Sin listas de cosas que hacer. El día providencia de sí mismo. La hora. No hay después. El después es esto. Todas las cosas bellas y armónicas que uno conserva en su corazón tienen una procedencia común en el dolor. El hecho de nacer en la aflicción y la ceniza. Bueno, susurró para el chico que dormía. Yo te tengo a ti.
Cormac McCarthy
La Carretera
No lists of things to be done. The day providential to itself. The hour. There is no later. This is later. All things of grace and beauty such that one holds them to one's heart have a common provenance in pain. Their birth in grief and ashes. So, he whispered to the sleeping boy. I have you.
Cormac McCarthy
The Road
29 abril, 2009
28 abril, 2009
Veo lo que no ven los demás
CANCIÓN DE AMOR
Oigo lo que no oyen los demás,
pies descalzos pisando terciopelo.
Suspiros bajo el sello de una carta,
el estremecimiento de las cuerdas, cuando no vibran.
A veces, huyendo de la gente,
veo lo que no ven los demás.
El amor, vestido con la risa
que se oculta en las pestañas, cubriendo los ojos.
Cuando aún tiene copos de nieve en los bucles,
veo florecer la rosa en el rosal.
Oí al amor partir
cuando unos labios por primera vez rozaron los míos.
Quién, sin embargo, detendrá mi esperanza:
ni siquiera el miedo al desengaño,
para que a tus rodillas no se ponga.
La más hermosa suele estar loca.
Jaroslav Seifert
25 abril, 2009
Salvar lo que se pueda
He cumplido todas mis obligaciones. Al menos he dado al César lo que es del César, sin reserva. He emprendido este viaje para descansar. Ahora ya no se trata de cuál es mi obligación, ya sólo queda salvar lo que se pueda.
Sandor Marai
La Extraña
24 abril, 2009
El caos de todas las vidas

Pensó entonces en el caos de todas las vidas, y en el arte refinado de las cosas que saben articularlo en una única figura, completa. Y comprendió qué es lo que nos conmueve de los libros, en la mirada de los niños y en los árboles solitarios, en medio del campo
Alessandro Baricco
Esta historia
22 abril, 2009
Desafíos
Hay libros arduos cuya lectura se parece a un martirio.
Conquistarlos, sin embargo, depara la felicidad de las victorias secretas.
Guillermo Martínez
21 abril, 2009
19 abril, 2009
Solos
Eramos yo y el mar.
Y el mar estaba solo y solo yo.
Uno de los dos faltaba.
Antonio Porchia
18 abril, 2009
Montajes
Como en la vida… si podés tener conciencia de que cada día desde que te despertás estás haciendo elecciones y tenés que elegir a cada momento dónde mirar, porque estás contínuamente creando tu montaje. En la vida vos sos el director de tu propio escenario. Pensar así da miedo, claro, pero hace bien. Lo que te hace mal es la interpretación previa de las cosas porque no terminás más que encontrándote con lo que pensabas. Claro que es una aventura, pero de eso se trata, de desafinar, de equivocarse… ser capaz de empezar de nuevo.
Alfredo Alcón
Revista Viva, Clarín, 15 octubre 2000
14 abril, 2009
Las tensiones del mundo
Arthur Rothstein - Dust is too much for this farmer's son in Cimarron County, Oklahoma. (1936) LC-DIG-fsa-8b38283 DLC
El grabado alquímico dice que un niño no se convertirá en adulto hasta que rompa su adicción a la armonía, elija aquello que le es más preciado y entre en gozosa participación a las tensiones del mundo.
Robert Bly
Iron John
11 abril, 2009
Preguntas peligrosas
Cuando preguntes qué es el amor puedes estar demasiado asustado para ver la respuesta…
Puede que tengas que echar abajo la casa que has construído o puede que no puedas volver al templo.
Krishnamurti
09 abril, 2009
De regreso

Fueron el destino histórico y el genio de Freud quienes trajeron a los hombres de regreso a la psique para recordarles que no deben perderse en el mundo de la acción. El nos enseñó que para curar la herida de la masculinidad es nesario recordar a nuestros padres y madres, y el drama familiar que se desarrolló en nuestra infancia. La psicología moderna, construída sobre las bases que echó Freud, le ha devuelto a los hombres su interioridad, su subjetividad, sus sentimientos y el permiso para prestar atención a la historia de sus vidas.
Sam Keen
Fuego en el vientre
07 abril, 2009
Un lugar en el mundo
Que se oculte al joven el papel que la sexualidad cumplirá en su vida no es el único reproche que puede dirigirse a la educación de hoy. Yerra, además, por no prepararlo para la agresión cuyo objeto está destinado a ser.
Sigmund Freud
El Malestar en la Cultura
Sigmund Freud
El Malestar en la Cultura
05 abril, 2009
Los maestros
Fragmento de Encuentro con un rebelde apacible, reportaje a Michel Onfray en el suplemento Clarín Cultura 9 de mayo de 1999:
Michel Onfray: El profesor de filosofía no me entusiasmó, pero el cuestionamiento filosófico fue una verdadera revelación. Pensé: Es mi mundo, es mi vida, debo seguir en eso, e hice la trayectoria que ya conocen... pero siguen gustándome los trenes y la biología.
Michel Zlotowski: Y los libros respondían a todas sus preguntas. ¿No le faltaron maestros?
