27 julio, 2006

Una chispa

Las lámparas iluminan el camino
Don Hong-Oai (1996)

La Edad Del Cielo


No somos más
que una gota de luz,
una estrella fugaz,
una chispa, tan sólo,
en la edad del cielo.

No somos lo
que quisiéramos ser,
solo un breve latir
en un silencio antiguo
con la edad del cielo.

Calma,
todo está en calma,
deja que el beso dure,
deja que el tiempo cure,
deja que el alma
tenga la misma edad
que la edad del cielo.

No somos más
que un puñado de mar,
una broma de Dios,
un capricho del Sol
del jardín del cielo.

No damos pie
entre tanto tic tac,
entre tanto Big Bang,
sólo un grano de sal
en el mar del cielo.

Jorge Drexler

23 julio, 2006

Pequeños detalles (2)


Profesor Levy: A lo largo de toda nuestra vida hemos de enfrentarnos a decisiones angustiosas, elecciones morales. Algunas son de la mayor importancia. La mayoría de estas elecciones se centran en cuestiones menores. Pero todos nosotros nos definimos a través de nuestras elecciones.
Somos, de hecho, la suma total de nuestras elecciones. Pero los acontecimientos se producen de una forma tan imprevisible, tan injusta. La felicidad humana no parece estar incluida en los designios de la creación. Sólo nosotros, con nuestra capacidad de amar, podemos dar sentido al universo indiferente. Con todo, la mayoría de seres humanos parecen tener la facultad de seguir buscando, y hasta de encontrar la alegría en cosas simples, como la familia, el trabajo y la esperanza de que las generaciones futuras comprenderán mejor.

Woody Allen

20 julio, 2006

Destino

Mar del Sur - Abril 1993


Alguien que se empeña de esa manera en dar otra oportunidad al destino, se merece un buen regalo.

Julio Medem
(en relación a un personaje de su film “Lucía y el Sexo”)

15 julio, 2006

Preguntas


Field of dreams - Steve Walker


Usted es tan joven, esta tan lejos de toda iniciación, que quisiera pedirle, lo mejor que sé, querido señor, que tenga paciencia con lo que no está aún resuelto en su corazón y que intente amar las preguntas por sí mismas, como habitaciones cerradas o libros escritos en una lengua muy extraña. No busque ahora las respuestas: no le pueden ser dadas, porque no podría vivirlas. Y se trata de vivirlo todo. Viva ahora las preguntas. Quizá después, poco a poco, un día lejano, sin advertirlo, se adentrará en la respuesta. Quizá lleve usted en sí mismo la posibilidad de formar y crear como una manera de vivir especialmente feliz y auténtica. Prepárese para ella, pero acepte todo lo que venga con absoluta confianza. Y siempre que algo surja de su propia voluntad, de alguna honda necesidad, acéptelo como tal y no lo odie.

Rainer Maria Rilke
Cartas a Un Joven Poeta

14 julio, 2006

Noche


Ilustración de Jim Robb

Noche le dicen los hombres,
Tiempo de Neblina, los dioses,
Hora Embozada, los poderes,
Tiempo Sin Dolor, los gigantes,
Alegría de Dormir, la llaman los Elfos.
Y los enanos, Tejedora de Sueños.

Alvinnsmál

12 julio, 2006

El Camino


Puente - Cristina Yoder


Hay una cosa que lo contiene todo, que nació antes de la
existencia del Cielo y la Tierra. ¡Qué silencio! ¡Qué soledad!
Es único y no cambia. Gira sin peligro para sí mismo y es la
madre del Universo. No conozco su nombre y por lo tanto
lo llamo el Camino.


Lao Tse

10 julio, 2006

Webeando (1)


Qian li zou dan qi , Zhang Yimou (2005) Trailer del film


Hasta hoy


Muy bien. He aquí lo que he visto hasta hoy: Cuerpos convertidos en bastiones de "lo-mío-que-jamás-será-lo-tuyo-ni-lo-nuestro".
Miedo incontrolable. Miedo ciego... a abrir la puerta y dejarnos ver, unos a otros, que estamos desnudos.
Procesiones incontables corriendo atrás del amor ideal, un fantasma que siempre se disuelve, siempre, al dar la vuelta a la esquina.
Inventos infructuosos, de cualquier tenor y alcance, para convencernos de que la felicidad pueda ser alguna otra cosa que entregarse a los demás.
Reglas, dictámenes, teorías y credos inútiles (porque no le dan cabida al alma, bendita en su repulsión a los encierros; porque son el Olimpo de los necios que creen llegar a alguna parte enviando al amor al destierro por ser indefinible).
Multitudes de hipócritas apedreando a los que muestran sus manos vacías.
Pesimistas sin ningún motivo.
Optimistas sin ningún motivo.
Lo-que-sea-istas subidos al carro de turno.
La desconfianza. Alimentada de saber que el otro esconde en sí los mismos monstruos.
El odio. Nacido de no reconocer los monstruos en nosotros mismos.
La máquina de forjar hombres a imagen y semejanza de un dios perverso, vengativo e ignorante.
Separación, separación por todas partes: esto no es aquello, no es lo otro, ni lo de más allá (y el doloroso precio de la soledad).
Los muertos echando tierra estéril sobre la divina semilla de la infancia en las escuelas.
La mirada impotente y mezquina de los padres que se proclaman dueños de los Hijos de la Vida, (¡la Vida!, ¡que jamás espera nada de nadie!).
Los que quieren que todo quede como está, saqueando con gritos, balas de vergüenza, los dones de la juventud.
¡Un océano tan vasto como el dolor cuando todo podría ser tan distinto!

He visto también, los que no ceden: buscando a tientas; aferrándose (o soltándose) al centro de las mareas cambiantes, dejando un tenue rastro del perfume inconfundible en los vientos furiosos. Librando cada día la batalla más difícil, la única noble, la de adentro. Borrando con su propia sangre los dictados negros (propios y ajenos). Equivocándose. Equivocándose y volviendo a empezar. Dudando de su fuerza, pero ofreciendo el pecho, sabiendo que está todo por hacer, y que tendría que ser hecho cada vez por cada uno. Templando su coraje en la negrura más espesa de la noche.

Fuente: Rama

09 julio, 2006

Esta Ternura




Esta ternura y estas manos libres,
¿a quién darlas bajo el viento? Tanto arroz
para la zorra, y en medio del llamado
la ansiedad de esa puerta abierta para nadie.
Hicimos pan tan blanco
para bocas ya muertas que aceptaban
solamente una luna de colmillo, el té
frío de la vela al alba.
Tocamos instrumentos para la ciega cólera
de sombras y sombreros olvidados. Nos quedamos
con los presentes ordenados en una mesa inútil,
y fue preciso beber la sidra caliente
en la vergüenza de la medianoche.
Entonces, ¿nadie quiere esto,
nadie?

Julio Cortázar

06 julio, 2006

Tang



Mientras bebo, solo, a la luz de la luna
Un vaso de vino entre las flores:
bebo solo, sin amigo que me acompañe.
Levanto el vaso e invito a la luna:
con ella y con mi sombra seremos tres.
Pero la luna no acostumbra beber vino,
y mi perezosa sombra sólo sabe seguirme.
Festejemos, con mi amiga luna y mi sombra esclava,
mientras aún es primavera.
En las canciones que entono vibran rayos lunares;
en la danza que ensayo mi sombra se aferra y deshace.
Los tres juntos, antes de beber, holgábamos;
ahora, ebrios, cada cual va por su lado.
¡Regocijémonos muchas horas todavía,
en nuestro extraño festín inanimado,
para encontrarnos al fin en el Río de las Nubes!


