierto alivio se entregó al abandono. Se dijo que todo lo había hecho siempre por alguien, y que ahora que estaba sola bien podía por fin rendirse, abandonarse. Disponía de más tiempo para hacer las mismas cosas, pero la invadía una suerte de pereza, de cansancio, la sensación de desplazarse a través de un líquido viscoso. Acabó descuidando hasta las tareas más sencillas; la ropa sucia se amontonaba en el baño, pero ella, que se pasaba horas echada en el sofá, aun sabiendo que lavarla exigía un mínimo esfuerzo, no veía razón alguna para mover un músculo.
Pretextó una gripe para no ir al trabajo. Dormía mucho más de lo que necesitaba, incluso de día. Ni siquiera bajaba las persianas, sólo tenía que cerrar los ojos para suprimir la luz, borrar los objetos circundantes, olvidar su cuerpo odioso, cada vez más débil pero no menos tenazmente aferrado a las sombras. Seguía sintiendo el peso de las consecuencias como una losa que la oprimía incluso cuando dormía, y dormir, con un sueño pesado y cargado de pesadillas, le era cada vez más indispensable. Si se le secaba la garganta, tenía la sensación de que se ahogaba; si el brazo dormido le hormigueaba, era que un perro se lo devoraba; si, de tanto dar vueltas, sacaba los pies de las mantas y se le quedaban helados, se veía de nuevo en aquel barranco, hundida en la nieve hasta el cuello. En este caso, sin embargo, casi nunca tenía miedo; estaba paralizada y sólo podía mover la lengua, que sacaba para probar la nieve; la nieve estaba dulce y quería comérsela, pero, ay, no podía girar la cabeza; así que se quedaba quieta, esperando a que el frío le subiera por las piernas y le congelara la sangre.
Despertaba con la cabeza llena de pensamientos incoherentes. No se levantaba hasta que no había más remedio y la confusión de su mente empezaba a disiparse, no sin dejarle una niebla lechosa, recuerdos de sueños interrumpidos que se mezclaban con los reales y no parecían menos verdaderos. Entonces erraba por el apartamento silencioso como fantasma de sí misma en lenta búsqueda de lucidez. Me estoy volviendo loca, pensaba a veces. Pero no le importaba. Al contrario, sonreía satisfecha, porque por fin elegía ella.

Paolo Giordano
La Soledad de los números primos

02 junio, 2011

Contemplación

 Edward Weston (Tina Modotti en el balcón, 1923)

No sé jugar al bridge. No juego al tenis.
Siento que no tengo tiempo para todas esas cosas que la gente aprende y aprecia.
Pero para lo que sí tengo tiempo es para mirar por la ventana.

Alice Munro

29 mayo, 2011

Pequeñas cosas



 Guillaume Canet

"Es sin duda mi filme más personal. Estaba pasando momentos muy difíciles en mi vida, en los que me di cuenta de que no había tomado buenas decisiones ni elecciones. Me había desperdigado mucho en mi trabajo, lo hacía todo sin parar y me había perdido muchas cosas, incluso amigos. El mundo va tan rápido que uno no tiene tiempo realmente de vivir las cosas y digerirlas, todo tiene que ser inmediato, parece que no pudiéramos detenernos y así no podemos disfrutar de las pequeñas cosas que nos aporta la vida. Pensé que ese sentimiento lo podía compartir con el público, hablar de lo importante de la amistad y del amor, de decir a la gente que uno quiere que la quiere antes de que sea demasiado tarde". Se ha puesto algo sentimental Canet, pero lo hace con una sinceridad y una tranquilidad que apabulla, también con una bonita sonrisa en el rostro.

27 mayo, 2011

Sólo una cuestión de amor



Juste une question d'amour (Christian Faure, 2000)

Laurent: ¿Ya has estado enamorado?

Cédric: Sí, pero para que dos vivan juntos tenés que aprender a mentir, y yo no sé hacerlo.

Laurent: Eso es demasiado científico…

Cédric: Sí, probablemente

Cyrille Thouvenin (Laurent) y Stéphan Guérin-Tillié (Cédric)



Danièle Denie (Jeanne) y Eva Darlan (Emma)

Emma: [a Laurent] Es una pena que a tu edad soportes todo ese dolor inútil


Cyrille Thouvenin (Laurent) y Idwig Stephane (Pierre)

Pierre: ¿Pensaste en nosotros en algún momento?

Laurent: Eso es lo que he estado haciendo toda mi vida, pensar en ustedes. Pero dejame hablar a mí ¿sí? Conocés a Cédric, estoy enamorado de él. Sí, lo quiero. Sí, amo a un hombre, sé que no podés soportar la idea, pero es así. No es un tema de ser gay o lo que sea, es simplemente una cuestión de amor. Papá, no es tu culpa, ni mía. Vos sos reservado con estos temas, y yo también.