Michel Onfray: Con mis padres, las cosas no habían funcionado demasiado bien. Me mandaron cuatro años al orfanato, tres años a un pensionado. Viví en un mundo en el que había que trabajar y el afecto no existía. No es así como se encuentran los maestros. Tampoco soy de los que aman a los maestros. Tuve varias posibilidades. Primero, conocí en el mercado de Argentan a dos señoras que vendían libros usados. Gracias a ellas leí durante el secundario a Nietzsche, Marx y Freud. Me gustó Nietzsche por malas razones, por su misoginia y su anticristianismo virulento. Me gustó Marx porque era una alternativa filosófica al capitalismo. Me gustó Freud porque respondía a las preguntas de mi pubertad. Necesitaba un maestro que me dejara lo suficientemente libre como para poder desprenderme de él y que ésa fuera mi manera de aceptar su saber.
04 abril, 2009
La broma
Hay algo absurdo por naturaleza en una emoción sincera, aunque por qué es así no alcanzo a imaginarlo, como no sea porque el hombre, habitante efímero de un planeta insignificante, con todo su dolor y todos sus afanes, es una broma en una mente eterna.
William Somerset Maugham
03 abril, 2009
Un ensayo único y precioso
Hoy se sabe menos que nunca lo que es eso, lo que es un hombre realmente vivo, y se lleva a morir bajo el fuego a millares de hombres, cada uno de los cuales es un ensayo único y precioso de la Naturaleza.
Herman Hesse
Demian
02 abril, 2009
La belleza
Sin duda la belleza ejerce una fascinación irresistible. Desde luego, en la medida en que uno crece, la demanda de belleza se vuelve más rica, más intensa, y se empieza a tener en claro que es algo más que una cara y un cuerpo. Que una mujer aparentemente bella puede dejar de serlo en segundos y otra que no cautiva con ningún rasgo físico puede adquirir de pronto una hermosura insospechada.
Sergio Renán
(Revista La Nación, 19 de mayo de 1996)
Sergio Renán
(Revista La Nación, 19 de mayo de 1996)
01 abril, 2009
El único

Si sobrevives, si persistes, canta,
sueña, emborráchate.
Es el tiempo del frío: ama,
Apresúrate. El viento de las horas
Barre las calles, los caminos.
Los árboles esperan: Tú no esperes.
Este es el tiempo de vivir, el único.
Jaime Sabines
31 marzo, 2009
Si es por amor...
Que esto es lo más difícil: cerrar por amor la mano abierta...
Friederich Nietzsche
Así habló Zaratustra
29 marzo, 2009
Nada puede venirme mejor

Cuando un ser humano me viene bien, nada puede venirme mejor. A ver, ¿qué conoces tú que sea mejor que ser amado? Cuando alguien quiere dinero, o poder, o prestigio... ¿acaso no apetece esas riquezas para poder comprar la mitad de lo que cuando uno es amado recibe gratis? Y ¿quién me puede amar de verdad sino otro ser como yo, que funcione igual que yo, que me quiera en tanto que humano... y a pesar de ello? Ningún bicho, por cariñoso que sea, puede darme tanto como otro ser humano, incluso aunque sea un ser humano algo antipático. Es muy cierto que a los hombres debo tratarlos con cuidado, por si acaso. Pero ese «cuidado» no puede consistir ante todo en recelo o malicia, sino en el miramiento que se tiene al manejar las cosas frágiles, las cosas más frágiles de todas... porque no son simples cosas. Ya que el vínculo de respeto y amistad con los otros humanos es lo más precioso del mundo para mí, que también lo soy, cuando me las vea con ellos debo tener principal interés en resguardarlo y hasta mimarlo, si me apuras un poco. Y ni siquiera a la hora de salvar el pellejo es aconsejable que olvide por completo esta prioridad.
Fernando Savater
Etica para Amador
28 marzo, 2009
Favores
Carlito: Favor gonna kill you faster than a bullet.
Carlito: Un favor te matará más rápido que una bala.
26 marzo, 2009
La gente
Cuando uno está haciendo un film nadie lo obliga a ir a ver los museos. Uno descubre en cambio la gente, que es lo más interesante.Marcello Mastroianni
19 marzo, 2009
Hacia adentro
Pues sólo existe una gran aventura y es hacia adentro, hacia uno mismo, y para esa ni el tiempo ni el espacio ni los actos, siquiera, importan.
Henry Miller
Trópico de Capricornio
Henry Miller
Trópico de Capricornio
12 marzo, 2009
Geométricamente hablando
Antes de su cautiverio, en una tertulia y ante señoras de una preciosidad increíble, un astrofísico irónico le había preguntado a Samuel cuál era su noción del planeta Tierra y de los terrícolas. El filósofo había respondido: "Este mundo es una bola, y nosotros unos boludos, geométricamente hablando."
Leopoldo Marechal
Megafón o La Guerra
Leopoldo Marechal
Megafón o La Guerra
04 marzo, 2009
Vacaciones en la Tierra
Martin: En realidad no me preocupa morir. Allá me van a preguntar: “contanos sobre tus vacaciones en la Tierra, ¿Cuál fue la mejor parte?” Y yo les voy a contestar: el mar, el sol, el cielo, las ciudades, hay cientos de cosas lindas. Pero en cuanto a aquel chico de la playa, manténganme al tanto sobre él... Acariciame acá.
Lucas le acaricia la mejilla en silencio.
Martin: Sólo acariciame suavemente. Una caricia puede ser algo tan hermoso…
27 febrero, 2009
Tiempos de histeria
"Llamativamente, en esta época de cibernética global, con nuevos dioses tecnológicos, virtuales pero también carnales, la histeria avanza con fuerza arrolladora -concluye la autora-. Ya nadie parece preocuparse, ni siquiera preguntarse demasiado, por la creciente ola de histéricos/as que sumerge al planeta en una vorágine de contradicciones, engaños, apariciones macchietescas , imágenes sexuadas hasta la exasperación, cuerpos enmascarados, disfrazados (desnudos o vestidos) que hablan y envían mensajes de seducción constante, ahora a través del espacio: televisión, chateos, mensajes telefónicos y voces inalámbricas. Un lenguaje que dice todo el tiempo: te muestro pero te oculto; te seduzco con la mirada, la boca, la voz; te ofrezco movimientos sensuales de un cuerpo que se aleja y se acerca, en un marco de luz y opacidad".