Li Po

03 julio, 2006

Lugares



Los aficionados al horror suelen buscar los sitios llenos de misterio pero lejanos, como las catacumbas de Ptolomeo o los magníficos mausoleos de tantas partes. Preferentemente a la luz de la luna, se entregan a trepar a las ruinosas torres de los castillos del Rhin o a transitar tambaleantes entre las lóbregas escaleras repletas de telarañas que aún subsisten entre los restos de algunas ciudades asiáticas. Sus templos son los bosques encantados o las montañas inaccesibles y sus reliquias están dadas por los horribles monolitos que se levantan en islas despobladas. Sin embargo, para el verdadero sensual del horror, aquél que ante un estremecimiento nuevo puede llegar a sentir justificada toda una existencia, las viejas y solitarias granjas de Nueva Inglaterra son particularmente atractivas, puesto que es allí donde se produce la combinación precisa de elementos tales como la fantasía, la soledad, lo ignorado y la presencia de fuerzas sombrías que en conjunto pueden producir altas cumbres de lo tenebroso.
Los paisajes más interesantes, en este sentido, son necesariamente aquellos que se encuentran a gran distancia de los caminos más transitados, donde se levantan pequeñas casas sin pintar, casi siempre recubiertas de hiedra y ocultas bajo alguna ladera agreste o algún peñasco gigantesco. Han estado allí a veces por más de doscientos años viendo sucesivas generaciones de árboles inmensos o de viboreantes enredaderas. Actualmente ha triunfado la vegetación, que casi las ha devorado amortajándolas con su verdosa sombra; sin embargo, sobreviven pequeñas ventanas, por lo general de guillotina, como si fueran ojos que parpadean agobiados por la imposibilidad de expresar todo lo que saben. En esas casas han vivido decenas de gentes de las más diversas layas y de las más variadas procedencias. Fanatizados en oscuras creencias que los obligaron a apartarse de sus congéneres, ellos y sus descendientes buscaron en esos páramos cierta libertad para entregarse a sus raras actividades. Los hijos encontraron ciertamente las facilidades que buscaban y se desarrollaron al margen de cualquiera de las compunciones que les habría impuesto la sociedad, pero en cambio debieron soportar un lamentable servilismo impuesto por el siniestro culto que se había posesionado de su imaginación. Marginados completamente de los avances de la civilización, toda la tecnología de estos curiosos puritanos provenía de desarrollos autóctonos. El aislamiento, su patológica autorrepresión y la implacable lucha contra un medio inhóspito, dibujaron rasgos sombríos sobre los ya de por sí oscuros trazos de su ancestral ascendencia septentrional. Esencialmente prácticos y necesariamente austeros, éstos no eran hombres que se solazaran en el pecado. Expuestos al error, como cualquier mortal, su peculiar código moral los obligaba a encubrirlo y así llegó el momento en que fueron completamente incapaces de identificar lo que encubrían. Sólo las deshabitadas casas, insomnes y majestuosas, en apartadas y frondosas regiones, albergan lo que desde tiempos inmemoriales permanece oculto. Pero habitualmente se muestran poco dispuestas a sacudir su letargo y tornarse comunicativas. Ciertas veces, al contemplarlas, uno siente que lo que mejor podría hacerse con ellas es demolerlas de una buena vez.



H. P. Lovecraft
El Grabado en la Casa

30 junio, 2006

Macedonio (2)

Macedonio Fernández

Pero a veces -y tantas veces como infartos y osteomielitis- ocurren accidentes positivos y la sensación de un vino o la presencia de un pariente, o una noticia, rejuvenecen en 40 años a un alma y un cuerpo, lo que equivale a un re-nacimiento absoluto aunque por economía u otras causas se aproveche para esta natalidad la forma viviente que ya existía.

Macedonio Fernández
(Donde Solano Reyes era un vencido y sufría derrotas cada día)

29 junio, 2006

Amigos (3)

L'amico che dorme

Che diremo stanotte all'amico che dorme?
La parola più tenue ci sale alle labbra
dalla pena più atroce. Guarderemo l'amico,
le sue inutili labbra che non dicono nulla,
parleremo sommesso.
La notte avrà il volto
dell'antico dolore che riemerge ogni sera
impassibile e vivo. Il remoto silenzio
soffrirà come un'anima, muto, nel buio.
Parleremo alla notte che fiata sommessa.

Udiremo gli istanti stillare nel buio
al di là delle cose, nell'ansia dell'alba,
che verrà d'improvviso incidendo le cose
contro il morto silenzio. L'inutile luce
svelerà il volto assorto del giorno. Gli istanti
taceranno. E le cose parleranno sommesso.

Cesare Pavese


Joanne Leonard - Sleeping man

El amigo que duerme

¿Qué le diremos esta noche al amigo que duerme?
La palabra más tenue nos trepa a los labios
desde la pena más atroz. Miraremos al amigo,
sus inútiles labios que no dicen nada,
hablaremos en voz baja.
La noche tendrá el rostro
del antiguo dolor, que resurge cada tarde,
vivo e impasible. El silencio remoto
sufrirá como un alma, mudo, en lo oscuro.
Hablaremos a la noche que respira en voz baja.

Oiremos cómo gotean los instantes en lo oscuro,
más allá de las cosas, en el ansia del alba,
que llegará súbitamente tallando las cosas
contra el muerto silencio. La luz inútil
revelará el rostro absorto del día. Los instantes
callarán. Y las cosas hablarán en voz baja.

Cesare Pavese

26 junio, 2006

Ah, el amor (4)

 


  Y por eso es imposible aprender a amar, tal como no se puede aprender a morir. Y nadie puede aprender el elusivo –el inexistente aunque intensamente deseado- arte de no caer en sus garras, de mantenerse fuera de su alcance. Cuando llegue el momento, el amor y la muerte caerán sobre nosotros, a pesar de que no tenemos ni un indicio de cuándo llegará ese momento. La naturaleza del amor implica ser un rehén del destino. El amor está muy cercano a la trascendencia; es tan sólo otro nombre del impulso creativo y, por lo tanto, está cargado de riesgos, ya que toda creación ignora siempre cuál será su producto final. Amar significa abrirle las puertas a ese destino, a la más sublime de las condiciones humanas en la que el miedo se funde con el gozo en una aleación indisoluble, cuyos elementos ya no pueden separarse. Abrirse a ese destino significa, en última instancia, dar libertad al ser: esa libertad que está encarnada en el Otro, el compañero en el amor. Sin humildad y coraje no hay amor. Se requieren ambas cualidades, en cantidades enormes y constantemente renovadas, cada vez que uno entra en territorio inexplorado y sin mapas, y cuando se produce el amor entre dos o más seres humanos, éstos se internan inevitablemente en un terreno desconocido. Por otra parte, el amor es el anhelo de querer y preservar el objeto querido. [...] El amor es la supervivencia del yo a través de la alteridad del yo. “Estar en una relación” significa un montón de dolores de cabeza, pero sobre todo una perpetua incertidumbre. Uno nunca puede estar verdadera y plenamente seguro de lo que debe hacer, y jamás tendrá la certeza de que ha hecho lo correcto o de que lo ha hecho en el momento adecuado. ...parece plantearnos una paradoja absolutamente injusta: la relación no sólo no cumple en satisfacer una necesidad, tal como se esperaba de ella, sino que además convierte esa necesidad en algo aún más irritante y enloquecedor. Cuando hay dos, no hay certezas. [...] Ser dos significa aceptar un futuro indeterminado. Si la alteridad, tal como repite Levinas, es el misterio último, lo absolutamente desconocido y completamente impenetrable, no puede significar más que una ofensa y un desafío; precisamente por ser algo divino, prohíbe el acceso, impide la entrada, es inalcanzable. Lo que hemos aprendido duramente es que el haber sido abandonado a la propia compañía, sin nadie con quien contar para que nos acaricie, nos consuele y nos dé una mano, es atemorizante y espantoso, pero que nunca nadie se siente más solo y abandonado que cuando lucha por asegurarse de que realmente hay alguien con quien pueda contar hoy y pasado mañana para que haga todo eso en el caso de que la rueda de la fortuna gire en sentido adverso. Los resultados de esa lucha son impredecibles, y la lucha misma tiene su precio. Exige diarios sacrificios. No pasa un solo día sin una escaramuza o un enfrentamiento. Esperar hasta que la bondad oculta (como usted desea fervientemente y, por lo tanto, cree apasionadamente) en lo profundo de su pareja elegida se abra paso a través de la maligna coraza y se revele puede llevar mucho más tiempo que el que usted puede soportar. Y mientras espera hay mucho dolor, lágrimas vertidas y sangre derramada... Establecer un vínculo de afinidad proclama la intención de hacer que ese vínculo sea como el de parentesco, pero también la disposición a pagar el precio del avatar con la dura moneda de la monotonía de lo cotidiano. 