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Coloquio Sentimental
 

Por el viejo parque solitario y helado
Dos formas acaban de pasar.

Sus ojos están muertos y sus labios son suaves,
Y apenas se entienden sus palabras.

En el viejo parque solitario y helado
Dos espectros evocaron el pasado.

- ¿Te acuerdas de nuestro éxtasis antiguo?
- ¿Por qué quieres pues que me acuerde?

- ¿Tu corazón late siempre por mi solo nombre?
¿Siempre ves mi alma en sueños?
- No.

- ¡Ah! ¡Los bellos días de felicidad indescriptible
En los que uníamos nuestras bocas!
- Es posible.

¡Cuando era azul, el cielo, y grande la esperanza!
- La esperanza huyó, derrotada, hacia el cielo negro.

Así se marcharon entre la avena silvestre,
Y solo la noche oyó sus palabras.

Paul Verlaine
Fiestas galantes (1869)
(versión de Susana R. Verano) 

22 mayo, 2011

El corazón salvaje de la vida

foto:  ahlime

Estaba solo. Estaba despreocupado, feliz, próximo al corazón salvaje de la vida. Era joven y estaba solo, determinado y loco de pasión, solo en medio de un derroche de aire puro y agua salobre, de una cosecha marina de valvas y algas laminares, y la luz velada y gris del sol y figuras de niños y muchachas con ropas alegres y livianas y voces infantiles y femeninas en el aire.


James Joyce
Retrato del artista adolescente

20 mayo, 2011

La misma historia en todas partes

Christopher Anderson

La misma historia en todas partes. Si quieres pan, tienes que aceptar la rutina del trabajo, marcar el paso. Por toda la tierra un desierto gris, una alfombra de acero y cemento. ¡Producción! Más tuercas y tornillos, más alambre de púas, más galletas para perros, más segadoras mecánicas para césped, más rodamientos de bolas, más explosivos instantáneos, más tanques, más gas venenoso, más jabón, más pasta de dientes, más periódicos, más educación, más iglesias, más bibliotecas, más museos. ¡Adelante! El tiempo apremia. El embrión está abriéndose paso por el cuello de la matriz, y ni siquiera hay una gota de saliva para facilitar la salida. Un parto seco, estrangulados Ni un gemido, ni un chirrido. Salut au monde! Salva de veintiún cañones zumbando desde el recto. «Llevo el sombrero como me place, dentro o fuera de casa», decía Walt. Aquélla era una época en que todavía podías encontrar un sombrero de tu talla. Pero el tiempo pasa. Para encontrar ahora un sombrero de tu talla tienes que ir a la silla eléctrica. Te dan un gorrito. Un poco justo, ¿eh? Pero ¡no importa! Te está bien. 

He
nry Miller
Trópico de Cáncer

14 mayo, 2011

A la Naturaleza más...


CLXXVIII

Hay cierto placer en el seno de los bosques impenetrables,
hay algo embelesador en la solitaria ribera,
hay sociedad en donde nadie viene a importunarnos,
a las orillas del mar profundo, cuyo bramido tiene también su armonía.
Yo no he dejado de querer al hombre, mas prefiero a la Naturaleza
desde que estoy entregado a su contemplación.
En su presencia me despojo de todo lo que soy, de todo lo que he sido,
para mezclarme con el Universo, para sentir
lo que nunca podría expresar, pero tampoco reservar del todo.

Lord Byron
La peregrinación de Childe Harold


Diego Lema -  Holding you (Tel Aviv)


CLXXVIII

There is a pleasure in the pathless woods,
There is a rapture on the lonely shore,
There is society where none intrudes,
By the deep Sea, and music in its roar:
I love not Man the less, but Nature more,
From these our interviews, in which I steal
From all I may be, or have been before,
To mingle with the Universe, and feel
What I can ne'er express, yet cannot all conceal.