¿Quién no se lo temía? La libertad sexual que proclama la época no es más que puro histeriqueo. Llegó la hora, entonces de romper una lanza en favor de tantas damas esquivas. No es que sean histéricas. Son modernas.
Fragmento del artículo La Histeria ya no es lo que era, de Leonardo Tarifeño - ADN Cultura.
La cita corresponde al libro Historia universal de la histeria, de Malele Penchansky.
20 febrero, 2009
Una graciosa mentira
EN VOZ BAJA
En voz muy baja
para poder atravesar la fragilidad de tu sueño
te haré la revelación de las formas
te contaré la belleza
de lo que nunca se vive
las maravillas que nacen imprevistas de la intensidad
del ardor
te enseñaré a caminar con firmeza en la oscuridad
a iluminar la noche con los deseos
a investigar el secreto inmortal
las aventuras galantes alineadas por orden
cronológico
de la vigilia
las borrará el sueño que busca la mujer que todos
rechazan
la mujer que enciende su espíritu caída en las
maravillas del amor
Yo
despierto
predico la absurda técnica de la irresolución
inmóvil
en voz muy baja
te revelo
que el mundo es una graciosa mentira inventada por el
buen humor de los mártires.
Aldo Pellegrini
13 febrero, 2009
Una cuestión de vida o muerte
Durante cuarenta y ocho años yo también me he quedado en la superficie. Creía que con besos, amor y abrazos se podía conseguir algo. Pero no es así, no se puede… -Suspiró pesaroso-. ¿Habrá mucha gente que llegue hasta el punto al que he llegado yo? –se preguntó intranquilo-. Seguramente no; las personas se conforman con lo superficial, con los símbolos convencionales que pueden intercambiar con el otro sin correr peligro, con una pequeña muestra, y luego siguen sedientos toda la vida… Es cuestión de temperamento”, pensó, pero al momento se indignó. No, no se trataba en absoluto de temperamento, sino de una cuestión de vida o muerte; era simplemente la respuesta a la pregunta de si existía satisfacción, o sea, si tenía sentido sufrir.
Sandor Marai
La Extraña
10 febrero, 2009
Una imperfección sin límites
Lo único que dios necesita es llegar a ser dios, cada vez más.
Henry Miller
Trópico de Capricornio
Henry Miller
Trópico de Capricornio
M.C. Escher - Tres mundosSi condujera escuchando la interpretación perfecta de una música perfecta, tal vez acabaría cerrando los ojos y me entrarían ganas de morir sin volver a abrirlos. Pero al escuchar la sonata en re mayor, puedo percibir en ella las limitaciones de la vida humana. Puedo descubrir que cierto tipo de perfección sólo puede conseguirse a través de una imperfección sin límites.
Haruki Murakami
Kafka en la orilla
05 febrero, 2009
El sistema para salvarnos
Yo que no fui capaz de bajarme de este barco, para salvarme me bajé de mi vida. Escalón a escalón. Y cada escalón era un deseo. A cada nuevo paso, un deseo al que decía adiós.
No estoy loco, hermano. No estamos locos cuando hemos encontrado el sistema para salvarnos. Somos astutos como animales hambrientos. La locura no tiene nada que ver. Eso es el genio. Es la geometría. Perfección. Los deseos estaban destrozándome el alma. Podía vivirlos, pero no lo conseguí.
Así que entonces los conjuré.
Y uno a uno los fui dejando detrás de mí. Geometría. Un trabajo perfecto. A todas las mujeres del mundo las conjuré tocando una noche entera para una mujer. Al padre que nunca voy a ser lo conjuré contemplando morir a un niño, durante días, sentado a su lado, sin perderme nada de aquel terrible espectáculo hermosísimo, quería ser la última cosa que viera en este mundo, cuando se marchó, mirándome a los ojos, no fue él quien se marchó, fueron todos los hijos que nunca tendré. La tierra que era mi tierra, en algún rincón del mundo, la conjuré escuchando cantar a un hombre que venía del norte, y cuando lo escuchabas veías, veías el valle, las montañas que lo rodeaban, el río que descendía lentamente, la nieve de invierno, los lobos por la noche, cuando aquel hombre acabó de cantar, acabó mi tierra, para siempre, dondequiera que se encuentre. Los amigos que deseé los conjuré tocando contigo y para ti aquella noche, en la cara que ponías, en los ojos, los vi, a todos ellos, a mis queridos amigos, cuando te marchaste, se fueron contigo. Dije adiós a la maravilla cuando vi los descomunales icebergs del Mar del Norte desmoronarse derrotados por el calor, dije adiós al milagro cuando vi reír a los hombres que la guerra había destrozado, dije adiós a la rabia cuando vi llenar este barco de dinamita, dije adiós a la música, a mi música, el día que conseguí tocarla toda en una sola nota de un instante, y he dicho adiós a la alegría, conjurándola, cuando te he visto entrar aquí. No es locura, hermano. Geometría. Es un trabajo de cincel. He desmontado la infelicidad. He desenhebrado mi vida de mis deseos. Si pudieras recorrer mi camino, los encontrarías uno tras otro, conjurados, inmóviles, detenidos para siempre señalando la ruta de este extraño viaje que a nadie nunca conté, salvo a ti.