Zygmunt Bauman 
Amor Líquido

23 junio, 2006

Un parque salvaje y natural

Henry Miller, 1933

Aun cuando deba convertirme en un parque salvaje y natural habitado sólo por soñadores ociosos, no he de detenerme a descansar aquí, en la estupidez ordenada de la vida adulta y responsable. He de hacerlo en memoria de una vida que no se puede comparar con la vida que se me prometió, en memoria de la vida de un niño al que asfixió y sofocó la aquiescencia mutua de los que habían cedido. Repudio todo lo que los padres y las madres crearon. Regreso a un mundo más pequeño aún que el mundo helénico, a un mundo que siempre puedo tocar con los brazos extendidos, el mundo de lo que sé y reconozco de un momento a otro. Cualquier otro mundo carece de sentido para mí, y es ajeno y hostil. Al volver a atravesar el primer mundo luminoso que conocí de niño, no deseo descansar en él, sino abrirme paso a la fuerza hasta un mundo más luminoso del que debo haber escapado. Cómo será ese mundo es algo que no sé, ni estoy seguro siquiera de que lo vaya a encontrar, pero es mi mundo y ninguna otra cosa me intriga.

Henry Miller
Trópico de Capricornio

21 junio, 2006

Diálogo con las multitudes




Ronda para después del concierto

Acércate,
mis palabras
pesan lo mismo que mi silencio.
Aurora del vino,
asombro agudo de los años.
Deja que un ciclón se encienda
en tu pecho
y te sostenga bajo el mástil
de nuestras noches.
Podremos reír como los violines
tránsfugos del trueno
y embarcarnos en el abrazo
hasta divisar las palomas de hilo
que alguna vez habitaron en nuestra memoria.
Lo sabes muy bien:
el tiempo y sus jinetes
preparan el último brindis
para quienes anuncian las miradas
o el indicio de un cántico enérgico
al que asistiremos a pesar de todo.
La única misión es serle fiel a la danza;
es decir, a sí mismos y al Universo.
Espejos de lo que es y será por siempre.
Fronteras de aquí y de allá
en un mismo cuerpo hermoso,
víctima de un reino desconocido.
Así van quedando los que deben irse poco a poco
uno a uno
sin imaginar siquiera
que eran santos sueños en la estancia.
Y que hacer sino esperar:
la Vida abrirá un diálogo con las multitudes.


Víctor Raúl Jaramillo

de Jornada de Silencio (1994)

15 junio, 2006

Promesas rotas




Me prometiste algo difícil de conseguir:
un barco de oro bajo un mástil de plata,
doce ciudades con un mercado en cada una,
y una hermosa senda blanca a orillas del mar.
Me prometiste algo imposible:
que me traerías guantes de escamas,
que me traerías zapatos de plumas,
y un vestido de la seda más cara de Irlanda.
Mi madre me dijo que no hablara contigo
ni hoy , ni mañana ni el domingo.
Mal momento eligió para decirlo.
Fue como cerrar la puerta cuando el ladrón
ya había entrado.


Fragmento del poema anónimo irlandés Donal Og recitado en la película "Desde Ahora y Para Siempre" basada en el cuento The Dead de James Joyce.


Donal McCann (Gabriel) y Anjelica Huston (Gretta)

Donal Og (El joven Donal)


It is late last night the dog was speaking of you;
the snipe was speaking of you in her deep marsh.
It is you are the lonely bird through the woods;
and that you may be without a mate until you find me.

You promised me, and you said a lie to me,
that you would be before me where the sheep are flocked;
I gave a whistle and three hundred cries to you,
and I found nothing there but a bleating lamb.

You promised me a thing that was hard for you,
a ship of gold under a silver mast;
twelve towns with a market in all of them,
and a fine white court by the side of the sea.

You promised me a thing that is not possible,
that you would give me gloves of the skin of a fish;
that you would give me shoes of the skin of a bird;
and a suit of the dearest silk in Ireland.

When I go by myself to the Well of Loneliness,
I sit down and I go through my trouble;
when I see the world and do not see my boy,
he that has an amber shade in his hair.

It was on that Sunday I gave my love to you;
the Sunday that is last before Easter Sunday.
And myself on my knees reading the Passion;
and my two eyes giving love to you for ever.

My mother said to me not to be talking with you today,
or tomorrow, or on the Sunday;
it was a bad time she took for telling me that;
it was shutting the door after the house was robbed.

My heart is as black as the blackness of the sloe,
or as the black coal that is on the smith's forge;
or as the sole of a shoe left in white halls;
it was you that put that darkness over my life.

You have taken the east from me; you have taken the west from me;
you have taken what is before me and what is behind me;
you have taken the moon, you have taken the sun from me;
and my fear is great that you have taken God from me!


8th Century Ireland, translated by Augusta Gregory.

10 junio, 2006

Sospechas




Hay una hora en que lo natural suena espantosamente falso, en que la realidad de los veinte años se codea con la realidad de los cuarenta y en cada codo hay una gillette tajeándonos el saco. Descubro nuevos mundos simultáneos y ajenos, cada vez sospecho más que estar de acuerdo es la peor de las ilusiones.

Julio Cortázar
Rayuela

06 junio, 2006

Open windows




John: Así que seguimos soñando, inventando nuestras vidas; una hermana algo perdida, una madre santa, un padre héroe. Pero nuestros sueños nos rehuyen no importa qué tan vívidamente los imaginemos. Sólo hay una cosa por hacer: pasar de largo las ventanas abiertas.
 








Keep Passing The Open Windows

This is the only life for me
Surround myself around my own fantasy
You just gotta be strong and believe in yourself
Forget all the sadness 'cause love is all you need
Love is all you need
Do you know what it's like to be alone in this world
When you're down and out on your luck and you're a failure?
Wake up screaming in the middle of the night
You think it's all been a waste of time
It's been a bad year
You start believing ev'rything's gonna be alright
Next minute you're down and you're flat on your back
A brand new day is beginning
Get that sunny feeling and you're on your way
Just believe - just keep passing the open windows
Just believe - just keep passing the open windows
Do you know how it feels when you don't have a friend
Without a job and no money to spend?
You're a stranger
All you think about is suicide
One of these days you're gonna lose the fight
You'd better keep out of danger - yeah!
That same old feeling just keeps burning deep inside
Keep telling yourself it's gonna be the end
Oh get yourself together
Things are looking better everyday
Just believe - just keep passing the open windows
Just believe - just keep passing the open windows

This is the only life for me
Surround myself around my own fantasy
You just gotta be strong and believe in yourself
Forget all the sadness 'cause love is all you need
Love is all you need
Just believe - just keep passing the open windows
Just believe - just keep passing the open windows
You just gotta be strong and believe in yourself
Forget all the sadness 'cause love is all you need - yeah
Love is all you needBaby - love is all you need
Just believe - just keep passing the open windows
Just believe - just keep passing the open windows
Just keep passing the open windows...