Lord Byron
Childe Harold's Pilgrimage

07 mayo, 2011

Construir otra belleza

Aquiles

Lo que tal vez sugiere la Ilíada es que ningún pacifismo, hoy en día, debe olvidar o negar esa belleza: como si nunca hubiera existido. Decir y enseñar que la guerra es un infierno y nada más es una mentira nociva. Por muy atroz que pueda sonar, es necesario acordarse de que la guerra es un infierno, pero bello. Desde siempre los hombres se lanzan a ella como falenas atraídas por la luz mortal del fuego. No hay miedo u horror que hayan conseguido mantenerlos alejados de ¡as llamas: porque en ellas siempre han encontrado la única redención posible ante la penumbra de la vida. Por ello, la tarea de un pacifismo verdadero tendría que ser hoy no tanto demonizar hasta el exceso la guerra, sino comprender que sólo cuando seamos capaces de otra belleza podremos prescindir de la que la guerra, desde siempre, nos ofrece. Construir otra belleza es tal vez el único camino hacia una auténtica paz. Demostrar que somos capaces de iluminar la penumbra de la existencia sin recurrir al fuego de la guerra. Dar un sentido, fuerte, a las cosas, sin tener que llevarlas hasta la luz, cegadora, de la muerte. Poder cambiar el destino de uno mismo sin tener que apoderarse del de otro; lograr que circulen el dinero y la riqueza sin tener que recurrir a la violencia; encontrar una dimensión étíca, incluso muy elevada, sin tener que ir a buscarla en los confines de la muerte; encontrarse a uno mismo en la intensidad de lugares y momentos que no sean una trinchera; conocer la emoción, incluso la más vertiginosa, sin tener que recurrir al doping de la guerra o a la metadona de las pequeñas violencias cotidianas. En fin, otra belleza, si es que comprendéis lo que quiero decir.
Hoy la paz es poco más que una conveniencia política: no es, en modo alguno, un sistema de pensamiento y una manera de sentir verdaderamente difundidos. Se considera la guerra un mal que hay que evitar, es cierto, pero se está muy lejos de considerarla un mal absoluto: a la primera ocasión, revestida de hermosos ideales, entrar en guerra se convierte rápidamente en una opción factible. A veces, incluso suele elegirse con cierto orgullo. Siguen estrellándose las falenas con la luz del fuego. Una real, profética y valiente ambición por la paz yo la veo únicamente en el trabajo paciente y escondido de millones de artesanos que cada día trabajan para suscitar otra belleza, y la claridad de luces, límpidas, que no matan. Es una empresa utópica, que presupone una vertiginosa confianza en el hombre.
Pero me pregunto si alguna vez nos hemos adentrado tanto, como hoy en día, por un sendero parecido. Y por eso creo que nadie, a estas alturas, logrará ya detener ese camino, o invertir el sentido. Lograremos, antes o después, sacar a Aquiles de aquella mortífera guerra. Y no será ni el miedo ni el horror lo que lo lleve de regreso a casa. Será cierta belleza, una belleza distinta, más cegadora que la suya, e infinitamente más apacible.

Alessandro Baricco
Homero, Ilíada

04 mayo, 2011

Unico, irrepetible



Terremoto en Japón 2011

Todos los bebés son prematuros. El cachorro humano es el más dependiente, tal vez porque no tiene que aprender a volar y cazar por su cuenta, sino que debe incorporar el mundo cultural, que se transmite por el habla y la escritura. La prematurez del niño, su indefensión, origina un apego duradero a los primeros objetos de amor, un deseo de fusión nunca saciado. En todo adulto perdura ese bebé prematuro que aspira a la unión total con el otro. Georges Bataille lo dice a propósito del erotismo. Cada ser es único, irrepetible; su nacimiento, su muerte y los acontecimientos de su vida interesan e implican a otros, pero se nace y se muere solo. Entre un ser y otro hay un abismo, que el erotismo tiende a anular.

Luis Hornstein
Autoestima e identidad. Narcisismo y valores sociales

30 abril, 2011

Al Maestro, con cariño


 Ernesto Sabato (1911 - 2011)

Vivir es estar en el mundo, en un mundo determinado, en una condición histórica, en una circunstancia que no podemos eludir. Y que no debemos eludir, si pretendemos hacer un arte verdadero. ¡Fíjese qué compromiso! Un novelista, con relación a su época, como dije, es un testigo, ya que crítico puede serlo también un pensador. El testimonio de la novela es más completo e integral. Es la gran ventaja de la literatura sobre las otras artes; su misma hibridez (a caballo entre la ficción y la realidad, entre la intuición y el concepto), su misma ambigüedad contradictoria, le permite dar un cuadro más cabal que un pensador. Un gran novelista, inquieta, desasosiega. Creo que fue Nadeau quien dijo que las grandes novelas son aquellas que transforman al escritor, al hacerlas y al lector, al leerlas. Por eso la palabra "agradó", o la palabra ''placer" nada tienen que hacer con esta clase de literatura. No se escribe para agradar sino para sacudir, para despertar.