Alessandro Baricco
Novecento
04 febrero, 2009
Cruel
Con una explicación un poco frívola (como era él en el fondo), un poco cobarde (como descubro ahora que es), un poco cruel (como no sabía que podía ser).
Daniel Link
La ansiedad
02 febrero, 2009
Sería bonito
Zooey estaba en gran forma, soñador. El locutor les sacó el tema de los planes de viviendas, y la pequeña Burke dijo que detestaba las casas que parecen todas iguales, refiriéndose a la larga serie de construcciones idénticas de las "viviendas sociales". Zooey dijo que eran "bonitas". Dijo que sería muy bonito ir a casa y equivocarse. Comer con gente equivocada, dormir en cama equivocada y despedirse de todo el mundo por la mañana con un beso pensando que es la familia de uno. Dijo que le gustaría incluso que todo el mundo fuera idéntico. Dijo que así uno pensaría que todas las personas con que uno se encuentra son la esposa, el padre o la madre de uno, y la gente se pasaría el tiempo arrojándose los unos en brazos de los otros dondequiera que fuesen y que sería "muy bonito".
J.D.Salinger
Levantad, carpinteros, la viga del techo.
31 enero, 2009
Todo el mundo tiene algo que decir
Edmund Dulac - Pájaro de FuegoFragmento de una entrevista al ilustrador Carlos Nine en el suplemento ADN:
Laura Linares: ¿Por qué "más" que un ilustrador?
Carlos Nine: Yo creo que está quien se contenta con ponerse al servicio de un texto solamente, y hay quien, por debajo o al costado, y a veces en forma evidente, está mandando un mensaje estético para capturar la atención de la persona, más allá de la lectura de un texto ilustrado. Y ahí intervienen valores estéticos de otra naturaleza. Pero al margen de eso, con la imagen hay una cuestión que tiene que ver con la educación que recibimos. El primer lenguaje que tenemos es el dibujo, antes que la escritura. Después viene la información para aprender a escribir. Un nene chiquitito ¿qué hace? Dibuja. ...se es el primer lenguaje. Son las imágenes: la casita, el nene, papá, mamá, que le dan la forma de comunicarse fuera del cuerpo a través de una intermediación, que es la imagen. Pero al llegar a la escuela es cuando empieza el problema, porque, obviamente, hay que incorporar la escritura. Y, de alguna manera, te dicen que para acompañar tu crecimiento, como sistema madurativo, tenés que reemplazar una cosa por la otra. Hay una disuasión: ya dibujaste, ya tenés 6 años, basta con eso; ahora, a ver si te ponés un poco más complejo y pasás a una cosa más abstracta, y aprendés a leer y escribir; y si no lo hacés, viene la acusación de inmadurez. Pero si no te dejás disuadir, los que continuamos siendo inmaduros, como en mi caso, y pasamos los 6 años y los 11, y seguimos dibujando, lo hacemos porque tenemos la vocación. Es decir, no te convencieron.
Laura Linares: Con usted no lo intentaron...
Carlos Nine: No. En la época en que mi afición por el dibujo era casi una gracia infantil, mi viejo tomó la decisión, un día cualquiera, de quitar los zapatos de la vidriera de su negocio y exponer para el barrio mis dibujitos. Esa mañana de sábado, pasé casualmente por ahí y no podía creer lo que veía. Dos o tres vecinos ponderaban mi "obra" desde la vereda. Me puse colorado y seguí mi camino, pero ya era otra persona
Laura Linares: Tal vez no todos tienen algo que decir con el dibujo.
Carlos Nine: Todo el mundo tiene algo que decir, el asunto es con qué lenguaje.
Laura Linares: Una vez elegido el lenguaje, ¿el asunto es la técnica?
Carlos Nine: Esa es una búsqueda. La formación académica no tiene nada que ver con el talento, pero allí se obtiene una destreza en el manejo de las herramientas que permite ensayar opciones. Yo empecé con la acuarela, una de las técnicas que más amo, por un encuentro fortuito con un libro de Edmund Dulac, en la vidriera de una librería. Dulac fue un artista francés, emigrado a Londres, que a principios del siglo XX desarrolló una espectacular carrera de ilustrador. Llegué a mi casa en estado de alucinación, con el libro de Dulac bajo el brazo y una humilde caja de acuarelas chinas. Dediqué ocho meses a hacer mi primer acuarela. Todavía la conservo y es bastante horrible. Después pasé a los pasteles, la tinta, los relieves, volví al óleo, el dibujo animado, etcétera. Hay que probar, correr riesgos, entrar en crisis. No es malo entrar en crisis, lo malo es ser un burócrata de las imágenes, buscar refugio en una embajada estilística y quedarse allí a vivir. Creo que, periódicamente, con mucho sigilo para que uno mismo no se dé cuenta, hay que conspirar y derrocarse; tomar el poder desde dentro de uno mismo, hacer una revolución y arrancar de nuevo. Ya tendremos tiempo después de descansar, por los siglos de los siglos.
30 enero, 2009
Una especie de tenso respeto
Nada hay más extraño ni más delicado que la relación entre personas que sólo se conocen de vista, que se encuentran y se observan cada día, a todas horas, y, no obstante, se ven obligadas, ya sea por convencionalismo social o por capricho propio, a fingir una indiferente extrañeza y a no intercambiar saludo ni palabra alguna. Entre ellas va surgiendo una curiosidad sobreexcitada e inquieta, la histeria resultante de una necesidad de conocimiento y comunicación insatisfecha y anormalmente reprimida, y, sobre todo, una especie de tenso respeto. Pues el hombre ama y respeta al hombre mientras no se halle en condiciones de juzgarlo, y el deseo vehemente es el resultado de un conocimiento imperfecto.