Freddy Mercury - Queen

02 junio, 2006

Parches

Fiesta campestre bajo los arces - Kano Hideyori

Uno vive, construye y destruye su vida, trata de corregirla, de remediarla, poniéndole parches; y pasado el tiempo se da cuenta de que todo el conjunto tal cual está, lleno de casualidades y de equivocaciones, ya no se puede cambiar más.

Sándor Márai
La herencia de Eszter

30 mayo, 2006

Profecías


Buenos Aires - Ricardo Watson

Tras meditar un instante los conceptos de Megafón, el filósofo villacrespense le dijo:
-La Sublimidad: ¡ una pera de agua! No y no. Si hay que restaurar en el hombre alguna pieza de museo, yo elegiría su facultad inteligente. Hace mucho, en un manicomio de Córdoba, me declararon el Nuevo Profeta de lo Inteligible.
-Samuel, ¿quiere profetizar ahora? -le dijo Megafón.
-Lo haría -respondió Tesler- si tuviera más público en la tertulia y en el gallinero.
-¡Samuel, profetice! -le rogó una Patricia vibrante de antenas.
El filósofo irguió su estatura, se acarició una inexistente barba de profeta y salmodió los versículos que siguen:
Cuando este siglo y sus happening hayan agotado la posibilidad entera de lo Absurdo, ¡ ay, vidalita!
Cuando se haya exprimido el Desorden hasta la última gota de su limón, ¡vidalitay!
Cuando lo Absurdo ya sea un lugar común aburrido.
Y el Desorden una risible cursilería.
Cuando la humanidad estrangule al último psicólogo con la media de nailon de la última estética.
Cuando se grite "No va más", y parezca en efecto que "No vamás", y llorando se diga "No va más".
Entonces lo Inteligible, que había dormido largamente, despertará en su cama de hierro y entre sedosas lencerías, ¡Aleluya!
Los deslumbrados hombres llorarán de alivio al descubrir nuevamente que dos cosas iguales a una tercera son iguales entre sí.
La Geometría parecerá otra vez una refrescante novela de aventuras.
Como un vino sin trucos, la Libertad hará de nuevo que se emborrachen santamente las tres potencias del alma.Y la historia lineal de Caperucita y el Lobo ha de curar a los agonizantes y resucitar a los muertos.


Leopoldo Marechal
Megafón, o la guerra

28 mayo, 2006

La mirada


Dan Eldon


perquè pel món anem a la deriva
perduts entre la colla de la gent,
fins que trobem una mirada viva
que ens desvetlla els neguits del sentiment.

Porque por el mundo vamos a la deriva
perdidos entre el tumulto de la gente,
hasta que encontramos una mirada viva
que nos desvela las desazones del sentimiento.

Josep Maria de Sagarra

25 mayo, 2006

Contradicciones


Los dióscuros

Si tuviera un consejo para dar a un ser joven y del cual respetara la inteligencia, el ardor o la valentía, le diría: «No te apegues. No te apegues nunca. Demasiadas servidumbres encontrarás en tu vida que te forjarás libremente y al azar, y sin saber adónde te conducirá el compromiso asumido. Por el bien de los otros como por el tuyo propio, no te apegues. La desdicha consiste en que se requiere haber estado frecuentemente apegado para conocer el precio de no estarlo».
La atadura exterior tan sólo se siente, en cualquier caso, cuando el lazo interior se ha gastado o se ha roto.
Pero, por otro lado, quien no se apega sólo conoce lo más superficial de los seres.

Marguerite Yourcenar

23 mayo, 2006

Levedad


Marc Chagall
Au Dessus de la Ville, 1924


El tiempo se escapa. Eso. Eso. Y todos se dejan estar caídos como bolsas. Nadie que quiera volar. ¿Cómo convencerlos a esos burros de que tienen que volar? Y sin embargo, la vida es otra. Otra como ellos no la conciben tan siquiera. El alma como un océano agitándose dentro de setenta kilos de carne. Y la misma carne que quiere volar. Todo en nosotros está deseando subir hasta las nubes, hacer reales los países de las nubes...

Roberto Arlt
Los Siete Locos

19 mayo, 2006

Náufragos



Esta es la simple verdad : vivir es sentirse perdido. Quien la acepte habrá comenzado a encontrarse, a pisar terreno firme. Instintivamente, como los náufragos, buscará a qué aferrarse, y esa mirada trágica, inhumana y absolutamente sincera (porque el tema es salvarse) hará que ponga orden en el caos de su vida. Las ideas de los náufragos son las únicas genuinas. El resto es retórica, impostura, farsa.

Sören Kierkegaard

15 mayo, 2006

Recuerdos II



Joel: Realmente necesito irme. Debería seguir mi camino.
 
Clementine: Entonces andate.
 
Joel: Lo hice. Salí por la puerta. Estaba demasiado nervioso. Pensé que quizás eras una loca. Pero eras excitante. Me sentí como un nenito asustado.
 
Clementine: ¿Estabas asustado?
 
Joel: Sii. Pensé que te dabas cuenta. Volví corriendo hacia la fogata, tratando de ganarle a mi humillación.
 
Clementine: ¿Fue por algo que dije?
 
Joel: Si, dijiste “entonces andate”. Y lo dijiste con tanto desdén.
 
Clementine: Oh, lo siento.
 
Joel: Está bien.
 
Clementine: Yo quería que te hubieras quedado.
 
Joel: Yo también quisiera haberme quedado. Juro por Dios que quisiera haberme quedado Quisiera haber hecho un montón de cosas... Ojalá me hubiera quedado.
 
Clementine: Joely ¿Y si esta vez te quedás?
 
Joel: Salí por la puerta. No hay más recuerdos.
 
Clementine: Volvé e inventá una despedida por lo menos. Hacé como que tuvimos una.


Clementine: Eso es todo, Joel. Se va a borrar pronto.
 
Joel: Lo sé.
 
Clementine: ¿Qué hacemos?
 
Joel: Disfrutarlo.

Recuerdos

How happy is the blameless vestal's lot!
The world forgetting, by the world forgot.
Eternal sunshine of the spotless mind!
Each pray'r accepted, and each wish resign'd...

Alexander Pope
Eloisa to Abelard (frgm.)




Clementine: ¿Pensás que soy linda? Cuando era chica pensaba que lo era. No puedo creer que ya esté llorando… A veces pienso que la gente no entiende qué solitario es ser un chico, como si no te preocuparas. Entonces, tenía ocho y tenía unos juguetes, unas muñecas. Mi favorita era una muñeca fea a la que llamaba Clementine, y me la pasaba gritándole “¡no podés ser fea! ¡sé linda!” Es extraño, como si de poder transformarla yo cambiaría mágicamente también.

Joel: Sos linda.

Clementine: Joel, nunca me dejes.