Ernesto Sabato
Entre la Letra y la Sangre

29 abril, 2011

Al otro lado de la esquina

 Alfred Stieglitz  -  París

... a pesar de todos los boludos que hay en la calle, en los cafés, en los sótanos de los cafés, aquí, en todas partes, a pesar de la lluvia y la ropa empapada, corrí, no solamente por una habitación, no solamente por la parte de la noche para la que busco una habitación, sino que corrí, corrí, corrí, para que esta vez, vuelta la esquina, no me encuentre en una calle vacía de vos, para que esta vez no encuentre sólo la lluvia, la lluvia, la lluvia, para que esta vez te encuentre a vos, del otro lado de la esquina, y me atreva a gritar: ¡camarada!, y me atreva a tomarte del brazo: ¡camarada!, y me atreva a abordarte...

Bernard-Marie Koltès
La noche justo antes de los bosques

27 abril, 2011

El presente

 Horace Pippin - El final de la guerra (1930)

El nacimiento de un hombre es el nacimiento de su pena. Cuanto más vive, más estúpido se vuelve, porque su ansia por evitar la muerte inevitable se agudiza cada vez más. ¡Qué amargura! ¡Vive por lo que está siempre fuera de su alcance! Su sed de sobrevivir en el futuro le impide vivir en el presente.

Chuang Tzu

17 abril, 2011

Un caso difícil

Cold Hand Luke (La leyenda del indomable, 1967)

[Luke entra a una capilla]

Luke: ¿Hay alguien aquí? ¡Ey, Viejo! ¿Estás en casa esta noche? Podrías dedicarme unos minutos. Ya es hora de que tengamos una pequeña charla. Sé que soy un tipo bastante malo... Maté a algunos durante la guerra y me emborraché… y destruí propiedad municipal y cosas así. Sé que no tengo derecho a pedir mucho… pero aún así, Tenés que admitir que no me tiraste una buena en mucho tiempo. Da la sensación de que tuvieras todo arreglado para que yo no gane nunca. Adentro, afuera, todos ellos… reglas y reglamentos, y jefes. Vos me hiciste como soy. Así que ¿dónde se supone que encajo? Viejo, tengo que contarte. Di mis primeros pasos bastante fuertes y rápidos. Pero está empezando a afectarme. ¿Cuándo termina? ¿Qué hago ahora?... Bueno, está bien.

[Se pone de rodillas, cierra los ojos y empieza a rezar]

Luke: De rodillas, suplicando.

[Espía abriendo un ojo, espera. Luego abre ambos ojos y se cruza de brazos]

Luke: Sí, es lo que pensé. Supongo que soy una persona con la cual es difícil negociar ¿no? Un caso difícil. [Chasquea la lengua]. Sí. Supongo que tengo que encontrar mi propio camino.


Luke (Paul Newman)

16 abril, 2011

Leer


Si no fuera historia verdadera, verdadera historia, se podría pensar: no es más que la belleza de una metáfora exacta. En el sentido de que tal vez, siempre, y para todos, leer no es otra cosa que mirar fijamente un punto para no ser seducidos, y destruidos, por el incontrolable deslizarse del mundo. No se leería, nada, si no fuera por miedo. O para aplazar la tentación de un incontrolable deseo al que, se sabe, no sabremos resistirnos. Se lee para no levantar la mirada hacia la ventanilla, ésa es la verdad. Un libro abierto siempre es el certificado de la presencia de un infame —los ojos clavados en aquellas líneas para no dejarse robar la mirada por el ardor del mundo —las palabras que una a una comprimen el fragor del mundo en un embudo opaco hasta hacerlo gotear en pequeñas formas de cristal que se llaman libros —la forma más refinada de batirse en retirada, ésa es la verdad. Una porquería. Pero: dulcísima.

Alessandro Baricco
Tierras de cristal

13 abril, 2011

Ningún amor termina

 Piazza Navona, Roma, Italia

LA REPETICIÓN [PLAZA NAVONA]

Ningún amor termina,
yace en la cara oscura de la mente
como los objetos en el cuarto
luego de apagar la lámpara

Esas sombras no se apartan
oprimiendo una perilla
como quien descorre un cortinado
para llamar a la mañana.

Es por eso que llegamos a olvidar
aun el nombre querido,
a besar labios idénticos
sin reconocer
aquellos que solíamos besar.

Ningún amor termina:
siempre el azar lo trae
a la luz de los días presentes.

Por eso quiero esconder los ojos
tras cristales oscuros
y desviar el haz de la linterna nocturna,
pues vuelvo a ver el turbante que usabas
la tarde del vermut en Plaza Navona,
el lanzallamas negro y los pajaritos.

María Moreno
Banco a la sombra.