Thomas Mann
La Muerte en Venecia
Thomas Mann
La Muerte en Venecia
28 enero, 2009
Demasiados monstruos en el horizonte
Marco Viglino : ¿Qué piensa de los jóvenes de hoy en día?
Primo Levi: La diferencia fundamental entre nuestra juventud y la actual está en la esperanza de un futuro mejor, que nosotros teníamos de un modo clamoroso y que nos sostenía en los peores momentos, incluso en los campos. Había una meta y era reconstruir un mundo nuevo con derechos iguales para todos, donde se aboliera la violencia, queríamos reconstruir Italia para llevarla a un nivel europeo. En cambio, los jóvenes de hoy me parece que tienen muchas menos esperanzas. En general veo que tienden a fines inmediatos y, tal vez, sea muy apropiado en cuanto a que no distinguen otro futuro. Me parece paradójico que haya sido más fácil nuestra juventud, porque hoy hay demasiados monstruos en el horizonte. Está el problema de la violencia, el problema energético, de la contaminación, el mundo está dividido en bloques: hay una total incapacidad de prever lo que vendrá y nadie osa hacer previsiones sensatas de acá a dos años, además siempre persiste el problema atómico. Encuentro pocos jóvenes que piensen en hacer o estudiar de alguna manera precisamente para su futuro. Es la pérdida de los valores, por lo que parece necesario gozar y quemar todo rápidamente.
Fragmento de una entrevista hasta ahora inédita publicada en Ñ.
27 enero, 2009
Sin métodos
“Ya he vivido muchas cosas –pensó satisfecho-. Casi toda la vida. En realidad apenas falta algo…” Con leve satisfacción pensó que tenía el trabajo hecho, había cumplido prácticamente con todas sus obligaciones, había vivido como lo exigían la sociedad y las circunstancias, sólo después había seguido una vida distinta, se había orientado con los instrumentos del cuerpo, y ya no le quedaba nada más por hacer que buscar la respuesta a la pregunta de por qué había sufrido siempre de una forma tan vergonzosa, qué finalidad podía tener la Idea respecto al ser humano al infligirle tormentos tan humillantes y sin fin, más en general, por qué no logra uno encontrar la satisfacción. Aún le faltaba dar con la respuesta a esta pregunta. Consideraba degradante haber sucumbido de una forma tan ridícula, y en adelante tendría que vagar por el mundo en busca de la respuesta en otras mujeres, perseguir respuestas parciales en los libros, preguntar a otros hombres. “De poco me han servido los métodos”, pensó con malhumor.
Sandor Marai
La Extraña
25 enero, 2009
El mapa del mundo
En eso era un genio. Nada que objetar. Sabía escuchar. Y sabía leer. No los libros, eso lo sabe hacer cualquiera, sabía leer a la gente. Los signos que la gente lleva encima: lugares, ruidos, olores, su tierra, su historia… Toda escrita encima. Leía y, con infinita atención, catalogaba, clasificaba, ordenaba… Cada día añadía un pequeño retazo a aquel inmenso mapa que estaba dibujándose en la cabeza, inmenso, el mapa del mundo, del mundo entero, de una punta a la otra, cuidades enormes y esquinas de bar, largos ríos, charcos, aviones, leones, un mapa fantástico. Después viajaba por su superficie de maravilla, mientras sus dedos se deslizaban por las teclas, acariciando las curvas de un ragtime.
Alessandro Baricco
Novecento
Alessandro Baricco
Novecento
24 enero, 2009
Estoy demasiado cerca
Estoy demasiado cerca para que él sueñe conmigo.
No vuelo sobre él, de él no huyo
entre las raíces arbóreas. Estoy demasiado cerca.
No es mi voz el canto del pez en la red.
Ni de mi dedo rueda el anillo.
Estoy demasiado cerca. La gran casa arde
sin mí gritando socorro. Demasiado cerca
para que taña la campana en mi cabello.
Estoy demasiado cerca para que pueda entrar como un huésped
que abriera las paredes a su paso.
Ya jamás volveré a morir tan levemente,
tan fuera del cuerpo, tan inconsciente,
como antaño en su sueño. Estoy demasiado cerca,
demasiado cerca. Oigo el silbido
y veo la escama reluciente de esta palabra,
petrificada en abrazo. Él duerme,
en este momento, más al alcance de la cajera de un circo
ambulante con un solo león, vista una vez en la vida,
que de mí que estoy a su lado.
Ahora, para ella crece en él el valle
de hojas rojas cerrado por una montaña nevada
en el aire azul. Estoy demasiado cerca,
para caer del cielo. Mi grito
sólo podría despertarle. Pobre,
limitada a mi propia figura,
mas he sido abedul, he sido lagarto,
y salía de tiempos y damascos
mudando los colores de mi piel. Y tenía
el don de desaparecer de sus ojos asombrados,
lo cual es la riqueza de las riquezas. Estoy demasiado cerca,
demasiado cerca para que él sueñe conmigo.
Saco mi brazo que está debajo de su cabeza dormida,
Mi brazo dormido, lleno de agujas imaginarias.
En la punta de cada una de ellas, para su recuento,
Se han sentado ángeles caídos.
Wislawa Szymborska
22 enero, 2009
Algo demasiado perfecto
Tamura, la vida, hasta ahora, me ha desgastado mucho. Mi propio cuerpo está agotado. Cuando tenía que haber dejado de vivir, no pude hacerlo. No fui capaz de renunciar a la vida pese a saber que vivir no tenía ningún sentido. En consecuencia, he estado haciendo una cosa absurda tras otra durante toda mi vida, únicamente para ir pasando los días. Y, de este modo, me he herido a mí, e, hiriéndome a mí, he herido a los demás. Y ahora estoy recibiendo el castigo. Llámalo maldición, si quieres. Hubo una época en que alcancé algo demasiado perfecto. Y luego no me quedó otra cosa más que despreciarme a mí misma. Esa es mi maldición. Una maldición de la que no podré escapar mientras viva. Por eso no le temo a la muerte. Y, si esto responde a tu pregunta, sé más o menos cuándo llegará.