Joel: Sos linda… sos linda… linda



12 mayo, 2006

el fin del disfraz


Adam im Feuerwind - Arik Brauer

Tu amor

Yo quise el fin y habia más
Yo quise más, no habia fin
Lo que yo quise encontrar
Estaba atrás y no aqui

Desde las sombras no vi
Las sombras y no vi luz

No voy a llorar
Si nadie me acompaña
No voy a dejar
Ni un camino sin andar

Aunque sea el fin del amor
Yo he visto el fin del disfraz
Yo quiero el fin del dolor
Pero no hay fin, siempre hay más

No existe sombra
No existe culpa
No existe cruz

No voy a esperar
Las caras que yo extraño
No voy a esperar
Que el destino hable por mi

Y en medio de las lluvias
Del invierno
No hay tiempo ni lugar

Yo se que entenderas
Que amor
Para quien busca una respuesta
Es un poquito más que hacerte bien

Yo tuve el fin y era más
Yo tuve más y era el fin
Cruce la linea final por

Tu amor
Tan fuerte como el no-amor
Tu amor
Parábola de un mundo mejor

Tu amor me enseña a vivir
Tu amor me enseña a sentir
Tu amor

Yo tuve el fin y era más
Yo tuve más y era el fin
Yo tuve el mundo a mis pies
Y no era nada sin ti

Seremos salvos por nuestro amor

Charly García

09 mayo, 2006

Esos seres alados




Gravodar

Dirán que he venido por otros tiempos, convocado
por señales que quedaron en la tierra para ser descifradas
sólo el día en que se junten las tres estrellas
del amanecer. Dirán que no soy el mismo que se fue
y que me deshago, ahora, en la fácil estratagema
de buscar mi propia identidad entre los dólmenes,
aquellos puestos al acecho de la eternidad,
juego tenaz de muertes y revelaciones.
Dirán que finjo la palabra primordial para
confundir al sediento de verdad, como un oráculo
de inversa práctica, o que pretendo
apaciguarme vistiendo el ropaje del verdugo.
Pero he venido sólo por ti, impaciente y temeroso,
como antes de lanzarme a herir de muerte a la Bestia
en medio de su sueño. He venido sólo por ti,
profanando el remordimiento del ciego, dándole
al perro más fiel esta carne envenenada, llamándote
por el nombre que te asignamos cuando se multiplicaron
los peces y hubo otro fulgor entre las zarzas.
Voy por mis puñales, al asalto terminal.
Puedes entenderlo o no. Es parte de la historia.
Sé que estás allí, aunque la penumbra ciña
tu flanco alado. Y aunque el resto se confunda
otra vez, cerca del fin.


Willy G. Bouillon

06 mayo, 2006

Más allá


San Juan Bautista - Leonardo Da Vinci


La eternidad en Lourmarin

Albert Camus
A Jean-Paul Samson


No subsiste línea recta ni carretera iluminada hacia un ser que nos ha dejado. ¿Dónde se aturde nuestro afecto? Un anillo de árbol tras otro, si se acerca es para hundirse al punto. Su rostro a veces viene a apretarse contra el nuestro, sin producir otra cosa que un relámpago helado. El día que alargaba la dicha entre él y nosotros no se halla en ningún sitio. Todas las partes –casi excesivas– de una presencia se han dislocado de golpe. Rutina de nuestra vigilancia... Sin embargo ese ser suprimido persiste en algo rígido, desierto, esencial que en nosotros hay, donde nuestros milenios juntos alcanzan exactamente el espesor de un párpado cerrado.
Hemos cesado de hablar con el que amamos, y sin embargo no reina el silencio. ¿Qué es de él, entonces? Sabemos, o creemos saber. Pero solamente cuando el pasado que significa se abre para darle paso. Aquí le tenemos a nuestra altura, más lejos, por delante.
En el momento, de nuevo contenido, en que interrogamos a todo el peso del enigma, súbitamente comienza el dolor, el de compañero a compañero, que esta vez el arquero no traspasa.

René Char
(versión de Jorge Riechmann)

03 mayo, 2006

Ah, el amor... (3)

Sarah Kane

Quiero dormir a tu lado y hacerte las compras y cargarte las bolsas y decirte cuánto me gusta estar con vos pero me siguen obligando a hacer estupideces...
Y quiero jugar a las escondidas y regalarte mi ropa y decirte cuánto me gustan tus zapatos y sentarme en el borde de la bañadera mientras te bañás y hacerte masajes en el cuello y darte besos en los pies y llevarte de la mano e irme con vos a cenar y que no me importe que comas de mi plato y encontrarme con vos en el Rudy's y hablar del día y tipear tus cartas y llevar tus cajas y reírme de tus paranoias y regalarte discos que nunca escucharás y ver películas buenísimas y ver películas malas y quejarme del programa de radio y hacerte fotos mientras dormís y levantarme para prepararte café con tostadas y pancitos y salir con vos a tomar un café al Florent en medio de la noche y dejar que me robes los cigarrillos y que nunca tengas fuego y contarte lo que vi en la tele la otra noche y acompañarte al oculista y no reírme de tus chistes y desearte por la mañana pero dejarte dormir un poco más y mientras darte besos en la espalda y acariciar tu piel y decirte cuánto me gusta tu pelo tus ojos tus labios tu cuello tu pecho tu culo tu
y sentarme a fumar en la escalera hasta que vuelva tu vecina y sentarme a fumar en la escalera hasta que vos vuelvas y preocuparme cuando te atrasás y asombrarme cuando te adelantás y regalarte girasoles e ir a tu fiesta y bailar hasta quedar negro y estar triste cuando me equivoque y feliz cuando me perdones y mirar tus fotos y desear haberte conocido desde siempre y sentir tu voz en mis oídos y sentir tu piel contra mi piel y tener mucho miedo cuando te enojes y se te ponga un ojo negro y otro azul y tu pelo hacia la izquierda y una cara de oriental y decirte estás preciosa y abrazarte cuando estés ansiosa y abrazarte más cuando sufras y desearte sólo con olerte y abusarme al tocarte y gemir cuando esté a tu lado y gemir cuando no esté a tu lado y babear sobre tu pecho y envolverte toda la noche y sentir frío cuando me quites la manta y sentir calor cuando no lo hagas y derretirme cuando sonrías y desintegrarme cuando rías y no entender y preguntarte por qué creés que te estoy rechazando cuando no te estoy rechazando y preguntarme cómo podés pensar que yo sería capaz de rechazarte a vos y preguntarme quién sos pero aceptarte igual y contarte acerca del ángel del niño del bosque encantado que voló sobre el océano porque te amaba y escribirte poemas y preguntarme por qué no me creés y tener un sentimiento tan profundo que no encuentra palabras y querer compartirte un gatito y sentir celos de él cuando reciba más atención que yo y retenerte en la cama cuando te tengas que ir y llorar como un bebé cuando finalmente te vayas y vaciar los ceniceros y comprarte regalos que no quieras y llevármelos otra vez y pedirte que te cases conmigo y que vos me digas que no otra vez pero siempre fue en serio desde la primera vez y deambular por toda la ciudad pensando que sin vos está vacía y querer todo lo que querés y pensar que me estoy perdiendo a mí mismo y saber que con vos estoy a salvo y contarte de mí mismo lo peor e intentar darte lo mejor porque vos lo merecés y contestar tus preguntas cuando prefiera no hacerlo y decirte la verdad cuando en realidad no quiera e intentar ser honesto porque sé que vos lo preferís y pensar que todo se acabó pero aferrarme allí durante diez minutos más hasta que me eches de tu vida y te olvides de quién soy e intentar acercarme a vos porque es hermoso aprender a conocerte y el esfuerzo vale la pena y hablarte mal en alemán y peor en hebreo y hacer el amor con vos a las tres de la madrugada y de alguna de alguna manera comunicarte ese amor abrumador arrasador incondicional omnipresente y sempiterno que enriquece el corazón y libera la mente ese amor eterno y presente que siento por vos.

Sarah Kane
Crave

01 mayo, 2006

Hogar

Natalie Portman (Sam) y Zach Braff (Andrew)
Garden State (Tiempo de volver, 2004)

Andrew: ¿Viste ese punto en tu vida en el que te das cuenta de que la casa en la que creciste ya no es más tu hogar? De pronto, aun cuando tenés un lugar en donde poner tus cosas, esa idea de hogar se perdió.

Sam: Yo todavía siento a mi casa como un hogar.

Andrew: Ya vas a ver cuando te mudes, simplemente pasa que un día ya no está. Y ya no lo podés hacer regresar. Es como sentir añoranzas de hogar por un lugar que ya no existe. Quiero decir, es como un rito de transformación, ¿no? No sentís nunca más lo mismo hasta que creás una nueva idea de hogar por vos mismo, ¿no? para tus hijos, la familia que inicies, es como un círculo o algo así. Yo extraño esa idea. Quizás eso sea una familia en realidad. Un grupo de personas que extrañan el mismo lugar imaginario.