10 abril, 2011

Empezando a saber




Eran éstas las cosas que llevaba conmigo en invierno a la ciudad; y no las decía, las encerraba orgulloso en mi corazón. Escuchaba a los compañeros hablar y pavonearse; yo callaba, no porque no me gustase oírles, sino más bien porque comprendía que las cosas realmente verdaderas no hay modo de contarlas. No sólo es menester que quien escucha las sepa, sino que hay que saberlas ya al conocerlas y, en suma, es imposible saberlas por otro. Yo mismo me preguntaba cuándo había empezado a saber, pero era como si me hubiesen preguntado cuándo había conocido a mi padre. La Sandiana un buen día se vino a vivir con nosotros, y sin embargo ni siquiera de ella recordaba que no estaba antes. En aquellos tiempos sólo sabía que nada empieza sino al día siguiente.


Cesare Pavese
Historia Secreta - Fiestas de Agosto

02 abril, 2011

Corazones pequeños



Caravaggio  -  Emaús

¿Cómo no hemos podido saber, durante tanto tiempo, nada de lo que era y, a pesar de todo, sentarnos a la mesa de todas las cosas y personas que íbamos encontrando a lo largo del camino? Corazones pequeños -los alimentamos con grandes ilusiones y al final del proceso caminamos igual que discípulos hacia Emaús, ciegos, al lado de amigos y amores que no reconocemos- fiándonos de un Dios que ya no sabe nada sobre sí mismo. Por eso conocemos la marcha de las cosas y luego recibimos el final de las mismas, pero siempre ausentes de su corazón. Somos aurora y, no obstante, epílogo- perenne descubrimiento tardío.

Alessandro Baricco

Emaús

31 marzo, 2011

Hannah y sus hermanas



Hannah and her sisters (Woody Allen, 1986)

Mickey
[hablándole a Holly]: Un día hace como un mes atrás, realmente toqué fondo. Simplemente sentí que no quería seguir viviendo en un universo sin Dios. Y bueno, resulta que tengo un rifle al cual cargué, lo creas o no, y lo apreté contra mi frente. Y recuerdo haber pensado: me voy a matar. Luego pensé ¿y si me equivoco? ¿Y si hay un Dios? Quiero decir, después de todo nadie lo sabe con seguridad. Luego pensé que no, ya sabes, quizás no es suficientemente bueno. Quiero certeza o nada. Y recuerdo muy claramente el reloj marcando las horas y yo estaba ahí sentado congelado con el arma contra mi cabeza debatiendo si disparar o no.

De pronto el arma se disparó. Había estado tan tenso que sin querer mi dedo apretó el gatillo. Pero como estaba transpirando tanto el arma se resbaló de mi frente y no me dio. 

Holly (Dianne Wiest) y Mickey (Woody Allen)

De repente los vecinos estaban golpeando a la puerta y, no sé, toda la escena era un pandemonio.  Corrí hasta la puerta, no sabía qué decir. Estaba avergonzado y confundido y mi mente andaba a toda velocidad. Sólo estaba seguro de algo: tenía que salir de la casa, tenía que salir al aire fresco y aclarar mi cabeza. Recuerdo muy claramente que anduve por las calles, caminé y caminé, no sabía qué pasaba por mi cabeza, todo me parecía tan violento e irreal. Vagué por un buen rato por Upper West Side, deben haber pasado horas. Me dolían los pies, me palpitaba la cabeza, y me tuve que sentar, entré en un cine. No sabía qué estaban dando ni nada, sólo necesitaba un momento para reunir mis pensamientos y ser lógico y poner al mundo en una perspectiva racional. Y subí al pullman, me senté, daban una película que había visto cientos de veces en mi vida desde que era niño, y siempre amé. Miraba a la gente en la pantalla y me empecé a enganchar con la película. Empecé a sentir, cómo pudiste pensar en matarte, quiero decir, ¿no es algo muy estúpido? Mirá a toda esa gente en la pantalla, son realmente graciosos, ¿y qué si es verdad lo peor? ¿Qué pasa si no hay Dios y si pasás por la vida una sola vez y eso es todo? Entonces, ¿no te gustaría ser parte de la experiencia? Qué diablos, no es tan tremendo. Y pensaba para mí, dios santo, debo dejar de arruinar mi vida buscando respuestas que nunca voy a obtener, y simplemente disfrutarla mientras dure. Y después, quién sabe, quizás haya algo, nadie lo sabe con certeza. Yo sé que quizás sea un hilo muy delgado al cual sujetar tu vida, pero eso es lo mejor que tenemos. Y entonces comencé a respaldarme y empecé a disfrutar.

Holly (Dianne Wiest)