Haruki Murakami
Kafka en la orilla
21 enero, 2009
Gravedad
Su gravedad en las fiestas de cumpleaños, en las reuniones improvisadas, no era de aguafiestas —o casi nunca lo era— como tampoco la mueca con que respondía cuando lo invitaban a una Primera Comunión o a un Bar Mizvah. Y no creo que sea sólo la opinión bien predispuesta de un hermano. Gente que no lo conocía, o que lo conocía apenas, o sólo como Estrella Infantil de la Radio en actividad o retirada, quedaba a veces desconcertada por alguna expresión —o ninguna— de su cara, pero sólo un instante, creo. Y aun en esos casos, las víctimas sentían algo agradablemente próximo a la curiosidad, nunca, que yo recuerde, rencor personal o encrespamiento. Por alguna razón —la menos compleja, seguramente— su expresión era de ingenuidad. Cuando llegó a hombre (y aquí sí, supongo habla el hermano bien predispuesto), la suya era quizá la única cara de adulto absolutamente franca en toda la zona del Gran Nueva York. Las únicas ocasiones en que recuerdo haberle visto algo simulado, artificial en la cara, era cuando divertía deliberadamente a algún familiar de la casa. Pero eso no ocurría todos los días.
J.D.Salinger
Seymour: Una introducción
26 diciembre, 2008
Los olvidos insepultos
John Atkinson Grimshaw - Liverpool desde WappingCon mi soledad a solas
Amorosamente mi soledad desnuda
me cubre
como sábana de tierna sombra tibia.
Confundidos somos el orbe
donde la palabra impronunciada
construye el diálogo
que el pensamiento escucha.
Su compañía es el regazo
de un amor a oscuras
que, sobre mi piel esperanzada,
inventa la resurrección de los recuerdos.
Junto a sus ojos abro mi conciencia
y leemos los biográficos pasos
que caminan hacia atrás de nuestra historia:
fuegos fatuos, diseños, rostros, ecos,
en inquemante desfile momentáneo
que brota de los olvidos insepultos.
Estoy solo,
con mi soledad a solas,
amoldado a ella
como el vino a los muros de la copa,
y viviendo la íntima galaxia
parpadeante,
de una conversación en las tinieblas.
Elías Nandino
25 diciembre, 2008
Esperando
¿Por qué siempre estás triste?, le pregunté.
No estoy triste.
Sí que lo estás.
No se trata de eso, me dijo. Me dijo que en su opinión la gente vive años y años, pero que en realidad es sólo en una pequeña parte de esos años cuando vive de verdad, y esto es en los años en que consigue hacer aquello para lo que nació. Entonces, en ese momento, es feliz, el resto del tiempo es tiempo que se pasa esperando o recordando. Cuando esperas o recuerdas, me dijo, no estás ni triste ni feliz. Pareces triste, pero se trata únicamente de que estás esperando o recordando. No está triste la gente que espera, ni tampoco la que recuerda. Simplemente, está lejos.
Yo estoy esperando, me dijo
Alessandro Baricco
Esta Historia
22 diciembre, 2008
Como algo sólido
La León (Santiago Otheguy, 2008)después la blanca cortina descendió otra vez, suavemente, como si se deslizara por ranuras engrasadas. Ordené que se arrojara de nuevo la cadena que habíamos comenzado a halar. Y antes de que hubiera acabado de descender, rechinando sordamente, un aullido, un aullido terrible como de infinita desolación, se elevó lentamente en el aire opaco. Cesó poco después. Un clamor lastimero, modulado con una discordancia salvaje, llenó nuestros oídos. Lo inesperado de aquel grito hizo que el cabello se me erizara debajo de la gorra. No sé qué impresión les causó a los demás: a mí me pareció como si la bruma misma hubiera gritado; tan repentinamente y al parecer desde todas partes se había elevado a la vez aquel grito tumultuoso y luctuoso. Culminó con el estallido acelerado de un chillido exorbitante, casi intolerable, que al cesar nos dejó helados en una variedad de actitudes estúpidas, tratando obstinadamente de escuchar el silencio excesivo, casi espantoso, que siguió.
Joseph Conrad
El corazón de las tinieblas
19 diciembre, 2008
Empecemos de nuevo
Nada es lo mismo
La lágrima fue dicha...
Olvidemos
el llanto
y empecemos de nuevo,
con paciencia,
observando a las cosas
hasta hallar la menuda diferencia
que las separa
de su entidad de ayer
y que define
el transcurso del tiempo y su eficacia.
¿A qué llorar por el caído
fruto,
por el fracaso
de ese deseo hondo,
compacto como un grano de simiente?
No es bueno repetir lo que está dicho.
Después de haber hablado,
de haber vertido lágrimas,
silencio y sonreíd:
Nada es lo mismo.
Habrá palabras nuevas para la nueva historia
y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.
Ángel González
La lágrima fue dicha...
Olvidemos
el llanto
y empecemos de nuevo,
con paciencia,
observando a las cosas
hasta hallar la menuda diferencia
que las separa
de su entidad de ayer
y que define
el transcurso del tiempo y su eficacia.
¿A qué llorar por el caído
fruto,
por el fracaso
de ese deseo hondo,
compacto como un grano de simiente?
No es bueno repetir lo que está dicho.