29 abril, 2006

Anne Sexton (1)

from Letters to Dr. Y.

I am happy today with sheets of life.
I washed out the bedsheets.
I hung out the bedsheets and watched them
slap and lift like gulls.
When they were dry I unfastened them
and buried my head in them.
All the oxygen of the world was in them.
All the feet of the babies of the world were in them.
All the crotches of the angels of the world were in them.
All the morning kisses of Philadelphia were in them.
All the hopscotch games on the sidewalks were in them.
All the ponies made of cloth were in them.
So this is happiness, that journeyman.

Anne Sexton



Anne Sexton




De "Cartas para el Dr. Y."

Hoy me hacen feliz las sábanas de la vida.
Enjuagué las sábanas de la cama.
Tendí las sábanas de la cama y las contemplé
dar palmadas y alzarse como gaviotas.
Cuando estuvieron secas las descolgué
y escondí mi cabeza entre ellas.
Todo el oxígeno del mundo estaba en ellas.
Todos los pies de bebés del mundo,
Todas las ingles de los ángeles del mundo,
todos los besos matinales de Filadelfia estaban en ellas.
Todos los juegos a la rayuela en las veredas,
Todos los ponis de trapo estaban en ellas.
De modo que esto es la felicidad,
ese jornalero.

Anne Sexton


22 abril, 2006

Proyectos

Casa en lo alto - Xul Solar


M. construye una torre para contemplar el panorama. El trabajo de construirla es grande, pues no hay albañil que pueda ayudarle y emplea sus ratos perdidos. A medida que hace su torre, va edificándose alrededor. Cuando la termina, se ha edificado una ciudad y ya no puede contemplar el paisaje.

Ezequiel Martínez Estrada(bosquejo para un cuento)

18 abril, 2006

Ah, el amor... (2)

Busto de Antinoo - Museo de Delphi

He soñado a veces con elaborar un sistema de conocimiento humano basado en el erótico, una teoría del contacto en la cual el misterio y la dignidad del prójimo consistirían precisamente en ofrecer al Yo el punto de apoyo de ese otro mundo. En una filosofía semejante, la voluptuosidad sería una forma más completa, pero también más especializada, de este acercamiento al Otro, una técnica al servicio del conocimiento de aquello que no es uno mismo. Aun en los encuentros menos sensuales, la emoción nace o se alcanza por el contacto: la mano un tanto repugnante de esa vieja que me presenta un petitorio, la frente húmeda de mi padre agonizante, la llaga de un herido que curamos. Las relaciones más intelectuales o más neutras se operan asimismo a través de este sistema de señales del cuerpo: la mirada súbitamente comprensiva del tribuno al cual explicamos una maniobra antes de la batalla, el saludo impersonal de un subalterno a quien nuestro paso fija en una actitud de obediencia, la ojeada amistosa del esclavo cuando le doy las gracias por traerme una bandeja, o el mohín apreciativo de un viejo amigo frente al camafeo griego que le ofrecemos. En el caso de la mayoría de los seres, los contactos más ligeros y superficiales bastan para contentar nuestro deseo, y aun para hartarlo. Si insisten, multiplicándose en torno de una criatura única hasta envolverla por entero; si cada parcela de un cuerpo se llena para nosotros de tantas significaciones trastornadoras como los rasgos de un rostro; si un solo ser, en vez de inspirarnos irritación, placer o hastío, nos hostiga como una música y nos atormenta como un problema; si pasa de la periferia de nuestro universo a su centro, llegando a sernos más indispensable que nuestro propio ser, entonces tiene lugar el asombroso prodigio en el que veo, más que un simple juego de la carne, una invasión de la carne por el espíritu.

Marguerite Yourcenar
Memorias de Adriano

15 abril, 2006

Pequeños detalles



 Ethan Hawke (Jesse) y Julie Delpy  (Celine)
 Antes del atardecer (Before Sunset, 2004)

Celine: Yo siento que nunca puedo olvidar a alguien con quien he estado porque cada persona tiene sus propias características. Uno no puede reemplazar a nadie. Lo que se perdió, se perdió. Cuando termino cada relación me lastima mucho. Nunca me recupero del todo. Por eso tengo mucho cuidado al involucrarme porque me duele mucho. Incluso cuando sólo me acuesto con alguien, en realidad no hago eso, por que extrañaré las cosas de esa persona. Me obsesionan las cosas pequeñas.
Tal vez estoy loca.
Cuando era una niña, mi mamá me dijo que siempre llegaba tarde a la escuela. Un día ella me siguió para saber por qué. Yo me quedaba viendo las castañas caer de los árboles y rodar por la vereda, o a las hormigas cruzando el camino, la sombra de una hoja proyectarse en el tronco del árbol... cosas pequeñas.
Creo que lo mismo pasa con la gente. Veo en ellos pequeños detalles, muy propios de cada uno, que me conmueven y que extraño, y que siempre extrañaré.
Nadie se puede reemplazar porque todos están hechos de detalles hermosos y específicos.

11 abril, 2006

Macedonio

Macedonio Fernández

Desde el silencio a que retorno, desde las sombras de las cuales no salí nunca para ti, yo que no habité, no habitaré nunca tu camino, que no conoceré nunca el son de tu voz, tus risas, ni miraré tus lágrimas, que no seré nunca una imagen en tu retina ni un pensamiento en tu alma, pero que te he conocido en un instante tan plenamente como si fueras una obra de mi deseo, yo que no creo en la muerte de los que aman, ni en la vida de los que no aman, te digo lo que no me oirás nunca, y que ya sabes: que es imposible que no seas feliz. Y, sin embargo, nos encontraremos; no aquí en la fantasmagoría terrena, sino en la eternidad del yo indestructible, continuo y consciente de su eterna continuidad pasada y a transcurrir. ¡Nos hemos conocido y amado, cuántas veces!

Macedonio Fernández
Una Novela Que Comienza

07 abril, 2006

Emil Cioran (1)

Miguel Angel
Fragmento del fresco de la Capilla Sixtina

El papel del pensador es retorcer la vida por todos sus lados, proyectar sus facetas en todos sus matices, volver incesantemente sobre todos sus entresijos, recorrer de arriba abajo sus senderos, mirar una y mil veces el mismo aspecto, descubrir lo nuevo sólo en aquello que no haya visto con claridad, pasar los mismos temas por todos los miembros, haciendo que los pensamientos se mezclen con el cuerpo, y así hacer jirones la vida pensando hasta el final. ¿No resulta revelador de lo indefinible de la vida, de sus insuficiencias que sólo los añicos de un espejo destrozado puedan darnos su imagen característica?

Emil Cioran
El Ocaso del Pensamiento

03 abril, 2006

Sólo si no ofrece esperanza

Der himmel über Berlin (Wim Wenders, 1987)


Análisis Tardío

Sé bien, sé bien que estoy en el fondo de la fosa;
que todo aquello que toco ya lo he tocado;
que soy prisionero de un interés indecente;
que cada convalecencia es una recaída;
que las aguas están estancadas y todo tiene sabor a viejo;
que también el humorismo forma parte del bloque inamovible;
que no hago otra cosa que reducir lo nuevo a lo antiguo;
que no intento todavía reconocer quién soy;
que he perdido hasta la antigua paciencia del orfebre;
que la vejez hace resaltar por impaciencia sólo las miserias;
que no saldré nunca de aquí aunque sonría;
que doy vueltas de un lado a otro por la tierra como una bestia enjaulada;
que de tantas cuerdas que tengo he terminado por tirar de una sola;
que me gusta embarrarme porque el barro es materia pobre y por lo tanto pura;
que adoro la luz sólo si no me ofrece esperanza.