Después de haber hablado,
de haber vertido lágrimas,
silencio y sonreíd:
Nada es lo mismo.
Habrá palabras nuevas para la nueva historia
y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.
Ángel González
14 diciembre, 2008
La forma más perfecta de la palabra
Misión de la Literatura
Todo resuena, apenas se rompe el equilibrio de las cosas. Los árboles y las yerbas son silenciosas; el viento las agita y resuenan. El agua está callada: el aire la mueve, y resuena; las olas mugen: algo las oprime; la cascada se precipita: le falta suelo; el lago hierve: algo lo calienta. Son mudos los metales y las piedras, pero si algo los golpea, resuenan. Así el hombre. Si habla, es que no puede contenerse; si se emociona, canta; si sufre, se lamenta. Todo lo que sale de su boca en forma de sonido se debe a una ruptura de su equilibrio.
La música nos sirve para desplegar los sentimientos comprimidos en nuestro fuero interno. Escogemos los materiales que más fácilmente resuenen y con ellos fabricamos instrumentos sonoros: metal y piedra, bambú y seda, calabazas y arcilla, piel y madera.
El cielo no procede de otro modo. También él escoge aquello que más facilmente resuena: los pájaros en la primavera; el trueno en verano; los insectos en otoño; el viento en invierno. Una tras otra, las cuatro estaciones se persiguen en una cacería que no tiene fin. Y su continuo transcurrir, ¿no es también una prueba de que el equilibrio cósmico se ha roto?
Lo mismo sucede entre los hombres; el más perfecto de los sonidos humanos es la palabra; la literatura, a su vez, es la forma más perfecta de la palabra. Y así, cuando el equilibrio se rompe, el cielo escoge entre los hombres a aquellos que son más sensibles, y los hace resonar.
Han Yu
(título y versión de Octavio Paz)
Todo resuena, apenas se rompe el equilibrio de las cosas. Los árboles y las yerbas son silenciosas; el viento las agita y resuenan. El agua está callada: el aire la mueve, y resuena; las olas mugen: algo las oprime; la cascada se precipita: le falta suelo; el lago hierve: algo lo calienta. Son mudos los metales y las piedras, pero si algo los golpea, resuenan. Así el hombre. Si habla, es que no puede contenerse; si se emociona, canta; si sufre, se lamenta. Todo lo que sale de su boca en forma de sonido se debe a una ruptura de su equilibrio.
La música nos sirve para desplegar los sentimientos comprimidos en nuestro fuero interno. Escogemos los materiales que más fácilmente resuenen y con ellos fabricamos instrumentos sonoros: metal y piedra, bambú y seda, calabazas y arcilla, piel y madera.
El cielo no procede de otro modo. También él escoge aquello que más facilmente resuena: los pájaros en la primavera; el trueno en verano; los insectos en otoño; el viento en invierno. Una tras otra, las cuatro estaciones se persiguen en una cacería que no tiene fin. Y su continuo transcurrir, ¿no es también una prueba de que el equilibrio cósmico se ha roto?
Lo mismo sucede entre los hombres; el más perfecto de los sonidos humanos es la palabra; la literatura, a su vez, es la forma más perfecta de la palabra. Y así, cuando el equilibrio se rompe, el cielo escoge entre los hombres a aquellos que son más sensibles, y los hace resonar.
Han Yu
(título y versión de Octavio Paz)
11 diciembre, 2008
La creación de otra belleza
Frank Hurley - soldado australiano de la caballería liviana
recolectando anémonas cerca de Belah, Palestina. (1918)
Datos de la foto
recolectando anémonas cerca de Belah, Palestina. (1918)
Datos de la foto
-La profundidad, escribes, es a menudo fundamentalista. Ha conducido, en nombre de valores fuertes, a la guerra y a la destrucción. No creo sin embargo que la muchedumbre bárbara, inocente, pacifista de los consumidores de videogames sea idónea para exorcizar la violencia; la veo en todo caso desarmada e ingenua y, por lo tanto, fácil presa de las persuasiones colectivas que llevan a la guerra. En tu extraordinaria Apostilla a Homero, Iliada dices -y concuerdo plenamente- que la guerra no se derrota con el abstracto pacifismo, sino con la creación de otra belleza, desligada de aquélla, por más alta que sea, siempre atroz del pasado, como en la Ilíada. No veo, sin embargo, en los consumidores de Matrix a estos constructores de paz...
06 diciembre, 2008
Una pregunta que asoma
El hecho es que uno construye para sí grandes historias, y puede seguir creyéndolas durante años, no importa que sean locas e inverosímiles; se las lleva encima y punto. Se puede incluso ser feliz, por cosas de esta naturaleza. Feliz.
Y esto podría no terminar nunca. Luego, un día ocurre que algo se rompe en el corazón de ese gran artefacto fantástico, tac, sin ninguna razón, se rompe de improviso y tú permaneces allí, sin entender por qué razón toda aquella historia fabulosa ya no la tienes encima, sino delante de ti, como si fuera la locura de otro, y ese otro eres tú. Tac. A veces basta una insignificancia. Aunque sea sólo una pregunta que asoma. Eso es suficiente.
Alessandro Baricco
Océano Mar
Uno si costruisce grandi storie, questo e' il fatto, e puo' andare avanti anni a crederci, non importa quanto pazze sono, e inverosimili, se le porta addosso, e basta.
Si e' anche felici di cose del genere. Felici. E potrebbe non finire mai. Poi, un giorno, succede che si rompe qualcosa, nel cuore del gran marchingegno fantastico, tac, senza nessuna ragione, si rompe d'improvviso e tu rimani li', senza capire come mai tutta quella favolosa storia non ce l'hai piu' addosso, ma davanti, come fosse la follia di un altro, e quell'altro sei tu. Alle volte basta un niente. Anche solo una domanda che affiora. Basta quello.
Alessandro Baricco
Oceano Mare
Y esto podría no terminar nunca. Luego, un día ocurre que algo se rompe en el corazón de ese gran artefacto fantástico, tac, sin ninguna razón, se rompe de improviso y tú permaneces allí, sin entender por qué razón toda aquella historia fabulosa ya no la tienes encima, sino delante de ti, como si fuera la locura de otro, y ese otro eres tú. Tac. A veces basta una insignificancia. Aunque sea sólo una pregunta que asoma. Eso es suficiente.
Alessandro Baricco
Océano Mar
Carel Weight - Garden at Spencer Road
Uno si costruisce grandi storie, questo e' il fatto, e puo' andare avanti anni a crederci, non importa quanto pazze sono, e inverosimili, se le porta addosso, e basta.
Si e' anche felici di cose del genere. Felici. E potrebbe non finire mai. Poi, un giorno, succede che si rompe qualcosa, nel cuore del gran marchingegno fantastico, tac, senza nessuna ragione, si rompe d'improvviso e tu rimani li', senza capire come mai tutta quella favolosa storia non ce l'hai piu' addosso, ma davanti, come fosse la follia di un altro, e quell'altro sei tu. Alle volte basta un niente. Anche solo una domanda che affiora. Basta quello.
Alessandro Baricco
Oceano Mare
30 noviembre, 2008
Una modesta y pura llama
El hechizo de la juventud envolvía aquellos harapos de colores, su miseria, su soledad, la desolación esencial de sus fútiles andanzas. Durante meses, durante años, su vida no había valido lo que uno puede adquirir en un día, y allí estaba, galante, despreocupadamente vivo, indestructible según las apariencias, sólo en virtud de su juventud y de su irreflexiva audacia. Me sentí seducido por algo parecido a la admiración y la envidia. La aventura lo estimulaba, emanaba un aire de aventura. Con toda seguridad no deseaba otra cosa que la selva y el espacio para respirar y para transitar. Necesitaba existir, y moverse hacia adelante, hacia los mayores riesgos posibles, y con los más mínimos elementos. Si el espíritu absolutamente puro, sin cálculo, ideal de la aventura, había tomado posesión alguna vez de un ser humano, era de aquel joven remendado. Casi sentí envidia por la posesión de aquella modesta y pura llama. Parecía haber consumido todo pensamiento de sí y tan completamente que, incluso cuando hablaba, uno olvidaba que era él (el hombre que se tenía frente a los ojos) quien había vivido todas aquellas experiencias. Sin embargo, no envidié su devoción por Kurtz. Él no había meditado sobre ella. Le había llegado y la aceptó con una especie de vehemente fatalismo. Debo decir que me parecía la cosa más peligrosa de todas las que le habían ocurrido.
Joseph Conrad
El corazón de las tinieblas
23 noviembre, 2008
Rompecabezas
Arik Brauer - Das Tier will nich
En la vida nada llega a tiempo, la vida nunca te da nada cuando lo necesitas. Durante largos años nos duele ese caos, esa demora. Pensamos que está jugando con nosotros. Sin embargo, un día nos damos cuenta de que todo ha ocurrido determinado por un orden perfecto, encajado en un sistema maravilloso...
Sandor Marai
La Herencia de Eszter
18 noviembre, 2008
I giovani
foto: ahlime
…yo siempre siento a la mañana que lo mejor que me puede ocurrir es lo que todavía no me ocurrió, y debe de ser por eso que me conecto muy bien con los jóvenes en las lecturas que hago. Me gusta escribir para los que vienen. ¿Viste la onda de desprecio a los jóvenes? Me repele profundamente. Hay una encuesta que indica que los jóvenes creen cada vez menos en la democracia en América latina, salvo en la Argentina, Uruguay y Costa Rica. Es muy fácil satanizarlos y decir que son unos cabezas huecas a los que todo les importa un carajo, incluida la política. ¿Y qué les ofrece la política? Es un ejercicio profesional de mentirosos, de acróbatas de circo, de lo que Luis Alberto de Herrera, un caudillo del Partido Nacional [Blanco] y un viejo muy pintoresco, llamaba "los redondos". [Lo imita con voz gangosa.] "No, ése no porque es redondo." Redondos eran los que de tanto darse vuelta habían quedado redondos. Y la política está llena de redondos. ¿En quién van a creer los muchachos si lo que se promete nunca coincide con lo que se hace y si se practica el doble discurso continuo? No creen porque les mienten, y los que les mienten después se enojan porque no les creen. El descrédito de la política nació de una realidad bastante deprimente. Los chicos se encuentran con un mundo donde no rige el sistema de valores que nos formó a nosotros y que no despreciaba a los perdedores y creía que la pobreza era fruto de la injusticia. Ahora, el perdedor y el fracasado son dignos del desprecio colectivo, falta que los escupan. Hoy es obligatorio el éxito y los chicos sienten esa presión exitista de que tienen que ganar. Aquella visión del mundo, común a mi generación, a la tuya, no demonizaba a los pobres, pero ahora resulta que son ineficientes y merecen su destino porque la ineficiencia tiene que ser castigada. Los jóvenes se asoman a un mundo implacable donde cada uno que está en la escalera empuja con el pie al otro para que se caiga. Es un mundo del desvínculo donde nadie se encuentra con nadie. A los jóvenes los acusan de vivir romances con las maquinitas. Será porque con la gente es complicado.
Eduardo Galeano
Fragmento del reportaje de Jorge Urien Berri en ADN
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