Pier Paolo Pasolini

30 marzo, 2006

Ah, el amor... (1)

Toulouse-Lautrec - Beso en la cama


La naturaleza del amor implica ser un rehén del destino.

El amor está muy cercano a la trascendencia; es tan sólo otro nombre del impulso creativo y, por lo tanto, está cargado de riesgos, ya que toda creación ignora siempre cuál será su producto final.

Amar significa abrirle las puertas a ese destino, a la más sublime de las condiciones humanas en la que el miedo se funde con el gozo en una aleación indisoluble, cuyos elementos ya no pueden separarse. Abrirse a ese destino significa, en última instancia, dar libertad al ser: esa libertad que está encarnada en el Otro, el compañero en el amor.


Zygmut Bauman
Amor líquido


Ah, el amor, el amor. Tanto como para seguir con los temitas "sencillos"...
Todos queremos amar y ser amados. Todos o casi todos lo intentamos con mayor o menor éxito (o suerte, como diría Woody Allen). No podemos definirlo ni dominarlo. No podemos evitar sufrir por él y creemos muchas veces que es el pico máximo de la felicidad.
Creo que, al menos en Occidente, se ha convertido en un sentimiento que siempre se lo mira desde el lado equivocado, irremediablemente.
No voy a intentar llegar a ninguna conclusión, pero sí dejar algunas cosas que he ido leyendo a lo largo de estos años y algún ruidito han hecho en mi cabeza... ¿o en el corazón? Es un enigma determinar cuál es su verdadero reino. ¿Es el amor un invento de la mente humana para poder soportar mejor el horror que provoca el saber del Otro?


Torpemente el amor busca.
Vive en mí como una oscura
fuerza extrañada. No tiene
ojos que le satisfagan
su ansia de ver. Los espera.
Tantea a un lado y a otro:
se tropieza con el cielo,
con un papel, o con nada.
Ni aire ni tierra ni agua
le sirven para salir
desde su mina a la vida,
porque él ni vuela ni anda.
Sólo quiere, quiere, quiere,
y querer no es caminar,
ni volar, con pies, con alas
de otros seres. El amor
sólo va hacia su destino
con las alas y los pies
que de su entraña le nazcan
cada día, que jamás
tocaron la tierra, el aire,
y que no se usaron nunca
en más vuelos ni jornadas
que los de su oficio virgen.
Y así mientras no le salgan,
fuerzas de pluma en los hombros,
nuevas plantas,
está como masa oscura,
en el fondo de su mar,
esperando que le lleguen
formas de vida a su ansia.
Se acerca el mundo y le ofrece
salidas, salidas vagas:
una rosa, no le sirve.
El amor no es una rosa.
Un día azul; el amor
no es tampoco una mañana.
Le brinda sombras, espectros,
que no se pueden asir,
llenos de incorpóreas gracias;
pero un querer, aunque venga
de las sombras,
es siempre lo que se abraza.
Y por fin le trae un sueño,
un sueño tan parecido
que se siente todo trémulo
de inminencia, al borde ya
de la forma que esperaba.
Que esperaba y que no es:
porque un sueño sólo es sueño
verdadero
cuando en materia mortal
se desensueña y se encarna.
Y allá se vuelve el amor
a su entraña,
a trabajar sin cesar
con la fe de que de él salga
su mismo salir, la ansiada
forma de vivirse, esa
que no se puede encontrar
sino a fuerza
de esperar desesperado:
a fuerza de tanto amarla.


Pedro Salinas(de Razón De Amor - 1936)

27 marzo, 2006

Amigos (2)

M.C. Escher


... porque fuiste siempre un espejo terrible.

Julio Cortázar
Rayuela


Siempre me resultó difícil definir qué es un amigo. Uno pasa desde la primera cursilería que se le ocurre a la supuesta respuesta de profundidad filosófica. Es como querer definir qué es el amor o cualquier otro sentimiento. Creo, efectivamente, que los amigos son espejos. Espejos que nos devuelven nuestro rostro sin anestesia, casi hasta el espanto. La amistad es, como el amor, otro lugar de riesgo donde enfrentamos con ingenuidad o valor el hecho de ser rehenes del destino. Por eso con los amigos aprendemos a ver en forma desnuda algunas capas de nuestro ser.

Hace poco salió en el diario un anticipo del libro La Amistad del filósofo italiano Giorgio Agamben. Seleccioné de los párrafos publicados algunos comentarios que me resultaron muy interesantes.



"Es posible que a este malestar de los filósofos modernos haya contribuido el particular estatuto semántico del término "amigo". Es sabido que nadie ha logrado jamás definir de modo satisfactorio el sentido del sintagma "te amo", tanto que se podría pensar que él tiene carácter performativo -esto es, que su significado coincide con el acto de su enunciación. Consideraciones análogas se podrían hacer en relación con la expresión "soy tu amigo", aunque aquí el recurso a la categoría de lo performativo no parece posible. Creo, más bien, que "amigo" pertenece a aquella clase de términos que los lingüistas definen como no-predicativos, es decir, términos a partir de los cuales no es posible construir una clase de objetos en la cual inscribir los entes a los que se atribuye el predicado en questión. "Blanco", "duro", "caliente" son por cierto términos predicativos; pero ¿es posible decir que "amigo" defina en este sentido una clase consistente? Por extraño que pueda parecer, "amigo" comparte esta cualidad con otra especie de términos no-predicativos: los insultos.
Los lingüistas han demostrado que el insulto no ofende a quien lo recibe porque lo inscribe en una categoría particular (por ejemplo, la de los excrementos o la de los órganos sexuales masculinos o femeninos, según las lenguas), lo cual sería sencillamente imposible o, en todo caso, falso.

El insulto es eficaz precisamente porque no funciona como un enunciado "constatativo", sino más bien como un nombre propio, porque llama en el lenguaje de un modo que el llamado no puede aceptar, y del cual sin embargo no puede defenderse, como si alguien se obstinara en llamarme Gastón sabiendo que me llamo Giorgio. Lo que ofende en el insulto es, así, una pura experiencia del lenguaje y no una referencia al mundo.

Si esto es verdadero, "amigo" compartiría esta condición, además de con los insultos, con los términos filosóficos, que, como se sabe, no tienen una denotación objetiva, y, como aquellos términos que los lógicos medievales definían como "transcendentes", significan sencillamente el ser.

¿Qué es, en efecto, la amistad, si no una proximidad tal que no es posible hacer de ella ni una representación ni un concepto? Reconocer a alguien como amigo significa no poderlo reconocer como "algo". No se puede decir "amigo" como se dice "blanco, "italiano", "caliente" -la amistad no es una propiedad o una cualidad de un sujeto-.

el amigo es, en efecto, un otro sí mismo. Y como, para cada uno, el hecho mismo de existir es deseable, así -o casi- es para el amigo.

[...] La amistad es, en efecto, una comunidad y, así como es con respecto a sí mismo, así también para el amigo: y como, con respecto a sí mismo, la sensación de existir es deseable, así también será para el amigo."

Giorgio Agamben
La amistad

24 marzo, 2006

Filosofía barata

Paul Flandrin- Jeune homme nu assis au bord de la mer


Después de un mes en el que tuve un ataque de acidez estomacal, una diarrea mortal y un principio de gripe actual, puedo darme cuenta cabalmente del poder de la mente y las emociones, y de cómo toda enfermedad es un síntoma de algo que nos pasa en la azotea.
Soy un convencido de que no existen los accidentes, ni las casualidades, ni las enfermedades per se. El cuerpo humano es una gran fábrica farmacológica que tiene de todo para defenderse. Su principal enemigo está adentro. La cabecita loca que maquina todo el tiempo y nos hace dar cuenta de su estado: cuando no hay palabras donde poner lo que nos pasa, aparece el cuerpo como último furgón del tandem. Y en vez de escucharlo, lo drogamos.
El estado de ánimo es el gran comandante de ese ejército defensivo. Cuando él cae, caen las murallas.
En vez de doparlo, sería mejor oir lo que tiene que decir. Los chinos los saben desde hace siglos, pero la medicina occidental aun cree solamente en el ego de sus médicos.
Saludos. Me retiro a ver qué tiene mi gripe que decir.


Canción de Tu Cuerpo

Tu cuerpo no es refugio
del miedo
es una puerta
para salirle al mundo.

No es el desván de acecho
y pesadilla
del réprobo de una
generación perdida.
No es una escapatoria:
se sale allí o se entra
a la luz o a la fosa.


Washington Benavides


Dónde está escondido ese recuerdo tan temido
Qué parte de tu cuerpo guarda todo escondido


Gabriel Fernández CapelloLos Condenaditos

15 marzo, 2006

Amigos (I)

Saro y Luca di Bartolo
Hippo Pool, Caprivi - Namibia


Narciso se sonreía suavemente.
-¿El objetivo? Acaso muera siendo padre regente, o abad, u obispo. Tanto da. El objetivo consiste en situarme allí donde pueda servir mejor, donde mi modo de ser, mis cualidades y dotes puedan encontrar terreno más propicio, el mejor campo de acción. No hay ningún otro objetivo.
Goldmundo: -¿Ningún otro objetivo para un monje?
Narciso: -¡Ah sí! La vida de un monje puede tener muchos objetivos: aprender hebreo, comentar a Aristóteles o embellecer la iglesia del convento o recluirse y meditar o hacer muchas otras cosas. Esos no son objetivos para mí. Yo no quiero acrecentar la riqueza del convento ni reformar la orden o la Iglesia. Lo único que
quiero es servir, dentro de mis posibilidades, al espíritu tal como yo lo entiendo. ¿No es eso un objetivo?
Goldmundo meditó largamente la respuesta.
-Tienes razón -dijo-. ¿Te he estorbado mucho en el camino hacia tu objetivo?
-¿Estorbado? ¡Ah, Goldmundo, nadie me ha estimulado tanto como tú! Me has causado dificultades, pero yo no soy enemigo de las dificultades. De ellas he aprendido y, en parte, las he vencido.
Goldmundo lo interrumpió y, medio en broma, le dijo:
-¡Las has vencido de manera admirable! Pero dime: al ayudarme y dirigirme y liberarme y sanar mi alma... ¿has servido realmente al espíritu? Con eso privaste seguramente al convento de un celoso y sumiso novicio, has formado un enemigo del espíritu que hará, y procurará justamente lo contrario de lo que estimas bueno.
-¿Por qué no? -declaró Narciso con profunda seriedad-. Sigues, amigo, conociéndome muy poco. Probablemente he aniquilado en ti a un futuro monje y, a cambio, te he abierto un camino hacia un destino nada común. Aunque el día de mañana incendiaras nuestro hermoso convento o predicaras por el mundo una insensata herejía, ni un instante me arrepentiría de haberte ayudado en tu camino.
Y, con cordial ademán, puso las manos sobre los hombros del amigo.-Escucha pequeño Goldmundo. De mi objetivo forma también parte lo siguiente: Aunque fuese yo maestro o abad, confesor o cualquier otra cosa, nunca quisiera verme en situación de no poder acercarme a un individuo de recia, valiosa y singular personalidad, y comprenderlo, y explorarlo, y alentarlo. Y yo te digo que ora lleguemos a ser esto o lo otro y debamos pasar por tales o cuales cosas, en el momento que me llames en serio y creas necesitar de mí, jamás me encontrarás inaccesible. Jamás.

Hermann Hesse
Narciso y Goldmundo

13 marzo, 2006

Decíamos entonces...

Don Hong-Oai - Niebla de Invierno


Por qué amo tu locura

¿Por qué amo tu locura,
tu desparpajo, tu falta
de reloj y tus atajos
cuando estoy prácticamente a punto
de caer de cabeza en el abismo?

O sea en ti. Pero no sólo
eso: hay mucho más de ti que quiero
y no revelo. Esa lámpara
que enciendes en el fondo.

Eduardo Milán


10 marzo, 2006

Sudestadas

Mar del Sur, 1956



A ver
a ver si aclara hablé de vos de mis ansias
El día que nació en tu boca
de un nuevo temporal que estalla
Afuera mis entrañas
Adentro sigue en calma
Trataba de explicar
que ya no hay vuelta atrás
Hablé
hablé de todo

Gustavo Cerati


Atlántico,1956. Mis tíos segundos mirando el mar agitado de una fuerte sudestada.
Las sudestadas me remiten de pleno a la costa, a las playas de Mar del Sur donde pasé los veranos de mi infancia, rodeado de familia. Ahora ha cambiado el clima mucho, pero en ese entonces podían durar una semana entera o más y había que inventar juegos con los cuales entretenerse.
El agua revuelta, levantando sedimentos, rompiendo la costa, moviendo dunas, saltando sobre las rocas. El mar encabritado, poderoso, inclemente, y nadie con la fuerza para detenerlo. El mar buscándose a sí mismo, renovándose, resurgiendo.
Días después, unos claros rayos de sol abriendo las nubes, partiendo en dos el cielo y trayendo la calma...
Como las sudestadas del mar, también el alma a veces se agita y estalla, remueve todo el interior, pregunta, se crispa. Y sólo el tiempo trae la luz y la calma.
Las sudestadas del alma quizás sean más bravas.



Viene el olor a otra sudestada,
trae el olor a leche cortada:
se intuye un sol naciente, incipiente,
detrás del nubarrón ni se siente...
Drena como una bruma infectada,
trae explicaciones lacrimógenas,
nadie puede creer,
¡Doy fe!
Si una estrella nos guía, no se ve,
no se ve, no se ve...
Veo en un temblor de cara paralización y rabia;
trae el viento otras voces-las oís:
es una sinfonía de raíz.
Como un trueno ronco, ancestral,
del centro mismo de la tribu,
todos juntos, en una inmensa soledad.
Un abrazo tuyo no vendría nada mal.
Remolinos de semillas, buscando tierra para florecer.
Y yo te ofrendo esta bronca
pa´ que la lleves al mar,
pa´ que no lloren los míos.
Rodillas en la ciudad.
Y yo te pido esa fuerza,
toda tu cruel decisión,
pa´ que este sueño partido
despierte revolución.
Estabas ahí, parada en el cordón,
con la cabeza gacha,como pidiendo perdón.
Al otro día estabas
en el umbral, por el olor sabía
que estaba todo mal.
Miré con odio al cielo y pronto blasfemé,
porque lo que traías era todo nuestro descarte;
nuestras pestes, plástico,
hedionda polución.
Miseria.
Abortos de millones de corazones
hechos mierda.
Mientras más subías
me dio por escapar;
me fui para el techo,
no quedaba otro lugar.
Flameaba mi bandera,
blanca y celeste,
ya sin paz... ni cielo.
El paraíso se hizo peste.
Todo lo que tirás al río, vuelve
la pólvora mojada de otro temporal.
Para nada sirve el sol,
no va a evaporizar.
Millones de litros de lágrimas.
Remolinos de semillas, buscando tierra
para florecer.
Y yo te ofrendo esta bronca
pa´ que la lleves al mar,
pa´ que no lloren los míos.
Rodillas en la ciudad.
Y yo te pido esa fuerza,
toda tu cruel decisión,
pa´ que este sueño perdido
despierte revolución.
Y yo te ofrendo esta bronca
pa´ que la lleves al mar,
pa´ que no lloren los míos.
Rendidos en la ciudad.
Otra sudestada...

Bersuit Vergarabat